FAMILIA FERNANDEZ-CARRASCO

 

 

HISTORIA DE LA FAMILIA

 

 

HIJO JOSÉ

 

 

CAPITULO I

Los primeros años

 

  La Mina del Albujón es un pueblecito muy pequeño situado en la frontera del término municipal de Murcia y Cartagena,  en pleno campo de Cartagena a 14 Km. de dicha ciudad y a 2 de La Aljorra y el Albujon;  pues a 500 metros del citado pueblo nací yo en La Loma de La Mina el 22 de Febrero de 1.943, donde mi padre José muy conocido por el apodo de Joselito, estaba encargado de un motor de sacar agua subterránea y de repartir la misma entre los agricultores de la zona.

   Mi padre era originario de Corvera, un pueblo de las estribaciones de la sierra de Carrascoy, perteneciente a la provincia de Murcia, siendo muy pequeño a penas 5 años se vino con toda su familia a esta zona de Cartagena, donde vivió por diversos caseríos, Los Vidales, Los Conesas etc., tuvo la mala suerte de que su padre, mi abuelo Bernardo,  que había estado en la guerra de Cuba, muriera al poco tiempo cuando tenia mi padre apenas 6 años, quedando mi habuela Tomasa viuda y con 4 hijos pequeños que en el año 18 del siglo pasado me figuro las penalidades que deberían pasar.

   Mi madre Concha era oriunda de La Aljorra de la familia de Los Grillos, donde mi abuelo Paco era carpintero, ella desde muy pequeñas se tuvo que poner a trabajar en las casas sirviendo por lo que no pudo ir al colegio y no sabia leer ni escribir, pero como era muy lista sacaba las cuentas muy bien y no había forma de engañarla.

             

Mi madre Concha y mi padre José

 

    Cuando yo nací dicen que mi padre estaba fuera repartiendo agua y tuvo que ser Andrés Conesa, conocido por el Calcetas quien aviso a la comadrona de Lobosillo La Roja Malena para que me ayudara a venir al mundo, yo era el segundo hijo pues mi hermana Tomasa había nacido 4 años antes.

    Me bautizaron en la iglesia de La Aljorra, siendo mis padrinos mi tío Paco y su mujer, mi tito Paco era el hermano mayor de mi padre y murió todavía joven al sufrir un accidente cuando estaba escardando oliveras en la finca de Los Padres , yo era muy pequeño y apenas me acuerdo.

   Los primeros recuerdos de mi vida están relacionados con el pueblo de La Mina., nuestros vecinos Los Molineros y Los Travesaños y  las personas que iban continuamente a mi casa por el trabajo de mi padre, o sea gente de campo que iba a pedir agua para regar la huerta, así como las visitas del dueño del pozo D. José Gonzáles, más conocido por el Gafas.

   A escasos 10 metros de la puerta de nuestra casa había una balsa muy grande que estaba casi siempre llena de agua y que no tenia protección alguna, digo esto porque jamás nos hemos caído ninguno de los hermanos siendo pequeños a la citada balsa.

   Cuando yo tenia 4 años vino al mundo mi hermano Paco, de lo que apenas tengo recuerdo y así fue pasando el tiempo hasta que cumplí los 6 años y me mandaron a la escuela de La Mina que estaba situada en el caserío de los Gómez y era mixta, de aquellos tiempos recuerdo a las profesoras Dñª Caridad Montalbán que era de Santa Lucia, Cartagena, y Dñª Juana Capell que era de Murcia, por cierto ambas profesoras vivieron con mi abuela Tomasa en su casa de La Mina. Recuerdo que era un poco duro de mollera como dicen en mi tierra y alguna vez la profesora me dejaba arrestado sin ir a comer;  una vez de las que me dejo sin ir a comer también estaba arrestada Maravillas la de Antonio Juaneo, pero aquella vez salimos bien librados, pues Maravillas vivía a escasos 30 metros del colegio y la madre nos trajo comida pasándola por la ventana.

 

Mi hermana Tomasa y yo

En el cole de La Mina

                                                                                            

   

   A los nueve años hice la primera Comunión en la Ermita de La Mina, mi madre me vistió ese día lo mejor que pudo y Paco el Barbero el peluquero del pueblo me hizo un cortado de pelo especial, no recuerdo si se hizo guateque alguno, pero creo que no, pues en aquellos tiempos no estaba la vida para muchos gastos, sobre todo para la gente humilde como mis padres, lo que si recuerdo es que mi madre me llevo a Cartagena para hacerme la foto oficial.

   

                                                                          

Mi primera Comunión

  Cuando tenía 9 o 10 años mis padres en el terreno que les cedía el tío gafas en la proximidad de la casa y en la que solían sembrar todo tipo de hortalizas y planteles,  por el invierno que era su tiempo plantaban  ajos tiernos y cebollas, por las tardes solíamos coger las cebollas y una vez lavadas en la acequia se hacían manojos de 5 o 10 cebollas, cebollas que luego a la mañana siguiente yo iba a vender a La Aljorra con mi bicicleta, no recuerdo bien si lo hacía antes de ir a la escuela o los fines de semana, recuerdo que llegaba a La Aljorra y en vez de hacer como hacía otro muchacho que se llamaba Evaristo y que era de mi mismo tiempo, aireando al aire la mercancía diciendo “cebollicas tiernas, que buenas son”, yo iba de casa en casa ofreciendo la mercancía, como me daba vergüenza algunas veces venía mi hermano Paco conmigo que tendría entonces unos 5 años; sobre esto de las cebollas recuerdo que mi madre me decía que no le fiara a nadie, llegando un día a casa de una señora que le decían La Chiquita y que era muy amiga de mi madre desde pequeña, diciendo dicha señora que no tenía dinero en ese momento que le dejara las cebollas que al día siguiente se las pagaría, yo siguiendo a rajatabla lo que me habían dicho le dije que no le fiaba y me marche, esta mujer que era una de las mejores clientes que tenía estuvo un tiempo sin comprarme y cuando vio a mi madre le dijo lo que le había echo su hijo.

    Mi padre se interesaba mucho por mis estudios, así que cuando tenia unos 10 o 11 años me mando a la escuela de Las Lomas donde había un maestro y decía que me iba a apretar más; en dicha escuela coincidí con mis primos Sebastián, Bernardo y Juan, luego con trece años me mando a dar clases particulares en Los Romeras con Dñª Catalina una profesora muy joven que era hija de un amigo de mi padre y que por cierto yo ya con 13 años veía que estaba de muy buen ver, recuerdo que iban también a dar clases particulares Tomasin Zamora y Paquito,  un chico que a los pocos años de casado se puso muy malo del riñón y murió muy joven.

   De mi época del colegio de La Mina recuerdo a Juan., Maruja y Carmen de Matías; Antonio Bernal y Antonio Ventero, que después serian mis primeros compañeros de correrías, Maravillas de Juaneo, Juanico el Travesaño, Rosa la del Bas etc.

   De los 6 a los 13 años como he dicho los pase yendo a colegios y ayudando a mis padres en los ratos que tenia libres, bien segando alfalfa, limpiando planteles tanto de tomates como de cebollino de los que mi padre era un experto, plantas que luego vendía a los agricultores de los alrededores, pues no pasaba como ahora que todo el mundo tiene planta, pues entonces no existían los invernaderos y mi padre cubría las plantas en invierno con toldos hechos  con cañas y matas de maíz, vulgarmente conocidas como alcazabas que luego tapaba por la noche con zarzos hechos del mismo material.

   Mi padre no era mala persona, pero teníamos que llevar mucho cuidado con el, pues como se te ocurriera quedarte a jugar a las bolas en la era de La Mina después del colegio, cuando te dabas cuenta lo tenias  encima con la correa en la mano; asimismo cuando llegabas tarde porque te habías quedando jugando te esperaba detrás del transformador que había la entrada de  mi casa, con la correa preparada para sacudirte.

   Durante estos años vi. transcurrir la vida del pueblo de La Mina, su juego de bolos donde los domingos se juntaban gran cantidad de personas venidas de los pueblos de los alrededores para competir en el juego, siendo mi padre un gran especialista de juego a largo; las mozas paseando por la calle-camino principal con los novios, las fiestas del día de la Virgen del Rosario con los puestos de Cirilo y el Richard , a los que un año los crios le amarraron una cuerda a un camión que había aparcado y cuando este salio se llevo todo el puesto tras sí y las carreras de cintas a caballo; la época de siega con la trilla en la era en lo que también tenia que ayudar a mi padre; las partidas a la lotería en casa de Matías donde jugaba con sus hijas Maruja y Carmen.

   En esos años mi madre tuvo una niña muerta cuando yo tenía unos 6 años de lo que me acuerdo perfectamente, naciendo a continuación mi hermano Antonio contando yo con 9 años de edad; recuerdo los viajes al aljibe para traer agua para beber, aljibe que estaba en la orilla del camino de La Mina a la Aljorra a unos 200 metros de la casa ; en la puerta de mi casa había dos eucaliptos muy grandes que tenían una sombra buenísima, donde se ponían a charlar todos los hombres que venían a ver a mi padre para el agua; de aquella época recuerdo también al guardia rural Molina,  un hombre de Los Dolores que venia andando desde dicho lugar con una escopeta colgada al hombro para vigilar las fincas del tío Gafas  y que era un antiguo guardia civil, el pobre hombre y su familia pasaban mucha hambre, cuando venia mi madre le daba de comer y siempre se llevaba para su familia algo de la huerta, por cierto hace pocos años a los hijos que tienen una bodega en Los Dolores les tocaron gran cantidad de millones a la lotería

    Relacionado con el guardia Molina tengo un recuerdo relacionado con un cayado que llevaba dicho señor, pues un día se lo agarre y jugando con  mi hermana se lo tire a una distancia de 10 metros y fue a darle junto al ojo produciéndole una gran hinchazón, asustándonos todos mucho y pasando yo arrestado durante toda la tarde al patio con las gallinas y los conejos. Por esa época pasaba por el camino de La Mina en dirección a los Conesas donde daba clases como maestra la hija de Maria Navarro una chica que para  esos tiempos iba muy moderna con unos vestidos muy cortos y los crios cuando la veíamos venir salíamos corriendo al camino y empezábamos a decirle chochito bonito y otras tonterías, en resumen cosas de crios.

 

 

Con Antonio Bernal y Antonio Ventero

 

CAPITULO II

La Escuela Bastarreche

  Cuando tenía 13 años mi  padre me llevo para matricularme en la Escuela de Formación Profesional Almirante Bastarreche, que estaba en el Barrio de Santa Lucia, aunque la edad requerida eran 14 mi padre rectifico con un boli la fecha de nacimiento en el Libro de Familia y entre con 13 años, recuerdo que era secretario D. Pedro Balanza Manzanares y estaba de administrativo un Sr. que se llamaba D. Antonio y que le faltaba una pierna, dicho Sr. me entere después de muerto cuando un familiar fue a entregar al Gobierno Militar la pistola que poseía, que era Sargento del cuerpo de mutilados y que había perdido la pierna combatiendo con la División Azul en Rusia, me peso después no haberlo reconocido antes pues había hablado varias veces con el cuando iba a pasar la revista de armas.

   En resumen , aceptaron mi solicitud y me mandaron con el número 36 A formando parte de la 4ª promoción a la primera sección de alumnos, los primeros días nos pusieron a hacer instrucción como si estuviéramos en un cuartel, firmes, derecha, izquierda, a formar ecte., después me di cuenta porque era así, pues todos los días había que formar para todo, a la entrada por la mañana, para entrar a clase , para ir a comer y para despedirse por la tarde antes de marchar cantando el cara al sol.

   El jefe de la disciplina al que llamábamos el disciplino era D. José un señor que después cuando vine al Cuartel de Antigones lo vi de Comandante de Infantería; en aquella época los militares compartían la vida militar con la civil, pues que yo recuerde había varios profesores que iban a dar clase vestidos de militar , entre ellos D. José Llamas Vargas, que después lo tuve yo como primer Jefe cuando se formo el Batallón de Carros y que era muy buena persona tanto de profesor como de militar y D. Luís Díaz Ripoll que después mando el Regimiento de Artillería y que uno de sus hijos estuvo en el Batallón de Carros de Capitán ., siendo el profesor Díaz Ripoll un Sr. muy serio que no dejaba pasar una en la clase y te clavaba un cero por una simple  mala mirada , lo contrario que su hijo que es una buenísima persona.

   Como he dicho me mandaron a la primera sección de alumnos donde me junte con 40 compañeros  más, entre los que recuerdo, la mayoría por el mote, pues en cuanto nos juntamos en pocos días casi todos teníamos mote, como he dicho recuerdo a Caballico, el Albuno, Polifemo, el Lire, que se hizo policía nacional y lo veo a menudo por Cartagena ya retirado,  el Albacida  etc.,

   La formación profesional cuando yo entre eran 4 cursos, había clases teóricas y clases   de taller, en el taller en el primer curso teníamos que pasar por todos los talleres; carpintería, electricidad, ajuste, soldadura, y maquinas compuesto por torno y fresa, ya en el segundo año tenias que elegir una especialidad, yo quería torno pero como no me lo dieron pues adjudicaban por puntuación me dieron lo siguiente que pedí que fue fresador. Así que pase 3 años dando clases teóricas y haciendo practicas en la fresadora, siendo los maestros de taller D. Francisco y D. Serafín; en el ultimo año fui al concurso provincial que se celebró en Murcia y quede subcampeón, me dijeron que mi pieza era la mas perfecta, pero tarde mucho más tiempo que el ganador.

   Durante el primer curso me quedaba durante la semana en casa de mi tía Carmen que vivía mas o menos donde están haciendo el nuevo hospital a 1,5 Km. de la escuela y a 200 metros de la carretera que va para la Unión, casi siempre iba acompañado por un chico que vivía en la Media Legua, un caserío que había cerca;  recuerdo que una mañana de invierno que iba solo  sobre las  8 al pasar por una zona en la que había una tapia me encuentro de sopetón a unos 20 metros a un tío que estaba en pelotas completamente empalmado, me asuste mucho y empecé a correr , hay que recordar que yo tenia entonces 13 años, no volví a ver después a dicho individuo y eso que seguí pasando todos los días, aunque preparado por si tenia que arrancar a correr.

   Durante el año que pase en casa de mis tíos, yo aunque con pocos años veía las penurias que pasaban, pues tenían 4 hijos el más pequeño con meses y mi tío en su trabajo en la fabrica  de productos químicos se ve que no ganaba mucho, mi madre como lo sabia los lunes cuando me iba para Cartagena siempre me echaba comida para toda la semana, sobre todo embutido de la matanza que se hacia en mi casa de la que los crios se volvían locos comiendo.

   Recuerdo que cuando estaba en la escuela fue un día a verme mi madre con mi hermano Antonio, que entonces tenia 4 años,  que por cierto iba con un brazo escayolado, pues  unos días antes cuando estaba subido a un carro que tenia mi padre la mula empezó a andar y se cayo al suelo y se rompió el brazo por la mitad, mi hermano Antonio como dije nació cuando yo tenia 9 años y desde el principio le coji mucho cariño, por lo que cuando me vine a la escuela los primeros días lo pase muy mal.

  

De fresador en la Escuela Bastarreche

 

   De la escuela Bastarreche recuerdo también el vaso de leche en polvo y la loncha de queso, todo de la ayuda americana, que nos daban por la mañana al llegar; al mediodía comíamos en la escuela en un comedor común que había con mesas de 10, la comida para la época no estaba mal. Una vez terminados los estudios que entonces equivalían a bachiller elemental, nos dieron un diploma y una revista que todavía conservo.

   Durante mi estancia en las Escuela pasaron dos casos trágicos, primero fue un chico que había entrado a la misma vez que yo y que era de La Aljorra, hijo del talabartero del pueblo, iría por el segundo año de estudios cuando una mañana viniendo en la bicicleta como hacia todos los días al pasar junto al antiguo Ayuntamiento en una curva que hacía entonces en la carretera, le arroyo un camión matándolo en el acto, el otro fue el secretario  D. Pedro Balanza, un día viniendo para la escuela en una Vespa que tenía, por la zona de Santa lucia le arroyo un camión y lo mato también, por cierto a D. Pedro me había recomendado para entrar en la escuela un perito que era amigo de mi padre y que había instalado la luz eléctrica en La Mina, por lo que antes de entrar había estado un día en su casa de Los Dolores con mi padre para hablar con él.

   Se me olvidaba, al final de curso hicimos un viaje de estudios a  Madrid, recuerdo que fuimos en autobús y nada más salir en el cruce de Pacheco el autobús le dio un golpe a una moto por detrás quedando el motorista tendido en la cuneta, no obstante parece que tuvo suerte, pues solo tenia unos rasguños en las piernas y se levanto enseguida, una vez que llegamos a Madrid nos alojamos en la pensión Carretas de dicha calle, por cierto que nada mas instalarnos en la pensión nos advirtieron que lleváramos cuidado si entrábamos en el cine Carretas que estaba en el bajo del edificio, pues era el cine de los maricones de Madrid. Era el año 59 del anterior siglo y recuerdo que en la pensión fue la primera vez que yo vi la televisión, estuvimos una semana en Madrid, durante dicho tiempo estuvimos de visita en la Escuela de Formación Profesional Acelerada “Virgen de La Paloma”, Aeropuerto de Barajas, mucho más pequeño que ahora, Valle de Los Caídos, El Escorial, una fabrica de relojes y algún sitio más que ahora no recuerdo.

  

                                                        

Aeropuerto de Barajas durante el viaje de estudios

 

Con compañeros en el viaje de estudios

    Durante estos años de estudios, como he dicho antes el primer año lo pase en casa de mis tíos, pero a partir del segundo año iba y venia todos los días de La Aljorra a Los Dolores en bicicleta, el primer año dejaba la bicicleta en la Posada que era del Plaitero un hombre que conocía mi padre y que no me cobraba nada por dejarla y luego cojia el autobús a Cartagena y luego allí otro para Santa Lucia, a veces si iba con tiempo de sobra me iba andandode Cartagena a Santa Lucia y con el dinero que me ahorraba me compraba un helado. A partir del año siguiente empecé a dejar la bicicleta en casa de una amiga de mi madre que era de La Aljorra y que vivía en los Gabatos y tenía una tienda y que se llamaba Irene y estaba casada con un hermano de Félix Nieto el quincallero de Los Conesas. Durante los viajes en el autobús iban varias chicas, recuerdo que primero me enamore de una, siempre a distancia, pues yo he sido siempre muy tímido para las mujeres, después cuando yo tenia sobre 16 años, una chica se bajaba todos los días del autobús en la misma parada que yo y llevaba el mismo recorrido , pues vivía en la misma calle que yo tenia que pasar todos los días para ir a coger la bici, recuerdo que los padres tenían una tienda de comestibles, pues bien aquella chica fue mi gran amor secreto durante los 2 años que estuve pasando por allí, pues no me la podía quitar del pensamiento, a pesar de que muchas veces íbamos caminando casi juntos jamás tuve valor para dirigirle la palabra .Hasta que conocí a mi mujer Rafa yo creo que es la única mujer que ocupo muchas horas en mi pensamiento.

    Durante estos años de estudios, en las vacaciones, tanto de Navidad como de verano, así como los sábados y domingos ayudaba a mi padre en las labores de la huerta, en verano en las plantaciones de tomates y algodón y en invierno en las de habas y guisantes.

     A partir de los 14 o 15 años empecé a salir con mis amigos Antonio Bernal y Antonio el Ventero, íbamos en bicicleta y nuestra diversión era ver películas de cine, ¡ hay la época dorada del cine!, lo mismo íbamos a Lobosillo, La Aljorra, La Venta,  Las Lomas o Los Dolores, allí donde nos enterábamos que daban una película del oeste ahí nos plantábamos, en Los Dolores había 2 cines el Maiquez y El Continental, en alguno echaban hasta 3 películas y 2 Nodos seguidas. En esa época nosotros pasábamos de las mujeres, yo por mi timidez y los otros porque estaban más metidos en las películas que en otra cosa; cuando ya teníamos sobre 18 años el Ventero y Antonio Bernal se  echaron novia y yo me quede descolgado, pero eso es otra historia.

                                                             

 Con mis amigos fotografiados frente a la Ermita de La MIna

El que se ve al fondo de corto es mi hermano Paco ya fallecido. 

CAPITULO III

Mis primeros trabajos

  Cuando termine los estudios en la escuela Bastarreche tenia yo 17 años, mi padre hablo con Tomas el hijo de Josefa que tenia una tienda de comestibles en La Mina y que más tarde se casaría con una maestra que vino al pueblo a dar clase, dicen que se caso con la maestra por la paguita, pues era muy interesado, como he dicho mi padre hablo con Tomas para que me recomendara para entrar para hacer practicas en un taller que Balsalobre tenia en Santa Lucia, era un   taller donde hacían piezas para los barcos, donde había tornos, fresadoras, mandriladoras etc., pues bien estuve en dicho taller unos 3 meses aprendiendo en la fresadora, no me pagaban nada, estaba desde la mañana a la tarde y mi madre me preparaba la comida para el mediodía.

   Como  a mi padre le gustaban tanto las recomendaciones (más adelante les contare la recomendación mas cachonda), para ver si me podía colocar,  por mediación de su amigo el perito que instalo la luz eléctrica en La Mina  me presente en la fabrica de plomo de Peñarroya en Santa Lucia para hacer una prueba, pero resulto que ellos querían un  técnico que entendiera de fresa y torno, pero yo el torno no lo había tocado, por lo que no me admitieron.

    Al poco tiempo estando en mi casa me dijo mi vecino Manolo el Molinero si me quería ir con el a trabajar en la oficina del taller que tenia en El Albujón, no lo pensé y me fui con el, mi misión era apuntar los trabajos que hacían los mecánicos y las horas y atender al teléfono; en aquella época aprendí algo por mi cuenta a escribir a maquina, no me pagaba mucho, creo recordar 5 duros diarios; recuerdo que trabajaban de mecánicos y llevaban parte en el taller el maestro Miralles un Sr. que había venido de Francia y que era primo  de la madre de Eduardo Pedreño el panadero de los Conesas y un tal Olegario que era un  púa; el taller era de mecánica de coches y también se dedicaba a la instalación de bombas de extracción de agua y reparación de las mismas, por aquel tiempo entro mi hermano Paco a trabajar en el taller de coches, creo que tendría 13 o 14 años.

    En ese tiempo que estuve trabajando con Manolo Molinero (lo de molinero viene porque donde vivían a 100  metros de mi casa siempre tuvieron un molino de harina los 2 hermanos Juan y Manolo), pues bien cuando estaba con ellos fue cuando tuve un accidente con la moto Guzzi que tenia mi padre, yo no tenia carné, pues tenia todavía 17 años, pero mi padre me dejaba la moto, recuerdo que fue el día de San Juan del año 1961, iba yo del Albujon para la Venta a ver una película cuando de pronto tropecé con algo, ese algo era un chico que estaba parado en la orilla de la carretera orinando y con la motocicleta en la mano, del golpe fui a caer en el centro de la carretera y me di con la cara en el  asfalto, de milagro no me atropello un coche que pasaba en ese momento y el que creo que me deslumbro y por eso no vi al de la moto orinando, unos que pasaron por allí me llevaron a la casa del practicante del Albujon, don me curo de un corte en la ceja, en ese momento llego Manolo el Molinero que se había enterado y la Guardia civil, Manolo le dijo a la Guardia civil que no pasaba nada que el se encargaría que era cosa suya y hay la Guardia civil acabo la investigación. El practicante me dijo que seria conveniente que al día siguiente fuera al medico por si tenia alguna fractura, cosa que hizo mi padre , viéndome el medico D. Domingo de La Aljorra, conde confirmo que tenia una fractura en el hueso del pómulo derecho; me llevaron a un especialista de Cartagena y dijo que no seria necesario operar, que con un tratamiento iría bien; estuve bastante tiempo sin poder subir en la moto, no porque mi padre no me la dejara, sino por que tenia que llevar cuidado con los golpes y zarandeos.

   El Guirao era un Sr. que desempeñaba las labores de sereno en La Aljorra, que tenia un hijo militar prestando su servicio en Valencia en Automóviles y que entonces era Cabo 1º, pues bien,  este Sr. venia mucho por mi casa a hablar con mi padre y sobre todo irse cargado para La Aljorra de todo lo que había en la huerta, si no se lo dabas se lo tomaba él, siempre que se ponían a hablar y estaba yo presente decían lo mismo “a este lo tenemos que mandar con mi Pepe a Valencia”, tanto insistían que al final  me mandaron “pa Valencia”.

   Por medio de Pepe Guirao eche la instancia para ingresar en Automóviles de Valencia y a primero de Noviembre de 1.961, con 18 años ya cumplidos, me llamaron para hacer un examen, deje mi empleo en  el taller de Manolo y me fui en el tren que salía de Cartagena y que tardaba una eternidad para llegar a Valencia, una vez allí realice un examen de cultura general que estaba chupao y que no aprobé, pues en ese cuartel la mayoría que ingresaban eran voluntarios de la ciudad de Valencia y por lo que se ve tenían más enchufe que yo, así que media vuelta y otra vez en el trenecito para casa.

   Cuando volví, mi padre por medio de su amigo el perito (esta vez hubo suerte) que conocía al jefe de personal de Española del Zinc me coloco en dicha fabrica, pero no en mi especialidad de fresador, pues en el taller de mantenimiento de la fabrica había solamente una fresadora y estaba ocupado el puesto por otro trabajador, sino en el equipo de mantenimiento de las bombas, recuerdo que me pusieron con un equipo de 2 personas mayores que eran las que desmontaban las bombas y yo era el encargado con una pala de recoger toda la porquería y fango que había, por cierto que cuando estaba en plena faena, paso junto a mí Sevilla, uno de un curso anterior a mi de la Escuela Bastarreche y que trabajaba en la fabrica de carpintero y me dijo en plan guasón “que  tal funcionaba la fresadora” .

   A las dos semanas de estar allí me tropiezo un día con Manolo Arias un Sr. de La Aljorra que era perito , un conocido de mi madre de toda la vida desde pequeño pero que no sabíamos que estaba trabajando en la fabrica, me pregunto que donde trabajaba y al decírselo me dijo que me buscaría un sitio mejor, el era jefe de turno en la planta de lixiviación, a los pocos días me llama y me dice que el Sr. que esta en el laboratorio de Lixiviación “un antiguo guardia civil” se va a jubilar y que yo voy a entrar en su puesto.

   Me manda al laboratorio para que estuviera unos días con el citado Sr. antes de que se fuera para que me enseñara lo que tenia que hacer; la nave de lixiviación es por donde pasa la mezcla de zinc en forma liquida mezclada con agua, esta mezcla pasa por unas prensa con filtros a presión y una vez filtrada pasa a unos depósitos y de estos depósitos a la siguiente nave donde ya se empieza a transformarlo en zinc, pues mi misión era por medio de varios líquidos reactivos que tenia y mediante  probetas de crista recoger pruebas de lo filtrado y analizar para comprobar que no tenia cadmio ni arsénico ni otros materiales extraños, una vez dado mi visto bueno el jefe de turno habría las llaves de paso para darle curso a la siguiente nave;  como el trabajo era rutina lo aprendí enseguida, yo venia a trabajar por turnos de 8 horas de mañana tarde y noche, solía venir con la moto de mi padre, la Guzzi, aunque todavía no tenia carne, algunas veces Manolo Arias cuando coincidía en mi turno se venia conmigo en la moto; en el nuevo puesto me pagaban un plus, por lo que ganaba algo más, me tire en la fábrica hasta final del mes de Abril de 1962, pues había echado otra vez la instancia para ingresar en Valencia, esta vez como voluntario de 4 años que no te exigían examen.

   Durante este tiempo que ya no salía con Bernal y El Ventero empecé a salir con mi vecino Juanico el Travesaño, Lorenzico y varios de Lobosillo, donde nos juntábamos muchas veces para jugar a las cartas, sobre todo al subastao y para ver películas.

 

 

Con mis amigos de Lobosillo

 

 

 CAPITULO IV

Mi ingreso en Valencia

Cuartel de Automóviles

 

   El día 1 de Mayo de 1.962 me presento en el Cuartel de Automóviles de Valencia, cito en el Paseo de La Alameda de dicha capital, nos presentamos 9 voluntarios por 4 años, los otros 8 van a la compañía de automóviles del Cuartel General de la División de Infantería Maestrazgo nº 31 y yo solo a la Unidad de Automóviles de la División, Compañía Apoyo Ligero.

    Cuando yo entre en el año 1962 solo entraba un reemplazo al año y era en primero de Marzo, por lo que al entrar yo en 1º de Mayo los del reemplazo llevaban ya 2 meses haciendo instrucción y no habían jurado bandera todavía, en la compañía habrían unas 100 personas entre veteranos y reclutas, la mayoría eran voluntarios de Valencia y eran pase pernocta por lo que a las 5 de la tarde si no tenían servicio se iban a su casa hasta otra mañana, la  Compañía  la mandaba el Capitán Santiago Montesinos, que después lo vería ya en Cartagena de Teniente Coronel de Estado Mayor de la Brigada XXXII y que después ascendería a General de Brigada y una vez retirado vivía en mi misma calle a penas 20 metros de mi casa hasta que murió hace unos 3 años de un infarto.

     Mi padre siguiendo con sus recomendaciones, resulta que conocía a un policía Nacional que era de la Aljorra y que estaba destinado y vivía en Valencia  y que ahora no me acuerdo del nombre, solo se que tenía una mujer muy gorda, pues me invito varias veces a comer en su casa que estaba a unos 300 metros del cuartel, pues bien este policía conocía a un Sargento que estaba destinado en la Capitanía General de Valencia y que era del Albujón y que a su vez era muy amigo de mi Capitán, por lo tanto ahí estoy yo de recluta visitando al Sargento en Capitanía, que por cierto estaba destinado entonces haciendo la mili en la citada Unidad como asistente Carmelo el Rizao de Los Vidales, que se fue a hacer la mili ya casado, bien, pues Carmelo me acompaña a ver al Sargento y este se ofrece para lo que me haga falta, diciéndome que si tenia algún problema acudiera a el,  cosa que no fue necesario en el tiempo que estuve destinado en Valencia.

   Antes de seguir tengo que decir que a mi desde el momento que entre empezaron los mando y compañeros a llamarme por mi segundo apellido Carrasco, no se si sería porque por aquella época el boxeador Pedro Carrasco estaba en todo su apogeo.  

   De los mandos que había al entrar en la Compañía, además del Capitán , me acuerdo del Sargento 1º Soler y Sargento Sánchez, el primero era auxiliar del Capitán y tenia muy mala leche y el otro era un loco gilipollas, de los Tenientes no me acuerdo del nombre de ninguno, así como de un Alférez de Complemento que había, luego había varios Cabos 1º especialista, que eran también de 4 años reenganchados y el Cabo furriel que era Pepe Sierra una muy buena persona que me acogió muy bien en los primeros días y que después cuando se licencio me dejo el puesto de Cabo de cocina que el estaba desempeñando; a Pepe Sierra le perdí el rastro durante varios años, hasta que siendo yo Brigada en la Primera Compañía de Carros, se me acerca un soldado que era de Catral  y me dice que tiene un vecino que me conoce, al preguntarle me dice que es Sierra, pues bien a partir de ahí retomamos nuestra vieja amistad y vino a verme al Cuartel con su hijo y yo fui a su casa en Catral y nos seguimos viendo periódicamente.

   Los primeros días en la Compañía, sobre todo los más veteranos me decían si estaba loco por haber firmado por 4 años pues entonces me parece que la mili obligatoria era de 18 meses y voluntarios normales 20 meses. Me pusieron un Cabo que era de Elche para que me mandara instrucción a mi solo, pues como he dicho antes los del reemplazo habían entrado 2 meses antes, yo como ya tenia practica de la Escuela Bastarreche me amolde enseguida y al poco tiempo ya estaba desfilando con los demás, jurando Bandera junto con ellos el día 27 de Mayo de 1962.

   Recuerdo la primera vez que me arrestaron siendo yo recluta, resulta que estábamos todos ya acostados, cuando varios que estaban en camas próximos a la mía empezaron a armar follón, por lo que el Cabo 1º de Semana nos levanto a unos cuantos y nos llevo al patio y allí estuvimos en calzoncillos hasta por lo menos la 1 de la mañana, ahí el Cabo 1º se paso, pues demasiado debía saber que yo un recluta recién llegado no me iba a poner a armar jaleo.

   Como era voluntario de 4 años estaba rebajado de servicios mecánicos, o sea que no hacia de cuartelero, servicio de limpieza ni cocina, solo guardias y refuerzos; como entre 2 meses después del reemplazo no pude hacer el curso de Cabo con ellos, teniendo que esperarme al siguiente curso. A mi no me nombraban servicio de Cuartel, pero como había muchos pases de pernocta de Valencia que se iban a mediodía, nos decían a los que nos quedábamos si queríamos hacerles el servicio de Cuartel cuando les tocaba, yo hacia bastantes y cada vez me daban 5 o 10 duros, según era medio día o día entero, el Cabo 1º de Semana se mosqueaba mucho, pues decía como estaba yo de cuartel si estaba rebajado, pero yo le decía que era por hacerle un favor al pernocta, este dinero me venia muy bien pues yo no quería ser una carga para mis  padres que de vez en cuando me mandaban con la carta que me escribían un billete de 20 duros.

  

                                                              

Yo de pollo

                                                            

Jura de Bandera en Valencia

 

                                                              

Carné de Cabo de la Cia. Apoyo Ligero

 

    En aquel tiempo la comida se podía comer, pero para un chico de 19 años era poco y necesitaba comer algo en la cantina, cosa que hacia cuando tenia perras y cuando no a mirar y esperar el rancho; en esa época  perdí algunos kilos, pues cuando entre yo estaba algo gordito, me quito también mucha hambre los viaje que hacia casi todas las semanas a casa de mi tío Antonio en Liria, los sábados por la noche cuando llegaba mi tía Trini me preparaba un buen plato de carne, salchichas y huevos con patatas y el domingo me ponía morao de la paella valencia que hacia siempre y que estaba buenísima, no por el hambre que tenia, sino por lo bien que sabia hacerla.

   Normalmente nos quedábamos en la Compañía a partir de la tarde los que éramos de fuera de Valencia, o sea los de la provincia de Alicante, provincia de Murcía , Castellón y alguno de la parte interior de Valencia, entre estos recuerdo a Santa Yago que era de Elda y que era muy amigo mío y que después de licenciado le perdí completamente la pista; también un tal Franco que era de Murcia y era muy borracheras; había también un cartagenero que se llamaba Pablo y  que un día hablando con el y decirle que yo trabaje en el Albujón me dijo que el iba mucho al bar  Pedrin desde Cartagena a tomar asiáticos y que una vez se cayo de una vespa que llevaba y se dio un tortazo y salieron a recogerle el personal de un taller que había cerca, pues resulta que uno de los que lo recogieron era yo cuando estaba trabajando con el Molinero en el taller.

    Los que nos quedábamos jugábamos partidos de fútbol en el campo de deporte  y cuando no salíamos de paseo, por supuesto vestido  de militar, y íbamos en grupos.

    Unas veces, los jueves que era el día de churras (en Valencia churras se les llama a las criadas) íbamos al Paseo de La Alameda , otras veces íbamos al barrio chino , donde a la entrada había un bar que hacia unos pajaritos fritos muy buenos y nos poníamos hinchados de vino y pajaritos y luego ya calentitos nos adentrábamos en el barrio, que entonces aunque estaba prohibido por Franco estaba todo lleno de casas de putas, la primera vez que subí a una casa de esas me quede asombrado, entrábamos a un salón muy grande y estaba todo lleno de mujeres ligeritas de ropa sentadas esperando que el cliente las eligiera, nosotros normalmente no entrábamos con ninguna, pues íbamos todos muy limpios de pasta y además yo  jamás hubiera entrado con ninguna aunque algunas estaban de muy buen ver y me hubiera gustado; recuerdo una vez que subimos a un piso y con encontramos una escalera con un letrero de prohibido subir, nosotros que íbamos como siempre con un vaso de vino de mas no hicimos caso y subimos todos, nos encontramos arriba un pasillo con cuartos a derecha e izquierda con una cortinita cada uno y dentro mujeres unas chingando y otras esperando al cliente; recuerdo que cuando era yo Cabo subimos varios a una de estas casas y un compañero entro con una, quedándonos otro y yo esperando, cuando aparece una chorva y con mucha insistencia empezó a decir  “venga Cabico porque no entras conmigo”, aquella vez me vi precisado, pero no claudique.

    Otras veces íbamos a los cines que había en la Avenida del Puerto y por 3 pesetas entrabas a las 4 de la tarde y salías a las 12 de la noche, pues echaban normalmente 3 películas  diferentes, varios nodos y varios trailer, para los que nos gustaba el cine aquello era la repera.

   Cerca de la estación de RENFE había y  hoy todavía existe, porque hace poco que estuve en Valencia con Rafa mi mujer y me pase por dicho sitio, un bar donde te servían unos bocadillos de calamares cuando los calamares eran calamares y no ahora que no saben a nada y unos tanques de cerveza estupendos, creo que se llama los Toneles.

    Yo como he dicho no disponía de mucho dinero, pues de soldado mi paga era 15 pesetas al mes y de Cabo creo recordar que era de 50 pesetas a parte de lo que me sacaba haciendo cuarteles a los pernoctas  y los 20 duros que me mandaban de mi casa de uvas a peras. Referente a las pagas de entonces, recuerdo que había en mi Compañía un Soldado de primera, que a parte de las 15 pesetas de los soldados le pagaban una peseta mensual, pues bien a la hora de la paga aquello era un cachondeo sobre todo de los jefes, pues empezaban a decirle que mucho ojo no se fuera esa noche de putas.

    Cuando llevaba unos 4 o 5 meses me nombraron para ir de escolta de Reclutas desde la Caja de reclutas de Játiva a Cádiz a llevar los Reclutas que iban destinados a Canarias, iba un Cabo al mando y otro soldado y yo, nos presentamos en la Caja y nos hacemos cargo de unos 100 reclutas que iban para Canarias, embarcamos en la estación de RENFE en un tren que los asientos eran todos de madera y que cuando llevabas un rato de marcha aquello era un tormento, tardamos por lo menos 2 días para llegar a Cádiz, a nosotros nos habían dado creo unos pluses que nos daba para comprar un bocadillo al día y poco más, pero a pesar de eso hambre no pasamos  pues los reclutas llevaban el petate lleno de comida, fiambre y de todo y se desvivían ofreciéndonoslo todo, lo típico cuando uno entra de recluta, llegamos a Cádiz donde tenían que hacerse cargo de los Reclutas  una escolta que venía de Tenerife, pero era la hora de salir el barco y no habían llegado por lo que nos tuvimos que preparar para seguir nosotros el viaje hasta Canarias, cuando estábamos subiendo al barco aparecido la escolta que  acababa de llegar en otro barco y nos relevaron, realizando nosotros el regreso otra vez por ferrocarril a Valencia.

     Como he dicho ingrese el 1º de Mayo y fui a mi casa por primera vez con permiso para  la Navidad, o sea casi a los 9 meses de mili, entonces no había la facilidad de transporte como ahora, pues los permisos los daban de sábado a las 5 de la tarde hasta el domingo a las nueve de la noche y no había tren o autobús que diera tiempo a ir y volver en tan poco tiempo, creo que me dieron un mes de permiso y   cuando llegue a mi casa acababa de nacer mi sobrina  Trini, la primera hija de mi hermana Tomasa . El tiempo en el Cuartel no se me hacia muy largo porque prácticamente cada 15 días iba a pasar sábado tarde y domingo en casa de mis tíos en Liria como he contado ya antes.

    Fue pasando el tiempo y hice el curso de conductor, 1º de segunda y luego de primera para poder conducir camiones; los vehículos que había en el cuartel eran Willy, Dodges , Reos y Continental, los primeros ligeros y los 2 últimos camiones, recuerdo que al poco de darme el carné me mandaron con un equipo de mecánicos a reparar un coche averiado en el centro de Valencia, yo era la primera vez que conducía por la ciudad, pues bien al llegar a un cruce que había un guardia dirigiendo el tráfico al girar a la izquierda en vez de pasar por detrás del guardia como dice el código de circulación, pase por delante, todavía estoy viendo al guardia levantando las manos y diciéndome de todo, pero yo acelere y me perdí de allí.

   Hice el curso de Cabo en el cuartel y día 27 de Marzo de 1.963 me ascendieron a dicho empleo, ya de Cabo hacia guardias y Cabo de Cuartel; cuando llevaba unos 6 meses de Cabo, como había pocos Cabos 1º y Sargentos para hacer de Sargento de Semana a dos Cabos que eran maestros de escuela y a mí nos habilitaron para hacer de Sargento de Semana en turno con los Cabos 1º, pues los dos Sargentos se rebajaron de servicio.

   Cuando hacia de Sargento de Semana una de las misiones era pasar lista de retreta a las 9 de la noche, normalmente por la noche solo quedaban para pasar lista unas 10 personal o menos, pues como he dicho antes casi todos eran de Valencia y tenían pase pernocta, todos los que quedaban eran de fuera por lo tanto la mayoría eran mi mejores amigos y a veces tenia problemas con ellos porque intentaban no subir a pasar lista y seguir en la cantina viendo la película, por mi no había problema porque los tenia a todos controlados, pero el oficial de Semana se podía dar una vuelta por la cantina o la Compañía y descubrir el pastel, a pesar de todo nunca tuve problemas con ellos, excepto una vez que me paso un caso con el mejor amigo que yo tenia en la Compañía. que era Antonio Santa, uno que nombre antes y que era de Elda ,llego una tarde a la Compañía  y me encuentro al Santa con varios mas jugando al fútbol con un balón de plástico en el centro de la nave, de rabia que me dio coji el balón y con una navaja que llevaba lo raje de arriba a bajo, los mas gracioso era que el balón era el que yo jugaba con ellos todos los días en el campo de deportes, pues a partir de ahí no me dejaron jugar con ellos y mi amigo Santa no me hablaba, hasta que pasaron unos días y yo arrepentido les pedí perdón y ellos comprendieron que me podían haber metido en un compromiso si llega el Capitán y los pillan jugando , no les tuve que llamar más la atención, pues a partir de ahí no tuve motivos para ello.

   Al año aproximadamente de estar en la Compañía se fue el Capitán Santiago Montesinos que para su época era muy buena persona y todo el mundo estaba muy contento con él, hablamos de unos tiempos en que la mayoría de Capitanes  eran como se decía de diente retorció, en su lugar fue destinado el Capitán García Capilla una persona muy recta y muy militar que le gustaba que se hiciera todo con el máximo orden y rapidez, vamos que no dejaba pasar ni una.

   Cuando mataron a Kennedy estaba yo agregado en el Cuartel de Intendencia que había en la misma acera a unos 100 metros haciendo el curso de Cabo 1º, el examen lo hice en el Cuartel del Regimiento Guadalajara nº 20 en Paterna y  el 10 de Marzo de 1.964 me ascendieron a Cabo 1º de Infantería, yo desde que ingrese y hasta entonces llevaba los emblemas de Automóviles, que estaban formados por un rombo con fondo rojo y un  volante de coche, a partir de ascender a Cabo 1º tenía que llevar el emblema de infantería, también en automóviles la prenda de cabeza de paseo era la gorra de plato.

   Cuando me ascendieron publicaron en la Orden de Capitanía las plazas de Cabos 1º de Infantería que había libres en todas las Unidades de la 3ª Región Militar, yo solicite el entonces Regimiento de Infantería Independiente España nº 18 con Guarnición en Cartagena , mientras me daban el nuevo destino hacia guardias de Suboficial en el cuartel y seguía haciendo de Sargento de Semana como había estado haciendo de Cabo; el 27 de Marzo de 1.962  soy destinado al Regimiento de Infantería Independiente España nº18 de Cartagena  y despidiéndome de mi Unidad emprendí la marcha al nuevo destino.

CAPITULO V

Primeros años en el España 18

Cuartel de Antigones

 

   A primero de Abril de 1.964 me presente en el Regimiento de Infantería Independiente España 18 que tenia su guarnición en Cartagena en el Cuartel de Antigones que estaba frente a la plaza de toros, hoy Escuela de Telecomunicaciones de la Universidad Politécnica, me destinaron a segunda Compañía que la mandaba el Capitán Verdia ,la Compañía tenia en revista 210  tropa, casi todos veteranos que hacía un mes habían venido del Aaiun, antiguo Sahara español y que la mayoría eran vascos con unos apellidos larguisimos, pues al pasar lista me tenia que estar una hora con ello.

     Recuerdo que el Coronel del Regimiento era Bosch Bosch y Garate un Coronel con muy mala leche, también estaba el Teniente Coronel Ruiz y el Teniente Coronel Llamas, el que había sido profesor mío en la escuela Bastarreche, también estaba el Comandante Sintas que era también Concejal del Ayuntamiento de Cartagena y que llevaba una moto Peugeot, y el Comandante Goicoechea, un vasco con mucha mala leche.

     A los pocos días de estar en mi nueva Unidad me di cuenta del cambio tremendo que había con referencia a mi anterior destino, donde no se hacía apenas instrucción y mi misión era estar casi todo el día subido en el camión, pues para empezar me asignan un fusil Cetme, arma que yo no había visto en mi vida, perdón si la había visto durante el curso de Cabo 1º, pero sobre el papel, había que formar todas las mañanas a primera hora para gimnasia y luego a las 9 con el fusil Cetme, con los Cabos 1º y Sargentos en cabeza de formación y bajar a la explanada de la plaza de toros a hacer instrucción; normalmente al bajar a la explanada antes de empezar el orden cerrado te tenían como mínimo media hora dando vueltas a la plaza a paso ligero sin parar, yo muchas veces creía iba a echar los pulmones por la boca, pues yo hacía un siglo que no corría, recuerdo que durante el tiempo que estábamos dando vueltas no paraban de cantar canciones de la mili , entre ellas una muy popular que hacía alusión a las putas del Molinete.

   Desde el principio intente sacarme el pase pernocta para poder ir todos los días que no tu tuviera servicio a mi casa, pero ahí tropezamos con el Comandante Goicoechea  que no estaba por la labor, aunque el Capitán Verdia que era una muy buena persona no ponía pegas;  hasta que me dieron el pase para poder salir a las 6 de la tarde me tenia que quedar todos los días en el cuartel y dormir allí en un cuarto que había para los Cabos 1º.

    Cuando llegue recuerdo que estaban destinados en el Regimiento los Cabos1º Julián, Gines, Alcaraz, Victoriano, Galicia de la banda,  Rodríguez arias el Canfor y un montón que ahora no me acuerdo, muchos llevaban ya 6 o 7 años de Cabo 1º y estaban quemados, pues no los llamaban para hacer el curso de Sargento, recuerdo que  para comer teníamos reservada una mesa con un biombo por medio en el comedor, pues a la hora de repartir era el mal veterano el que lo hacía, una vez al Canfor se le ocurrió empezar a comer antes de que lo hicieran así y Alcaraz que era el más antiguo le tiro la caldereta de lentejas por encima, yo pensé Dios mío donde me he metido.

                                                  

                                                         

En Antigones con compañeros Cabos 1º

Con compañeros en un carro, y no de combate

 

                                                   

Comedor de Antigones

 

    Como he dicho antes hasta que me dieron el pase pernocta no me iba por las tardes a mi casa y por lo tanto algunos días salía a dar una vuelta por Cartagena, siempre vestido de militar, pues estaba prohibido hacerlo de paisano, pobre de ti si te veía algún Jefe por la calle vestido de paisano. A los Cabos primeros nos dejaban salir con las botas de instrucción, que eran unas botas que llevaban unas herraduras en el tacón y que al cuadrarte y ponerte firme hacían un ruido característico, pues al bajar por la calle del Ángel que era una calle que comunicaba la Plaza de toros con la Plaza de la Merced, que estaba echa con adoquines y  completamente en pendiente, como no llevaras cuidado patinabas y te dabas un tortazo de cuidado; cuando se salía por la tarde era paso obligado por la bodega Juanito que estaba en la Plaza de la Merced junto al Cine Central, donde sobre las 6 preparaban una llanda de patatas al horno que estaban estupendas, por 3 pesetas te tomabas una patata y un vasito de vino de pasa y te quedabas nuevo; también un poco más abajo estaba el bar el taurino donde hacían unos pulpos a la plancha que estaban buenísimos y que comparado con hoy estaban baratísimos ,de aquella época recuerdo que el Cabo 1º Julián García,  mucho mas veterano que yo, pues era de la 4ª promoción de Cabos 1º y yo era de la 8ª, me invito a salir con él, yo no lo conocía mucho, eran de los que dormían siempre en el Cuartel, pues no tenía familia, así que salí con él a dar una vuelta por Cartagena, nos fuimos por la zona del molinete que como sabéis era el barrio de putas de Cartagena, yo en aquel tiempo siempre llevaba 20 duros en el bolsillo, así que empecemos a tomarnos unas copitas y yo pagaba, al poco tiempo vi. que Julián no llevaba una pela encima, por lo que le dije que nos teníamos que ir, no se como me convenció para que le prestara 20 duros para devolvérmelos cuando cobrara, se los preste y todavía estoy esperando que me los devuelva; os diré que el citado Cabo 1º después me entere que tenía muy mala fama, era huérfano de padre y madre , este Cabo 1º cuando ascendió a Sargento fue destinado a Canarias  y según tuvimos noticias después fue expulsado del ejercito por desfalco, pues estaba de cajero y se había quedado con todo el dinero, vamos que pusieron al zorro a guardas las gallinas.

    Cuando llevaba unos 3 meses en la 2ª Cia., me cambiaron a la Primera Compañía que la mandaba el Capitán Rivas Roldan, un Capitán ya mayor, aunque de la Escala Activa y que estaba encargado de la instrucción cuando venían los reclutas, no era mal Capitán aunque era muy ceremonioso, pues parecía un cura cuando se ponía a dar alguna charla, estaba en la Compañía el Teniente Chumilla, un Oficial que había que llevar mucho cuidado con él y que es el único que me ha arrestado en los 33 años de vida militar, fue estando de Oficial de Semana, una mañana llego y dijo que la Compañía estaba muy sucia y me arresto 2 días sin salir.  También estaban los Cabos 1º Julián y Gines Navarro, con este último he mantenido después un buen trato primero cuando estuvimos juntos en la Primera Compañía de Carros y después cuando el se paso a la Escala media y estaba de Alférez y Teniente en la Policía Militar, ya de Capitán cuando vine yo a la Policía Militar de Teniente y él estaba en  el Gobierno Militar.

     Estaban  también destinados en la Cia. El Teniente Lorente y su hijo entonces Alférez de la Escala de Complemento Regimental Félix más conocido por Félix el gato, por lo del gato de la serie de dibujos animados entonces muy famosa. El padre era de la Escala Auxiliar y el hijo había entrado como voluntario junto con Saavedra un Cabo 1º que estaba también cuando yo llegue, como parece que tenía el Bachiller se presento primero a Sargento Regimental y después a Alférez, aprobando y ascendiéndole a dicho empleo.

   Por aquel tiempo bajábamos muchos días a hacer instrucción a la zona del ensanche comprendida entre el campo de fútbol hoy Carrefour y las 600, una zona que no había nada construido, también íbamos a la zona  comprendida entre Torreciega y la vía del tren de entrada a Cartagena, donde había buenas explanadas y campos. Para los ejercicios de tiro íbamos al campo de tiro de Tentegorra, como entonces el Regimiento no tenia apenas camiones íbamos como buenos infantes  en el coche de San Fernando, un ratito a pie y otro andando.

   Voy a contar una historia de aquella época y que le paso a mi buen amigo José Luis Guerrero ya fallecido; resulta que el Regimiento tenía en Tentegorra un Campamento bastante grande donde solían ir los Reclutas a hacer la instrucción, permaneciendo durante la misma en tiendas de campaña, pues lo único que había edificado era una nave que hacia de cocina y unas cuadras donde se criaban cerdos para abastecer al Regimiento, del campamento estaba encargado el Teniente Besada, un Teniente de la Escala Auxiliar y que era muy burro, creo que apenas sabía leer, pues con el citado Teniente estaba mi amigo José Luís para ayudarle, junto con 4 0 5 Soldados; entonces había en el Campamento un tractor que se usaba para hacer cursos y para labrar el campo, José Luís, que tenía novia en Canteras un día que se había tomado unas copitas de mas, algo que le gustaba, cojio el tractor y se fue a ver la novia tranquilamente, cuando se dieron cuenta, alguien aviso al cuartel en Antigones de lo que pasaba, dando la casualidad que estaba de Capitán de Cuartel el Capitán Vázquez Duran un coco en aquellos tiempos, y que después como veréis fue Capitán mió en la 1ª Compañía de Carros, bien, cuando el Capitán se entero echaba humo, cojio un willy y salio tirando para Canteras, pero hay amigos, José Luís era muy apreciado por el Comandante Leiva Leaniz-Barrutia, un Comandante que era a la vez Jefe del Campamento, pues bien no se como el Comandante se entero de lo que pasaba, pero cuando llego el Capitán Vázquez a Canteras ya estaba el Comandante allí y por cierto empujando al tractor para que arrancara porque se había quedado sin batería, el tractor estaba aparcado en la puerta de su novia Julia, hoy su viuda, no hay que decir que cuando llego el Capitán se puso a las ordenes del Comandante y allí no paso nada más.

   En el primer trimestre de 1965 fui a una peregrinación militar a Lourdes con dos Cabos 1º más, creo recordar que uno era Sebastián, que después cuando era Sargento se salió del ejercito porque trabajaba en la Unionense de profesor de Autoescuela y lo mandaron fuera y como ganaba mas de profesor que de militar lo dejo, el otro creo era un tal Jorquera de Cartagena que se licencio enseguida. Un día el pater, que es como se le llama así al cura en el ejercito, nos reunió a los Cabos 1º para ver quien quería ir, yo no tenía mucha gana pero al final el pater me convención, partimos en tren para Valencia donde en el Cuartel de Ingenieros nos reunimos todos los de la 3ª Región Militar, éramos casi todos Cabos 1º y algún Cabo, al mando nuestro iba un Cabo 1º, el más veteranos de todos, estuvimos en Valencia un par de días y a continuación marchamos en tren hacia Madrid, donde cojimos un tren nocturno que nos llevo hasta San Sebastián, en San Sebastián nos alojaron en el Acuartelamiento de Loyola, donde pasamos una noche y ya nos juntamos los de toda España, un pater que venia de Madrid se hizo cargo de nosotros y el día que estuvimos en San Sebastián no paramos de ensayar cánticos religiosos, que luego teníamos que repetir en Lourdes.

   Al día siguiente no me acuerdo porque medio nos llevaron a la estación de Irun, donde pasamos la frontera presentando el carné de identidad y subimos a un tren francés que nos llevo hasta Lourdes, yo acostumbrado al paisaje mediterráneo me quedaba asombrado de las praderas verdes y los ríos que dejábamos atrás al paso del tren, cuando llegamos a Lourdes nos instalaron en un Campamento internacional que habían instalado a las afueras de la ciudad, pues la peregrinación era de carácter internacional, donde había militares de un montón de naciones, había montadas tiendas de campaña donde nos metieron a 30 0 40 en cada una y nos dieron para dormir una colchoneta y una almohada rellena de paja, las tiendas estaban montadas por países, recuerdo que junto a la española estaba la alemana, me acuerdo por la forma de hablar de los alemanes, la comida normalmente era a base de botes, la mayoría calentados al baño maría en una gran perola que tenían.

   En los tres o cuatro días que estuvimos allí todo eran misas y subidas a la cueva donde se apareció la Virgen, iban muchos militares en sillas de ruedas, sobre todo americanos con su traje y sus medallas, fue impresionante el día de la misa general en la gruta principal, un subterráneo grandísimo con un montón de Obispos y Cardenales celebrando la misa.

   Durante los días de estancia en el campamento muchos se dedicaban a intercambiar cosas con los de otros ejércitos, se intercambiaban gorras, emblemas y los españoles que se habían llevado botellas de vino negociaban o hacían intercambios. El último día por la noche hubo una gran fiesta con  música y todo, donde todo el mundo no paraba de bailar y cantar canciones internacionales y los españoles como siempre con lo suyo organizando una corrida de toros con toros y toreros improvisados, que por cierto tuvo mucho éxito por la cantidad de extranjeros que acudían a participar en la fiesta; después de 3 0 4 días allí, regresemos a nuestro Regimiento vía Madrid y los de Cartagena ya no tuvimos que ir a Valencia, pues en Chinchilla seguimos para Cartagena.

   En el año 65 estuve junto con el Cabo 1º Victoriano haciendo un curso de monitor de gimnasia de 2 meses en Betera (Valencia) lo hicimos en el Acuartelamiento de Betera, donde estaba ubicado el Batallón de  Carros y el Regimiento de Caballería Lusitana nº 8, el curso se componía de gimnasia, judo y pruebas deportivas, había Cabos 1º de toda la Región, recuerdo que uno de ellos era de Cartagena, un artillero que se llamaba de apellido Martínez que ahora esta retirado y pasa casi todos los días por la puerta de mi casa, va el pobre que a penas puede andar, pues lo han operado varias veces de la pierna, Rafa lo conoce por el tomates, porque siempre lleva esos colores en la cara, debido a lo mucho que le ha gustado el vino siempre, pues este tío era un carota, no hizo nada durante el curso y siempre que íbamos a saltar el potro o el plinto lo hacia por fuera, los profesores lo dejaron por imposible. El curso  mas bien que de gimnasia, para Victoriano y para mi fue de domino, pues todos los días después de comer nos estaba esperando en la puerta del comedor un Sargento de Caballería, que en un Willy nos llevaba a la sala de Suboficiales para jugar al domino.

   Cuando regresamos a Cartagena, una vez terminado el curso, siempre que salía el Regimiento para hacer gimnasia, sobre todo el Teniente Chumilla siempre nos llevaba y en pantalón de deporte teníamos que hacer delante de la tropa los ejercicios para que ellos los hicieran igual, aunque muchas veces no teníamos ni idea, pues como he dicho antes nosotros más bien que de gimnasia habíamos echo un curso de domino.

   Durante el año 1965, estando también en la Primera Compañía hice unas guerrillas formando parte de una sección al mando del entonces Teniente Chumilla, las hicimos por la zona de Alcoy, recuerdo que empecemos  por la parte de Jumilla, a parte del Teniente, recuerdo que iba un Sargento de Complemento y el Cabo 1º Felipe, el guapo o sea Rafael, es que tiene un hermano gemelo que era también Cabo 1º y para diferenciarlos les llamábamos el feo y el guapo, íbamos todo el camino a pie, cargados con una mochila de unos 30 kilos, donde a parte de la tienda de campaña y las mantas, llevábamos también la comida para varios días, pues solo cada equis días pasaba un vehículo para suministrarnos, teníamos que pasar desapercibidos, que no nos viera el enemigo, por lo que normalmente dormíamos de día y marchábamos de noche , recuerdo que cuando estuvimos por la zona de Jumilla había muchos manzanos y perales que estaban en época de recolección y nosotros a pasar cojiamos unas manzanas buenísimas; un día lo ,pasemos en una casa de campo que no vivía nadie,

Con Cabo 1º Felipe y Sargento que me acompañaron a la guerrilla

Con personal tropa participo en la guerrilla

donde comimos y dormimos, pues arriba en una sala enterradas en la paja había gran cantidad de  manzanas de esas gordísimas y rojas, supongo que los dueños las habrían enterrado para comérselas después cuando escasearan, pues nosotros de postre ese día nos comimos las más gordas y mejores.

   De Jumilla a Alcoy ha una antigua línea de ferrocarril abandonada con muchos túneles por pasar por zona montañosa, pues bien, nosotros aprovechábamos ese camino para marchar en dirección a Alcoy durante la noche y por el día dormíamos dentro de los túneles, al llegar a Alcoy una noche hicimos un sabotaje en el Cuartel del Regimiento Vizcaya 21 de guarnición en esa plaza, emprendiendo a continuación la marcha, siempre nocturna hacia la zona de La Aitana, donde hicimos un acto de sabotaje a las antenas de Televisión que hay instaladas en dicho monte; cuando íbamos huyendo una noche tuvimos que bajar un barranco grandísimos que tardemos lo menos 3 horas para bajarlo y era noche cerradimisa que no se veía nada a un metro, pues bien, el Teniente Chumilla, que por aquella época era el Oficial más chuleta que te podías encontrar, iba marchando delante de mi y de pronto veo que desaparece, lo que había pasado es que había resbalado y había caído por el terraplén 8 o 10 metros al final yo acudí en su auxilio comprobando que solo tenía unos rasguños , al siguiente día llegamos cerca del pueblo de Alfaz del Pi  donde montamos las tiendas de campaña, entonces las tiendas de campaña que existían estaban formadas por 4 teletas y  4 secciones de poste donde cada uno llevaba una parte en la mochila y luego al llegar montaban la tienda y dormían 4; el Teniente llevaba una tienda para el solo, pero como era el mes de Diciembre y hacia mucho frió, por la noche va y me dice, Carrasco acuéstate en mi tienda que así me quitaras el frió, hay que decir que ya entonces yo pesaba mis 95 kilos y estaba gordito por lo que despedía muchas calorías, aunque para el mal pensados cada uno durmió en un lado de la tienda separados por el poste central, aquel día en Alfaz del Pi recuerdo que yo me encargue de la cocina y hicimos con unos conejos que compremos en el pueblo una paella y de segundo patatas fritas; desde Alfaz del Pi un día me mandaron a mi con mi patrulla a una zona que esta  mucho más adentro que ese pueblo, y pasamos por un  pueblo que ahora mismo no me acuerdo el nombre, que  me hizo gracia porque al pasar por el pueblo , vimos que había un riachuelo y junto a él una zona donde las mujeres estaban haciendo la colada y al pasar nosotros se pusieron todas muy locas, sobre todo las más jóvenes.

   Por estos años el Regimiento solo tenia unos cuantos camiones marca Reo y un camión Cherolet , además de una motocarro que se usaba para hacer las compras de cocina y que por aquel tiempo la conducía uno de La Aljorra que no me acuerdo su nombre, solo se que lo he visto después por Cartagena conduciendo autobuses urbanos; estaba encargado de las cocheras el Sargento 1º Sidrach, en un tiempo que había muy pocos conductores, pues se habían licenciado los veteranos, el Sargento 1º nos dijo al Cabo 1º Rivera y a mi , que teníamos el carné de 1ª, si queríamos echar una mano en cocheras, aunque era cosa  que no nos pertenecía a nosotros , pues los conductores eran soldados o Cabos ,  y accedimos; recuerdo que el primer servicio que hice en cocheras fue llevarle un verano al entonces Teniente Guitar, hoy Coronel retirado,  los muebles desde Cartagena a Pormant, donde tenía una casa para pasar las vacaciones, por entonces  la carretera que va a Pormant era muy estrecha y con muchas curvas, yo las pase canutas para llegar allí con aquel cherolet que era de antes de la guerra, no me salí de la carretera de milagro.

   Otro servicio que hice de conductor fue a unas maniobras que hicimos en la sierra de Carrascoy, yo iba de conductor de un camión y una vez que llegábamos me incorporaba a mi Sección, pues bien, para regresar cojo mi camión después de una semana que lo había dejado aparcado junto a los demás, y salimos para Cartagena por la carretera de Fuentealamo, cuando veo que meto 5ª y el motor hacer un ruido exagerado, unos kilómetros más adelante paro y le digo a los mecánicos que echen un vistazo, a todo esto la columna de camiones parada, cuando se sube el mecánico lo primero que hace es sacar la reductora , que alguien durante la estancia del camión en el aparcamiento había metido, una vez echo esto estaba el problema solucionado, yo como hacia mucho tiempo que no me había subido a un camión Reo, desde que estuve en Valencia, no caí en lo de la reductora, una palanquita que dándole todas las velocidad se reducen y por lo tanto el camión tiene mas fuerza, se solía usar para subir o bajar pendientes  muy pronunciadas, no hay que decir que el Sargento 1º Sidrach me echo una bronca de cojones y hasta me quería arrestar.

   Antes de seguir más adelante voy a contar unas cuantas anécdotas que pasaron en el Cuartel de Antigones durante el año 64 y 65, años que estuve destinado allí.

   En primer lugar voy a contar la del Cabo 1º Rodríguez más conocido por el Canfor, el apodo de Canfor le viene de la marca de betún que había para limpiar los zapatos, pues llevaba siempre los zapatos y las botas brillantísimas, hasta el punto que cuando teníamos que salir de paseo no nos poníamos junto a el, pues como nos viera el Capitán de Cuartel seguro que nos no dejaba salir, el Canfor llevaba siempre los pantalones, bien sea de paseo o de faena siempre perfectamente planchados y con su raya, pues bien este señor era un poco analfabeto hasta el punto que un día que tenia formada la Compañía y el estadillo echo, el estadillo era un parte que había que entregar al Oficial de Semana cuando se le daba la novedad  donde se reflejaba el personal ausente con los motivos y el personal que quedaba presente y que formaba, pues una vez contado el personal que tenia formado vio que le sobraban 5 soldados, o sea que había 5 soldados más de los que reflejaban el estadillo, visto lo cual ni corto ni perezoso los mando que se escondieran en unos aseos que había en la parte trasera del cuartel, vino el Oficial de Semana y poniendo firme a la tropa le dio la novedad, diciendo los que formaban y que coincidían con el estadillo, el Oficial que no era tonto (como el de Media Mart) repaso el estadillo y vio que había sumado mal y faltaban 5 soldados, diciéndole al Canfor que donde estaban, contestándole este “que  seguro sabia donde podían estar”, marchando a continuación a los aseos y trayéndolos a la carrera dándoles correazos con el cinto. En resumen un caso; cuando estabas en la zona alta del cuartel y oías jaleo por el patio, o bien era el Canfor repartiendo tortas o el Teniente Rodrigues alias el Leñe.

   Durante todo este tiempo a mi ya me habían dado el pase pernocta y todos los días que no estaba de servicio me iba a mi casa a las 5 de la tarde, casi siempre iba y venia en la moto Guzzi de mi padre, hasta que me compre una moto Vespa de 125 cc, que creo que fue a principio del año 65, pues el carné me lo saque el 2 de Febrero de 1965, y la moto me la compre a continuación, recuerdo que  se la compre a Salvador el relojero del Albujon que también se dedicaba a la venta de motos y me costo 12.000 pesetas, pagándola en 12 meses a 1000 pesetas cada mes, yo entonces ganaba de Cabo1º unas 2000 pesetas al mes.

   Como he dicho antes el carné de conducir de segunda civil me lo saque en el año 1965, yo ya tenía el de primera y segunda militar, pero para que me lo canjearan por el segunda civil tenia que tener un certificado como que estaba prestando el servicio en el cuartel de conductor, cosa que no era así, , en resumen para evitar contratiempos me apunte en la Autoescuela La Unionense para examinarme, entonces no era obligatorio ir a ninguna Autoescuela, el día del examen me presente y hice el teórico que yo lo tenia chupao por mi curso en automóviles de Valencia, lo aprobé y a continuación pase a la zona del almarjal para hacer el de practica, que entonces solo era hacer un aparcamiento y luego salir y dejar el coche en otro sitio, la autoescuela para las practicas y exámenes tenia SEAT 600, yo solo me había subido un par de veces en el 600 que tenia el Molinero, así que antes del examen le pregunte al profesor lo que tenia que hacer y me dejo que hiciera una vez el aparcamiento, cuando hice el examen recuerdo que una vez que lo tenia aparcado se me calo el coche, pero arranque corriendo y salí del aparcamiento, dándome por aprobado.

    Durante estos años como he dicho yo iba normalmente a mi casa donde en los ratos libres y los fines de semana ayudaba a mis padres en las tareas del campo, vivíamos todavía en el motor de La Mina, aunque mi padre tenia una casa en la Mina que la había comprado muchos años antes a un tal Cegarra y donde mi habuela vivió muchos años hasta que ya no se podía valer por si misma y se fue a vivir a casa de mi tía Josefa en Las Lomas del Albujon, de mi habuela recuerdo que venia mucha gente para que le curara cuando tenían algún dolor o alguna torcedura en las piernas, cojia una botella con alcohol y empezaba a dar masajes de forma que el enfermo se iba nuevo.

   Durante este tiempo salía con los amigos de Lobosillo, yo con mi Guzzi o Vespa y Juanico el Travesaño con su Ossa, nuestro recorrido era por todos los pueblos de los alrededores, incluido Roldan y Fuentealamo.

 

   Con fecha 15 de Diciembre de 1.965  el Regimiento de Infantería Independiente España nº18 se transformo en Regimiento Mixtos de Infantería, formado por un Batallón de Carros y un Batallón Motorizable, con el fin de formar a los futuros carristas a primero del año 1966 marchamos a Betera (Valencia), al Batallón de Carros del Regimiento Vizcaya nº 21 una comisión encabezada por el Comandante Leiva Leaniz-Barrutia, varios Oficiales, Suboficiales y sobre 12 0 14 Cabos 1º, permanecimos allí durante un mes aproximadamente, durante el cual nos enseñaron las diferentes partes del Carro de Combate M-47,  así como aprender a conducir dicho vehículo, tanto a campo a través como paso de obstáculos y pasos de agua, pasemos un mes muy ameno. En el tiempo libre que era a partir de las 6 de la tarde solíamos ir a Betera a cenar o a pasar un rato en los bares, como alrededor del campamento había muchos huertos de naranjos, siempre el Oficial de Guardia nos decía que las naranjas no se podían tocar, pero amigo, venia con nosotros el Cabo 1º Canovas, del que más adelante os contare otras cosas, pues bien era en el mes de Enero y llevábamos el abrigo ¾, dicho individuo antes de llegar al Cuartel se llenaba toda la parte delantera del ¾ de naranjas , que parecía que estaba embarazado, un día al pasar por el cuerpo de Guardia al entrar en el Cuartel empezaron a caerse las naranjas, todos echamos a correr y fue un milagro que el Oficial de Guardia no lo viera.

   Recuerdo también de aquel viaje que cuando llegamos nos colocaron a todos los Cabos 1º en una nave separados de la tropa, pues al ir a elegir litera para dormir, resulta que el Cabo 1º Salamanca que estaba recién ascendido y era muy chuletita y guaperas y del que más adelante os contare otras historias, fue rápidamente y eligió una litera, diciéndole el Cabo 1º Canfor que esa litera le pertenecía a el y como no le hizo caso le dio un tortazo como era costumbre en él , la cosa no paso a mayores ,  porque el Salamanca tenia mucho respeto al Canfor y sabia con quien se la jugaba.

 

 

 

En Betera durante la realización del curso de carros

 

 CAPITULO VI

El Batallón de Carros

De Cabo 1º

 

   Como he dicho antes en Diciembre de 1965 el Regimiento se transformo en Mixto, o sea estaba formado por un Batallón de Carros Medios y un Batallón Motorizado y todas las Compañías estaban todavía en el Cuartel de Antigones , pues bien, cuando venimos de hacer el curso de Betera la primera Compañía nos subimos para el Cuartel de Tentegorra, era sobre 1º del mes de Marzo de 1.966, como dije antes en Tentegorra solo había una nave que no era muy grande y que se usaba como cocina cuando iban los Reclutas, por lo que al llegar la Compañía tuvimos que alojarnos en tiendas de campaña, eran unas tiendas cónicas que cabían sobre 10 personas en cada una, a la misma vez que nosotros llegaron los de la Comandancia de Obras que empezaron a construir la primera nave donde se tenía que  alojar la Primera Compañía, mientras se hacia la nave para ayudar a los obreros de la Comandancia se nombraba todos los días varios soldados que eran recompensados con un bocadillo a media mañana, a la misma vez el Regimiento, por sus propios medios, o sea con soldados bajo el mando del Teniente Besada, aquel teniente que dije que estaba encargado del Campamento y que era muy bruto, estaban construyendo una nave para hacer las veces de comedor de tropa, estos soldados no tenían bocata, por lo que nadie quería ir a ese servicio, por el bocata y por no querer ver al Teniente Besada, los Cabos 1º hacíamos cada día uno de servicio en la obra de la Comandancia para controlar a los soldados.

   Durante la estancia en las tiendas de campaña, que fue sobre 7 o 8 meses hasta que terminaron la primera nave los Cabos 1º hacíamos de Suboficial de Semana y de Suboficial de Guardia, en turno con los Sargentos como siempre; recuerdo que estaban los Cabos 1º José Luís, Baeza, Muñoz, Ginés, Salamanca, Luque, que era hijo de un Comandante y era muy racano etc. José Luís, Baeza y yo dormíamos muchas noches en la misma tienda, y recuerdo que siempre cuando estábamos acostados empezábamos con una letanía, uno decía, que bien se esta aquí, otro, que malda y el otro decía otra cosa que por más que he intentado recordar no lo he conseguido.

 

Haciendo guardia en tienda de campaña

 

 

 

 Los Cabo 1º Luque y Muñoz eran un caso, cuando estaban de guardia se iban a comer a su casa y te decían “oye si viene algún jefe los ponéis uno el correaje y lo recibes “, aunque nosotros les decíamos que no queríamos saber nada , al Luque lo detuvo una vez la Guardia Civil en Cabo de Palos, iba con una vespa que tenía a la playa y una vez delante de una chavala se bajo el bañador y se quedo en pelotas, creo que por eso estuvo en el calabozo.

   Durante los primeros meses de estancia en Tentegorra como no teníamos todavía Carros de Combate, con el personas libre los Cabos 1º que habíamos hecho el cursillo de Carros empezamos a darles clases teóricas a la tropa, recuerdo que nos poníamos entre los pinos, tengo que recordar que por aquella epoca el Acuartelamiento de Tentegorra no estaba todavía cercado con el muro actual, eso pasara varios años después , pues bien, durante esos meses nos dedicamos a instruir a la tropa sobre las diferentes partes del carro , que se aprendieron de puta madre, solo les faltaba la practica de conducir, cosa que intentemos hacerlo haciendo un soldado de carro y el otro le dirigía la maniobra, aquello era un cachondeo, que si para adelante que si para atrás, para la izquierda, para la derecha.

   A primero de Octubre empezaron a venir los primeros Carros de Combate, venían la mayoría del Regimiento de Caballería de Betera, los aparcaron en una zona  en un aparcamiento provisional, de tierra por supuesto, los Cabos 1º que éramos los únicos que los sabíamos manejar los poníamos en marcha y los movíamos de un sitio para otro.       

   Ya con los Carros presentes empezamos a dar clases sobre los mismos, como habían pasado ya 7 meses desde que llegamos algunos soldados se licenciaron sin haber visto el carro.

   Al final del año 1966 se termino de construir la primera nave y entonces la Primera Compañía pasamos a ocuparla, las tiendas de campaña pasaron a ocuparlas la Segunda Compañía, que subió del Cuartel de Antigones, con el Capitán Verdia al mando y creo recordar que venían los Cabos 1º Victoriano y Saavedra y otros que no me acuerdo en este momento.

   El comedor de tropa mas o menos por esa epoca se termino también y la tropa que hasta ahora comía en la tienda o donde le cogía ahora podía comer en el comedor, el problema era que el comedor estaba a mas de 100 metros de la cocina y cuando llovía los ordenanzas de comedor tenían que ir a la carrera con las bandejas de comida, cayendo agua dentro.

   Yo iba y venia de mi casa todos los días con la vespa, en aquella época solo tenía coche el Comandante Leiva, que tenía un Gordini, al que llamaban el coche de las viudas, porque al tomar las curvas como no tuvieras precaución daba la voltereta, y moto a parte mía había muy pocas más. Algunas veces se subía conmigo en la vespa el Sargento Girona, un Sargento que estaba destinado en el Batallón en las oficinas y que vivía y vive en Los Gabatos y al pasar yo por la carretera de La Aljorra al estar su vivienda junto a la carretera lo recogía

   Desde que llegaron los Carros empezamos a dar clases practicas y teóricas sobre el carro, los profesores solíamos ser los Cabos 1º, pues los Sargentos que había en la Compañía no habían echo el cursillo de Carros y no tenían ni idea, empezamos a formar a los conductores porque a la hora de salir de maniobras era muy importante llevar un buen conductor, pues lo demás al principio no era muy importante, pues no se solían realizar ejercicios de tiro con las armas del carro, cañón de 90 mm.  , dos ametralladoras de 7,62 mm y una ametralladora de 12,70 mm en la torreta que la manejaba el Jefe de Carro. Como he dicho más atrás el carro que nos trajeron era el M-47, un carro americano que algunos habían estado en la guerra de Corea, todos los letreros que había en el interior estaban escritos en ingles; el carro lo propulsaba un motor marca Continental de 810 CV, de gasolina y no recuerdo ahora pero gastaba cada 100 Km. una barbaridad, llevaba 2 depósitos de mas de 800 litros los dos La tripulación de cada carro estaba formada por el Jefe de carro, que podía ser un Capitán, un Teniente, un Sargento o Sargento 1º o un Cabo 1º ; un Cabo tirador; un conductor; un cargador y un ayudante de conductor.

   Debo recordar que la Compañía la mandaba todavía el Capitán Rivas Roldan y entre los Tenientes estaba el Teniente Chumilla, pues al mando de este salimos por primera vez una Sección de Carros de maniobras en el primer trimestre de 1977 a la zona de Los Canovas de Fuentealamo , una Sección de carros la formaban 5 carros, el del jefe sección mandado por el Teniente y que llevaba un Cabo 1º de Tirador, todos los demás carros iban mandado por Cabos 1º, creo recordar que venían mandando los carros a parte de mí, José Luís, Salamanca, Felipe y uno o dos más que no recuerdo, nos fuimos por la carretera de Mazarron y luego en dirección a las Palas, al pasar por este pueblo a la salida el carro que mandaba el Cabo 1º Salamanca dio un giro brusco y tiro la pared de un patio, lo que le costo a la vuelta 2 o 3 días de arresto.

   Como eran las primeras maniobras que se hacían con carros más que otra cosa nos dedicábamos a movernos de un sitio para otro, estuvimos acampados varios días en las inmediaciones de Los Canovas y pasemos una semana por aquella zona.

   Como he dicho yo subía en la vespa, pues un día que venía conmigo de paquete el Cabo 1º Salamanca, subiendo por la carretera a la altura de donde esta la entrada del hospital Naval , la rueda trasera se me salio y de pronto nos quedamos los dos sentados con la moto parada y la rueda salió rodando hasta el cruce los 4 caminos don tuvimos que ir a buscarla, creo que se había salido la turca que la sujeta, muestra del desastre que siempre he sido para los vehículos.

Por el  año 1967 se hizo cargo de la Compañía el Capitán Rodríguez López, un Capitán que ya estaba en Antigones y que era el encargado de dar las clases de gimnasia y que parecía que estaba medio loco, recuerdo que cuando estaba en el Cuartel de Antigones y bajaba a la explana de la Plaza de toros a dar la gimnasia, junto con él se bajaba al peluquero con una silla y a todo aquel que se equivocaba en algún ejercicio mandaba pelarlo al cero; casi a la misma vez que el Capitán vinieron también el Teniente Labrador que paso a mandar la 1ª Sección en la que estaba yo mandando el carro 112, carro que mande hasta el año 1.977 en que ascendí a Brigada , también estuvo un poco tiempo el Teniente Segado, entonces vino también el Sargento especialista Domínguez y varios Sargentos entre ellos me acuerdo de Prior, Rodenas un Sargento que tenia mas de 50

 

Con el Teniente Labrador y unos compañeros

 

años y que había estado un montón de años de Cabo en las tropas nómadas en el desierto del Sahara y un puñado más hasta cerca de 20, pues la Compañía tenia 17 Carros y había veces más mandos que carros. Durante esta epoca empezaron a hacerse los aparcamientos para la Primera Compañía en la parte alta izquierda del Campamento, los aparcamientos se hicieron con el personal de la Compañía y la arena y cemento que traían los camiones militares, como por aquella zona había muchas piedras, había que rebajar las piedras a fuerza de pico, recuerdo que el Cabo 1º Salamanca que presumía de musculitos un día se queda con el torso desnudo y cojio el pico y empezó a darle a la piedra, a todo esto que llega el Capitán, que como he dicho antes estaba un poco ido, y quitándole el pico y  quitándose las camisa empezó a darle a la piedra, diciéndole a Salamanca que no valía para nada, este Salamanca es que era un caso, el Capitán lo llevaba frito, pero es que no paraba de hacerla, un día se puso a rellenar el aceite de la transmisión del motor del carro a la que cabían 200 litros, como se paso de nivel, después de tener el carro en marcha un rato intento quitarle lo que sobraba desenroscando el tapón de vaciado , que al estar el aceite ya muy caliente no lo pudo poner, por lo que se perdieron casi 200 litros de aceite, estuvo cerca de que el Capitán le cobrara el importe del aceite, lo que no le perdono fue la perdida de una funda de ametralladora de 12,70 que valía entonces sobre las 4000 pesetas y que se la fue descontando en varios meses de su paga de Cabo 1º.

   El Capitán Rodríguez seguía mandando las clases de gimnasia y su manía era que todos los Cabos 1º bajáramos a hacer gimnasia, cosa que intentábamos no hacer con cualquier excusa, por la mañana cuando veía que no estábamos empezaba a decir que saliéramos de la cueva y halla que empezábamos a aparecer Cabos 1º por todas partes.

   Mi hermano Paco estuvo cuándo mandaba este Capitán la Compañía prestando su servicio en la misma, estaba en el equipo A (no el de la tele), bajo el mando del Sargento Domínguez el especialista de motores, el equipo A estaba formado por personas la mayoría mecánicos de vehículos que eran los que se encargaban de reparar las pequeñas averiad de los carros, pues para las grandes averías solía venir un equipo de mecánicos de Segovia cada 6 meses, recuerdo que un  día que estaban todos los carros en la explanada principal porque se esperaba la visita de un General, había un carro que no había forma de arrancarlo y el Capitán estaba ya muy cabreado, cuando de pronto el carro arranca y el Capitán se acerca preguntando quien lo había arrancado, cuando le dicen que Carrasco va y dice, un Carrasco tenia que ser, y me dice a mi que estaba presente que lo apuntaran para 15 días de permiso, creo que mi hermano todavía esta esperando el permiso.

   Siguiendo también con historias de este Capitán, diré que entonces habíamos en la Compañía 3 o 4 Sargentos y Cabos 1º que estábamos gorditos, yo pesaba entonces unos 95 kilos, y va y nos reúne un día en su despacho y nos dice que tiene unas pastillas muy buenas para adelgazar, que las esta tomando su mujer (no seria la pastilla antiembarazo pues tenia 12 hijos) y que le daba muy buen resultado, dándonos a cada uno una serie de pastillitas, yo me tome 2 y lo deje pues me entraba una canalera de miedo. También un día que estaba un mecánico cambiando el filtro de aceite y no podía extraerlo, dijo que lo dejara a él y ni corto ni perezoso se mete debajo del carro y empieza a tirar del filtro, no teniendo en cuenta que cuando se quitaba el filtro caían 2 o 3  litros de aceite que solían quedar retenidos en dicho filtro, en resumen, que le cayo todo el aceite encima y se mancho toda la guerrera azul, llevando la guerrera puesta todo el día hasta que se marcho por la tarde. El Capitán era de Mula, iba a su casa una vez a la semana, en uno de estos viajes se llevo consigo a un soldado del Batallón que vivía en su pueblo y en un cruce, creo que fue por Librilla, tuvo un accidente y el soldado murió

   Otro Oficial muy problemático de aquella epoca era el Teniente Isidro Labrador, era de un pueblo de Valladolid y soltero, cuando estuve destinado en Bilbao un Coronel que había allí y que lo conocía me dijo que había muerto hacia pocos años ya de Teniente Coronel y que se había casado, pues bien cuando estaba en Cartagena se juntaba mucho para salir con el entonces Teniente Segado y con un Alférez especialista que se llamaba Ancas, este Alférez tenía un hueso en el estomago, pues jamás lo veías que se agachara para mirar bajo un coche o un carro, pero siguiendo con Labrador, tenía la manía  que para ir y venir de la Compañía a la línea de carros había que ir formados con los Sargentos a la cabeza y cantando, los Sargentos, sobre todo un  Sargento primero ya mayor se plantaron un día y le dijeron al Capitán que no subían a los carros en cabeza y cantando, al final lo consiguieron, pero los Cabos 1º seguimos en formación y cantando. A este Teniente no lo podían ver los Cabos 1º del Batallón y los Sargentos la mayoría, pero el Cabo 1º Felipe y yo que estábamos con el en la Sección de carros nos llevábamos estupendamente con él, hasta el punto que un día el Capitán nos arresto y el nos quito el arresto. Fue de la siguiente forma: la Compañía tenía un Carro-pala, que era un  carro como los otros pero en puesto de un cañón llevaba una pala en la parte delantera, este carro en caso de guerra se usaba para ir levantando campos de minas contra personal pues bien, el Capitán nos dice a Felipe y a mí que teníamos que quitarle la pala al carro, cosa que normalmente deberían hacer los mecánicos, pero que nos lo encargo a nosotros porque sabia que nosotros sabíamos hacer cualquier cosa con los carros, empecemos a quitar la pala y cuando era ya mas de las 7 de la tarde y viendo que no podíamos terminar lo dejemos para la mañana siguiente ; cuando el Capitán paso por allí sobre las 8 (como se alojaba en la Residencia no tenía hora para irse) y vio que no lo habíamos terminado entro en cólera, de tal forma que por la mañana siguiente cuando llegamos nos estaba esperando y nos puso 5 días de arresto sin salir, cuando se lo contamos a nuestro jefe el Teniente Labrador lo que había pasado y el motivo del arresto, se fue a ver al Capitán y le dijo que a sus Cabos 1º solo los arrestaba él, quitándonos el Capitán el arresto, eso era un Teniente con dos pares de C…. no lo que hay ahora, pues podría ser muy malo con los demás pero a los suyos los defendía con uñas y dientes. Ahora debo decir también una cosa, El Cabo 1º Felipe y yo siempre le teníamos los 5 Carros de la Sección en perfecto estado, lo mismo los nuestros que los otros 3, les hacíamos las revisiones y nos encargábamos de todo, pues los sargentos no tenían ni idea.

   Hacia el año 1967 no recuerdo la fecha exacta, nos trasladamos a vivir del motor a La Mina, donde yo iba todos los días, primero con la moto y después con el 600 que me compre como veremos más tarde, el camino de la carretera de Fuentealamo a La Mina entonces no estaba asfaltado, siempre lleno de baches y cuando llovía se ponía que no se podía pasar.

   Antes de seguir voy a contar una cosa que se me había olvidado, mi padre desde siempre le gustaban los perros pequeños, tuvo varios a los que siempre le ponía el mismo nombre “General”, decía que era por Franco, estos perros mi padre los tenía amaestrados de forma que iban con el a todos sitos detrás de la bicicleta o en lo alto del porta-equipaje , cuando mi padre dejaba la bicicleta  en la orilla del camino para adentrarse andando don estaba el agricultor regando el perro se quedaba en lo alto de la bicicleta vigilándola, de forma que cuando se acercaba alguien se ponía a ladrar muy rabioso. Uno de estos perros en la epoca que yo iba del cuartel a La Mina, tanto en moto como en el 600 , cuando estaba llegando al pueblo por lo menos 300 metros antes en la curva del bancal de Pepe Juaneo, me estaba esperando y tenía que parar y subirlo, recuerdo que cuando estaba haciendo el curso de Sargento mi padre me escribió diciéndome que un coche había pillado al perro y lo había matado, al enterarme no me pude contener las lagrimas, pues a aquel perro le tenia mucho aprecio y cariño.

   Hasta primero del mes de Octubre de 1970, en que me fui a Madrid a realizar el Curso para ascenso a Sargento me lo pase en mi Compañía haciendo los servicios propios de mi empleo, las maniobras y salidas al campo durante ese tiempo no las detallo porque no tengo el historial de Cabo 1º, pues este no existe hasta el empleo de Sargento, más adelante ya de Sargento explicare con más detalles las maniobras y salidas realizadas.

   Lo que si recuerdo es que por esos años fui durante una semana con mi carro a la zona de Campoamor, donde se estaba realizando la película El Largo día del Águila, fuimos una Compañía entera de carros a los que le habían pintado la cruz gamada, pues la película es sobre la segunda guerra mundial y la lucha entre el ejercito alemán y las tropas inglesas, durante la semana los carros se quedaban allí y a nosotros nos traía todas las tardes a Cartagena un autobús, yo no salía en la película, solo salía el carro con el conductor al que no se le veía por llevar la escotilla cerrada y ver por medio de un periscopio que lleva, nos pagaban todos los días sobre 500 pesetas y nos daban para comer bocadillos, esto a la tropa a los Suboficiales y Oficiales les daban de comer en un catering que llevaban para el personal de la película. En esa película trabajan Paco Rabal y dos artitas americanos, uno de ellos es Frederick Staffford, un artista que  aquí en España hizo varias películas y que había trabajado con el famoso director Hitchcock en la película Topaz, una de espías, a las escenas que se rodaron en Campoamor solo vino este ultimo que hacía un papel de Capitán ingles y un artista italiano llamado Renzo Palmes que hacia el papel de Sargento ingles. Esta película también se rodó en el interior del Arsenal Militar, don si aparece Paco Rabal y tengo una copia de ella que compre en el videoclub.

   A primero de 1.970 se fue destinado el Teniente Labrador y vino a mi Sección de Carros el Teniente Gómez Ortega, un Teniente que nos llevábamos muy bien con él, aunque tenía una manía, cuando ordenaba que no asomara nadie la cabeza por la escotilla, como se te ocurriera asomarla aunque fuera el Jefe de Carro porque con la escotilla cerrada apenas veía, por la radio del carro te echaba una bronca de cuidado, hoy en día esta retirado de Coronel y vive en Cartagena, donde vino recién casado y ya se ha quedado para siempre, es de una ciudad de Castilla-León.

   Durante estos años se fueron construyendo las siguientes naves y ya fue subiendo a Tentegorra la Compañía de Plana Mayor y la 3ª Cia de carros, aunque esta ultima no tenía carros, le fueron entregados años después.

   Entre los mandos que se fueron incorporando a la Compañía durante estos años estaba el Cabo 1º Baeza, que era natural de Cehegin y que nos hicimos muy buenos amigos.

   A primero de Julio de 1970 fue convocado en el Boletín Oficial de Ejercito el X Curso para ascenso a Sargento, empezando desde ese momento la preparación previa en el Regimiento, estando de profesor de los Cabos primeros el entonces Capitán Emigdio Vial Alayo, que era muy buen Oficial y que nos enseño bastante, por lo que el que quiso iba bien preparado para el examen previo, también nos juntamos unos cuantos Cabos 1º de los que íbamos al curso y dábamos clases particulares de matemáticas en una casa que tenía el Cabo 1º Muñoz en la zona de Urbincasa, estas clases nos la daba el entonces Teniente Ruiz Ramón,  del que aprendí muchas matemáticas, pues se basaba mucho en las formulas y te entraban en seguida los temas, este Teniente murió de Coronel estando destinado en Ibiza, cuando estaba destinado allí mi amigo Guerrero, este ya de Teniente.

    Así fue pasando el tiempo hasta que a primero de Octubre nos fuimos para Hoyo de Manzanares (Madrid) para hacer el examen previo de ingreso en la Academia de Suboficiales.

   Durante estos años de Cabo 1º se solía salir del Cuartel al mediodía, por lo que yo empecé a trabajar por la tarde en el taller de Manolo el Molinero en el Albujon , había comprado una fresadora nueva y me dijo si quería ir a trabajar por las tardes, me explico lo que tenía que hacer y empecé a ir, el trabajo en la fresadora era muy fácil, pues solo consistía en hacer chaveteros en los ejes de las bombas sumergibles de extraer agua, el chavetero era una ranura que se hacia en el eje con una fresa, para unir las dos partes o para fijar los difusores que elevaban el agua.

   Creo recordar que sacaba unas 4000 pesetas al mes, que junto con las 2500 que ganaba de Cabo 1º tenía yo de sobra para los gastos de la vespa y para pasar el mes, no faltándome nunca una peseta en el bolsillo, en mi casa me decían que no hacia falta que entregara nada, yo a la vez ayudada a mi padre en el campo los sábados y los domingos.

   Nos seguíamos juntando para salir varios amigos, entre ellos Juanico el Travesaño, Lorenzico el Manías, Juan el Macho, El Mocha de los Vidales, el Gatiti, el Guti y varios más de Lobosillo, a veces nos juntábamos por lo menos 10, íbamos por todos los pueblos y aunque dicen que estaba la vida peor que ahora, nosotros al bar que llegábamos acabábamos con todas las tapas y no nos privábamos de nada, aunque de echarse novia nada de nada. Juanico de Lucas” arias el Gatiti” de Lobosillo, que era muy pequeñazo y era ya entrado en años cuando entraba en un bar y había una mujer despachando, se enamoraba de ella y empezaba a pedir y teníamos que acabar con todo lo que había, también hay que decir que muchas veces llevábamos una copa de más encima, sobre todo cuando pasábamos por las tasca de la tía Maria en Balsapintada y nos poníamos morados de vino pasa.

 

 

 

Con unos compañeros en los primeros días de carros

 

CAPITULO VII

Curso de Sargento

 

   A primero de Octubre de 1.970 nos presentamos en la Academia de Suboficiales cita en Hoyo de Manzanares (Madrid) para hacer el examen previo los Cabos 1º del Regimiento, entre los que recuerdo a Victoriano, Rosell, Cegarra, Guardiola, Baeza, Muñoz, José Luís, Castilla, Salamanca, Albona, Barbero, los dos Felipes, Rodríguez (a) el Canfor, Cintrano y alguno más que no recuerdo, en total procedentes de toda España nos presentamos unos 450; antes de seguir adelante contare que yo iba bien preparado,     aunque uno   lleva siempre dentro el gusanillo de la duda, pues bien, mi padre   siguiendo con sus recomendaciones antes de ir para Madrid me   dice un día que por medio del Ventero , un amigo suyo, conoce a un Comandante de Infantería de Cartagena y que estaba entonces destinado en la Caja de Reclutas de Murcía, este Comandante se llamaba Torres y era el padre del hoy retirado Coronel de Infantería Torres, un Jefe que estuvo mucho tiempo destinado en la Policía Nacional y después en el Grupo Logístico y en el Regimiento, bien, pues mi padre me dice un día que tenemos que ir a ver al Comandante Torres a su casa que vivía en la calle 18 cerca de Ciudad Jardín, y me dice que le íbamos a llevar un pollo ( a mi se me caen los palos del sombraje, pues pienso enseguida en la película de Ozores Recluta con niño), nos presentamos en casa del Comandante con el dichoso pollo, vamos yo un Cabo 1º con 8 años de mili con un pollito como si fuera un recluta, y le explicamos que voy a ir al examen para el curso de Sargento y tal, el hombre toma nota y nos dice que llamara a un Capitán amigo que tiene en la Academia.

   Pues siguiendo con el tema nos presentamos en la Academia y hacemos diferentes exámenes, de cultura general de matemáticas, geografía, historia, armamento, pruebas deportivas etc., las pruebas deportivas era lo que llevaba un poco mas justo aunque las hacia todas antes de ir a examen, recuerdo que en la carrera de 100 metros corrí junto a Felipe y a Guardiola, dos que estaban muy delgados, pero yo con mis 95 kilos entre antes que ellos en la meta, para subir la cuerda lo hacia con apoyo de piernas en la cuerda que estaba permitido, lo que mas trabajo me costaba era saltar el plinto y el porto, pero los pasaba , recuerdo que  el salto de longitud lo hice con tanta fuerza que a 2 soldados que había al final del foso de arena para sujetarnos me los lleve para delante al caer encima de ellos, los exámenes duraron mas o menos una semana, yo a primera vista lo sabia casi todo por lo que creí había echo un buen examen.

   Aprobé el examen de ingreso con el número 33 sobre 450 que nos presentamos, el único que saco número antes que yo del Regimiento fue Victoriano que saco el nº 30. A los pocos días al hablar con mi padre me dice que el Comandante Torres le dice que según su amigo de la Academia no ha hecho falta echarme una mano, pues yo había hecho un examen muy bueno.

   Una vez terminados los exámenes de ingreso todos los aprobados nos quedamos en la Academia, donde nos distribuyeron en Secciones, tocándome a mi a la  Segunda Sección y empezando las clases a continuación. Estábamos alojados en una nave, donde cada uno tenía una cama y una taquilla, la litera que había encima de mi la ocupaba un paraca que se llamaba Tormo y que era hijo de un Coronel retirado y tenia un hermano de Capitán en Melilla, pues bien este Tormo estaba sonado, iba casi siempre bebido y no paraba de hablar, lo tenía de compañero de mesa, pues los sitios tanto en la clase como en la litera los adjudicaban por número sacado en el examen previo, en mi clase de los de Cartagena recuerdo que estaban Victoriano y me parece que Castilla ;de los profesores de la Sección me acuerdo del Teniente Jiménez de la Llana y del Teniente Muñoz Andrés, este ultimo fue el único que me arresto durante el curso, y fue el último día cuando se había terminado los estudios, estábamos  todos en clase, pues aunque no había estudios teníamos que permanecer en ella, cuando vuelvo del aseo y me encuentro que había llegado, al decirle que venía del aseo me dijo que porque no había ido en la hora de descanso y me puso un arresto de unas décimas de punto, lo cual apenas me afecto en el resultado final, este Teniente después al ascender a Capitán vino destinado al Regimiento y era muy estricto a la hora de recibir novedades cuando estaba de Capitán de Cuartel hasta el punto de que llevaba siempre encima un bloc donde lo apuntaba todo, estuvo mandando mi Compañía de carros durante un mes cuando el Capitán se fue a hacer un curso y a partir de ahí quedo muy amigo mió, después se hizo de Estado Mayor y estuvo en el Cuartel General de la Brigada, ya de Coronel lo vi un par de veces por Cartagena, pero creo que se fue a vivir a otra ciudad.

   Pues siguiendo con el curso en Hoyo, diré que las comidas estaban regular, por la noche nos ponían todos los días unos júreles que pesaban cada uno medio kilo, pero todos los días lo mismo, los primeros días nos daban a media mañana un bocadillo y la forma de repartirlo era dejar una cesta con los 400 bocadillos en la puerta de la Compañía, donde nos tirábamos todos a la vez y era imposible coger uno, menos mal que se dieron cuenta y más adelante los llevaban a la Sección de estudios donde era más fácil de repartir; el que se quedaba con hambre podía ir en las horas de descanso a La Navallera, un bar que había en las afueras del Cuartel y donde hacían unos huevos fritos con patatas y chorizos buenísimos.

   Había clases por la mañana y por la tarde de lunes a sábado por la mañana, normalmente los sábados había un acto y desfile militar y luego después de comer daban permiso hasta el domingo a las 10 de la noche. Hacíamos servicio de Suboficial de Guardia en la entrada del Campamento, así como Cuartelero, Cabo de Cuartel y imaginarias, por la mañana a primera horas hacíamos gimnasia y luego instrucción en orden cerrado, de vez en cuando hacíamos una marcha y íbamos a hacer ejercicios de tiro en el campo de tiro del Palancar que estaba a unos 5 Km. de la escuela.

   Como nos cojio todo el invierno allí, pues el curso duraba de Octubre a Marzo, disfrutamos de grandes nevadas, sobre todo durante el mes de Diciembre, recuerdo que el 8 de Diciembre de 1970, que era el día de la Patrona de Infantería, La Inmaculada, no paro todo el día de nevar, alcanzando la nieve en algunos lugares más de medio metro, lo recuerdo sobre todo porque cuando íbamos de un bar a otro de los que había en las inmediaciones del Campamento, de pronto vimos que había un bulto grande en mitad del camino todo cubierto de nieve, al escarbar y descubrirlo vimos que era un Cabo 1º, que iba borracho y se había caído allí, siendo cubierto de nieve, lo cogimos entre varios y lo llevemos al interior del bar y a base de cafés conseguimos reanimarlo, sino pasamos nosotros  por allí se muere congelado.

   Como casi todos los días helaba, las tuberías de agua corriente estaban siempre congeladas, por lo que por la mañana nos teníamos que afeitar y lavarnos la cara con una botella de agua que solíamos guardar en la taquilla.

   Al final del curso hicimos unas maniobras, siempre a pie, cargados con las mochilas con 25 kilos de impedimenta y comida, referente a la comida recuerdo que daban todos los días una lata de sardinas en aceite que no te la podías comer, pues enseguida te daba mucha sed y empezabas a  repetir el aceite que estaba malísimo, esta lata casi nadie se la comía y se la daban al Cabo 1º Cintrano que era uno de los que habían ido de Cartagena conmigo y era casado con 3 o 4 hijos, cuando terminaban las maniobras tenía un saco petate lleno de latas, que se las llevaba para su casa.

   Durante estas maniobras recorrimos a pie muchos  pueblos de la sierra de Madrid, como Soto del Real, Miraflores de la Sierra, Manzanares el Real, donde estuvimos 2 días acampados junto a un rió que pasa por su cercanía, subíamos a lo alto de la sierra, donde veíamos bajar el agua en riachuelos desde su nacimiento, para los que éramos de secano aquello nos parecía maravilloso.

   Un día hicimos una marcha de mas de 50 Km. con la mochila  a cuesta, los paracas que estaban la mayoría cascados de tanto beber empezaron a quedarse a tras así como nuestro compañero Luque de Cartagena que no estaba acostumbrado a eso.

   Como he dicho antes al estar las tuberías durante el invierno congeladas pasaron varios meses hasta que nos pudimos duchar, no obstante los que íbamos todas las semanas a Madrid aprovechábamos para ducharnos.

   Yo normalmente iba casi todas las semanas a Madrid, excepto cuando me tocaba servicio, por ese tiempo yo disponía de algo más de dinero pues nos habían subido algo el sueldo, solía ir acompañado por mi amigo Baeza que estaba entonces destinado en la Unidad de Automovilismo del Cuartel General del Ejercito, los primeros meses me iba con el a su Unidad donde dormía en una cama en el Cuarto de los Cabos 1º, hasta que paso un poco tiempo y un Cabo 1º de los que había allí destinados y que no se llevaba muy bien con Baeza se quejo al Capitán, por lo que me tuve que buscar una pensión por la zona de la Plaza de España, para poder cambiarme de paisano y dormir la noche del sábado, no me acuerdo lo que me costaba, pero yo lo pagaba sin ningún problema. La noche del sábado, así como el domingo, salíamos a dar vueltas por Madrid, recuerdo que íbamos a la zona de la Puerta del Sol donde había y creo todavía hoy las hay gran cantidad de tascas, cada una especializada en un tipo de tapa, existiendo la casa de la gamba, la casa de las setas, del pescadito frito, etc. nosotros como por aquella época estábamos bien de dinero no nos privábamos de nada.

   En  Navidad nos dieron una semana de vacaciones y nos juntemos varios de Cartagena, Victoriano, Rosell, José Luís, alguno más y yo y alquilamos un coche, creo que fue un Seat 850 y nos venimos para Cartagena, ese día estaba lloviendo y al pasar por la circunvalación de Albacete al frenar de golpe el conductor que era Rosell el vehículo patino y fue a darle a otro por la parte de atrás, el otro vehículo no se hizo casi nada, pero el nuestro se abollo toda la parte delantera derecha, rompiendo el faro, fuimos a un taller donde nos arreglo como pudo el faro para poder

Con mi amigo Baeza en Hoyo de Manzanares

 seguir el viaje, pues era ya casi de noche, una vez en Cartagena llevamos el coche a un chapista de los Dolores, donde durante nuestras vacaciones arreglo el desperfecto. Lo paguemos todo de nuestro bolsillo, saliéndonos el viaje más caro de lo normal, cuando devolvimos el coche nos dijeron que porque lo habíamos arreglado, pues el coche tenía seguro total, intentemos que nos lo pagaran, no teníamos facturas ni nada por lo que no insistimos.

   A final de Marzo de 1.970 terminamos el curso de Sargento, sacando yo el número  30 de la promoción, cuando de entrada había sacado el 33, o sea que recupere 3 puestos, siendo el que saco el número mas bajo de los que fuimos de Cartagena, que como veremos más adelante a la hora de los destinos era muy importante. Una vez finalizado el curso me incorpore nuevamente a la primera Compañía de Carros en la que estaba destinado.

 

Primeros tiempos Batallón de Carros

CAPITULO VIII

Batallón de Carros

De Sargento

 

   Con fecha 28 de Mayo de 1.971 ascendí a Sargento, quedando agregado a mi Compañía hasta el 20 de Agosto  del mismo año en que una vez publicadas las vacantes me destinaron al Regimiento, continuando en la 1ª Cia. De Carros.

   A primero de 1.971 la Compañía cambio de jefe siendo destinado para su mando el Capitán Vázquez  Duran, aquel Capitán que estaba de servicio cuando mi amigo José Luís se llevo el tractor, este Capitán cuando nos enteramos que venia a la Cia. nos pusimos todos en guardia, pues tenía muy mala fama, pero luego con el tiempo se fue adaptando a lo que era una Unidad de Carros, pues no es lo mismo mandar una Cia. de fusileros que siempre iban a pie, que una Cia. de carros.

   Sobre este Capitán que tenía un tic que no paraba de mover siempre una pestaña, tengo varias anécdotas, sobre todo una que le paso con el Sargento Suárez, arias El Águila, que era un Sargento que había estado mucho tiempo destinado en paracas y que a diferencia de los otros era un jeta pero un jeta con gracia. Resulta que este Sargento cuando vino destinado al Regimiento lo mandaron al Batallón Motorizado y no había forma de controlarlo, por lo que lo mandaron a la 1ª Cia. para que el coco de Capitán lo controlara, pues bien, en la Compañía le encargaron el cometido de controlar todo el material que llevaban los carros y que estaba depositado en un almacén de la Compañía, parece ser que hacía tiempo que faltaba una llave de relojero (llamábamos llave de relojero a una llave fija de mas de 1,5 metros de largo y que pesaba lo menos 40 Kg. Y que se usaba para tensar y destensar las cadenas de los carros), una copia exacta de esta llave echa con chapa permaneció mucho tiempo como monolito en el jardín que había frente a la Compañía; pues siguiendo con el Águila, resulta que por las mañanas en la formación de las nueve siempre llegaba tarde, cuando el Capitán ya había recibido las novedades del Oficial de Semana, el Capitán una vez alto de que llegara tarde una mañana  intento arrestarlo, pero amigo el Águila se las sabia todas, diciéndole   que no se figuraba de donde venía, que había estado buscando por la zona de los carros y que había encontrado la llave de relojero, mandando a continuación a un soldado a que recogiera la llave y trayéndola, por supuesto la llave la había puesto el allí para un caso de estos.

   Una vez que ascendí a Sargento ya no continué trabajando por las tardes en el taller de Manolo el Molinero, no recuero porque fue, supongo sería porque tendría menos tiempo libre o por tener menos falta de perras.

   El coche SEAT 600 no recuerdo bien si lo compre los últimos meses de Cabo 1º o los primeros de Sargento, se lo compre a Paco el hijo del maestro de La Aljorra yl yerno del mecánico de bicicletas del Albujón que tenía una compra-venta de coches, era de segunda mano, con el iba y venía de Tentegorra todos los días, en aquellos tiempos no tenía coche casi nadie y hubo unos meses en que el Batallón de Carros a los que teníamos moto o coche nos daba todos los meses unos pocos litros de gasolina, hasta que la gente empezó a comprarse coche y entonces lo quitaron. El 600 era un coche muy duro, cuando ya lo tenía un tiempo recuerdo que se me rompieron los mecanismos de subir y bajar los cristales de las puertas, como me costaba bastante su reparación yo los subía a mano y los sujetaba con un trozo de caña, aquello era un espectáculo cuando subía a alguien, pues para bajarlos había que quitar la caña y para subirlos había que buscar la caña y ponerla.

   El día 29 de Junio de 1.971, día de San Pedro, patrón de las fiestas de Lobosillo es un día especial para mi que jamás se me olvidara, aquel día seria media tarde cuando me encontraba en la puerta del bar Salvador junto con Pedro Pujante cuando veo pasar por la carretera a una chica que iba sola, llevaba un traje estampado con una falda un palmo por encima de las rodillas y una cara que parecía un ángel, como no me sonaba haberla visto antes por el pueblo le pregunto a Pedro que quien era esa chica, respondiéndome que se llamaba Rafaela, que era sobrina del tío Pepe Olivo y que era de Balsapintada y amiga suya , a partir de ahí intente no perderla de vista, yendo por la noche al baile y viendo que estaba allí, creo que Pedro Pujante bailo con ella pero yo ni siquiera me acerque , pero desde ese día solo quería ir todos los domingos a Balsapintada para intentar verla.

   Al fin convenzo a Pedro Pujante para ir a Balsapintada, yo siempre la veía acompañada de una amiga que me dijeron se llamaba Aurelia, en aquel tiempo la juventud solía ir por las tardes-noche a un salón que tenía en la parte de arriba el bar Mauricio, pues subimos arriba y vemos a gran cantidad de gente joven sentados al pie de las mesas, en una estaba Rafaela y Aurelia, yo le digo a Pedro que nos acerquemos y me la presente, al principio veo que Pedro no tiene mucha gana, pues esta también Aurelia y parece que no le hace esta mucha gracia, al final nos acercamos, yo con toda mi timidez, pues no se como saque fuerzas para ello, yo viendo que Pedro no me presentaba me dirigí a Rafaela diciéndole hola soy Pepe contestando ella ¡ y que ¡, estuvimos un rato sentados con ellas hablando Pedro Pujante que las conocía y yo sin saber que decir, pues era la primera vez que me sentaba con dos mujeres.

   A partir de conocerla estaba cada día más obsesionado con Rafaela, no se me quitaba del pensamiento estuviera donde estuviera, deseando que llegara el domingo para ir a Balsapintada y verla, yo solía ir por el pueblo y ponerme lo mas cerca de ella pera no le hablaba, hasta tal punto me obsesione que en la fiestas del pueblo que era por Santiago estando en el baile que se hacía al aire libre, se me metió en la cabeza de que ella no paraba de mirarme, hasta el punto de preguntar al Guti un compañero de Lobosillo que iba conmigo que observara si me miraba, diciéndome que si que no paraba de mirarme, yo que por lo que se veía estaba ya enamoradísimo de ella, solo me faltaba eso para volverme ya loco del todo.

    Ya durante todo el año 1971, fue una lucha para poder mantener una relación con Rafaela, pues por mi falta de experiencia con las mujeres siempre que me acercaba a ella metía la pata, pues yo desde el principio le decía que quería ser su novio, cosa que ella no quería oír hablar, a penas pude seguir acercándome a ella pero siempre como amiga, pues como hablara de otra cosa estaba perdido, durante ese tiempo venía por el pueblo de vacaciones uno que vivía en Barcelona y que le gustaba mucho Rafaela, ella bailaba de vez en cuando con él , creo que era hermano del marido de una prima de Rafaela, yo cuando llegaba al baile y la veía bailando con él me comían los celos, según me entere después había venido varias veces al pueblo con la intención de hacerse novio de Rafaela y llevársela para Barcelona. Como he dicho antes pase un año muy malo, estaba por la tarde con Rafaela en el bar con el resto de amigos y le decía si iba a salir por la noche, diciéndome que no, yo me iba a otro pueblo a ver una película y al domingo siguiente me enteraba que si había estado esa noche en el salón del bar.

 

   Creo recordar que a mediados de 1971 cambie de coche, el SEAT 600 iba ya que no podía andar, tenía toda la chapa podrida por bajo y a veces se me salían los pies, me compre un Renault 8 blanco de segunda mano, con matrícula de Oviedo, se lo compre a Cegarra un compra-venta que tenía la tienda en la calle Real, no recuerdo lo que me costó, solo que entregue el 600 en la operación, por cierto no lo dije antes, el 600  me había costado 25.000 pesetas.

   Del 15 al 20 de Noviembre de 1971 participe por primera vez de Sargento en una Patrulla de Oficial en la Zona de Crevillente, iba mandando la Patrulla el entonces Teniente Ávila Guerrero, un Teniente que había venido destinado a mi Compañía  que era de la zona de Granada y que se echo novia y se caso aquí en Cartagena, recuerdo que acampamos cerca del pueblo Hondon de las Nieves, yo iba encargado de la cocina, debiendo hacer la compra todos los días por los pueblos de los alrededores, la misión de estas Patrullas compuestas normalmente por un Oficial, 3 Suboficiales o Cabos 1º y unos 25 de tropa, era recorrer la zona y fotografiar y tomar nota del terreno y la población, realizando el Oficial un informe con todos estos datos que debía entregar a su vuelta al mando.

   Aunque yo tenía el cursillo de carros que hice de Cabo1º en Betera, a primero de Abril de 1972 empecé el curso de Jefe e Instructor de Carros de Combate  que se hizo en el propio Cuartel y a primero de Julio nos examinamos y nos dieron el Titulo, con este titulo ya te podías poner el emblema de carros en el pecho de la guerrera de paseo, luego cada año que estabas destinado en carros  podías añadir una barra roja al emblema y cuando llevabas 5 años suprimías las 5 rojas por una amarilla.

   El 28 de Mayo participo con mi Compañía en un desfile que se celebró en Cartagena con motivo del  día de la victoria, desfilamos por el paseo de Alfonso XIII con los carros de combate.

 

En el Paseo Alfonso XIII preparado para el desfile

  A primero de Julio estuve en unas guerrillas por la zona de Fuente La Higuera (Valencia), las guerrillas siempre se hacían a pie, no se llevaban los carros, estuvimos una semana por la zona, como siempre intentando hacer sabotajes al enemigo más o menos como explique en las guerrillas que hicimos en la zona de Alcoy.

   A todo esto en mi vida civil yo mantenía mi lucha con Rafaela, a primeros del año 1.972 ya parecía que no estaba tan arisca, pero de noviaje ni hablar, yo durante ese tiempo como con Rafaela solo podía acercarme de uvas a peras y no paraba de ir todos los domingos por Balsapintada junto con los de Lobosillo, como Antonio la Chica, su hermano el Chichi, Antoñico Mateo, el Guti y otros, junto con los demás me acercaba a las otras chicas del pueblo y solía hablar con ellas, sobre todo con Maria, una chica que era mucho más joven que yo que ya tenía entonces 28  años, aquella chica me daba muchos ánimos para que lo mió con Rafaela saliera adelante, lo que demuestra que era una buena amiga y no otra cosa, hace un  año estando con Rafaela en un velatorio en Fuentealamo la vimos y estuvimos hablando con ella, cosa que no había echo desde aquella epoca, se caso y vive en dicho pueblo.

   Antes del verano de 1972 tanto insistía con Rafaela que al final me dejaba que la acompañara paseando cuando iba para su casa, pero desde la entrada del camino hacia  su casa me tenía que volver, hasta que un día me puse duro y me dejo acompañarla a casa, recuerdo que estaba su madre sola en casa con  su hermana Caty que tendría unos 3 años, me presentó a su madre que recuerdo que estaba sentada en la habitación que hay al entrar en la casa a la izquierda, su padre estaba de viaje con el camión, pues a veces se iba y no venía en una semana como mínimo, a partir de ese día ya la acompañaba a su casa, pero a su padre no lo conocía, si conocí a sus hermanos Manolo y Miguel que eran unos crios todavía, así como a su mellizo Pedro que ya lo conocía porque era muy amigo del entonces Cabo 1º Nicolás que era del pueblo y estaba destinado en el Regimiento en el Batallón Motorizado y ya habíamos hablado antes alguna vez.

 

 

Fotografías que nos intercambiamos Rafaela y yo cuando nos hicimos novios

 

 Al padre de Rafaela lo conocí pasadas unas dos semanas, Rafaela le dijo que yo quería hablar con él, yo estaba un poco temeroso, pues el Picoso que era como se conocía a mi futuro suegro en el pueblo, decían que era muy severo y todo el mundo le temía, yo le eche valor y como dicen que el amor lo puede todo, allí que me presento, nos saludamos y yo le digo que quiero ir con Rafaela, pues es lo que más quiero en este mundo, creo recordar que me dijo que no fuera a reírme de ella, le dije que no se preocupara que la quería demasiado para hacer eso, estuvimos hablando un poco más y me despedí, tengo que reconocer que el fiero Picoso desde el principio me causo muy buena impresión y de fiero nada pues se veía que en lo referente a su familia era una persona atenta y cariñosa.

   Al principio nadie, sobre todo de mi familia se creía que me había echado novia, pues antes jamás  había estado con ninguna chica, yo tenía entonces 28 años y Rafaela 20, según decían por el pueblo, eso me entere depuse, que Rafaela salía con un solteron de La Mina, solteron a los 28 años, cuando ahora se meten en los 30 años y no tienen ni pensamiento de novia ni de casarse.

   Del 12 al 17 de Noviembre de 1972,  salí por primera vez después de haber ascendido a Sargento, de maniobras con carros a la zona de Alpera en la provincia de Albacete, siempre que íbamos de maniobras con los carros a la zona de Albacete embarcábamos en el tren en la estación de Cartagena , bajábamos con los carros a la estación por la carretera de Tentegorra, continuamos por la ahora calle Jorge Juan que entonces era un camino de tierra y a continuación por donde esta ahora la UNED íbamos hacia la calle pintor Pórtela en dirección a la estación; al meter el carro en la batea que es como se llama a la plataforma donde se sube el carro hay que llevar mucho cuidado, pues el carro entra muy justo y si te descuidas se puede caer al suelo, normalmente el Jefe de carro se ponía delante del carro mirando al conductor y andando de espaldas le hacia las señales reglamentarias con los brazos, esto de las señales era muy importante , prácticamente el que guiaba el carro era el Jefe de Carro limitándose el conductor solo a recibir sus consignas; sobre esto de los embarques de los carros voy a contar una anécdota que le paso a un Sargento que era un poco gafe y que tenia también poca idea, dicho Sargento lo tendré que citar más adelante en otro caso que le  paso cuando iba conmigo en la

 

Con compañeros en las primeras maniobras que hice en Chinchilla

Sección de Carros, pues bien, en la estación, donde embarcaban los carros había dos vías juntas, de modo que una vez que íbamos de maniobras montaron dos convoyes con plataformas en ambas vías de modo que las plataformas quedaban prácticamente una junto a la otra separadas apenas por  medio metro, dicho Sargento que era la primera vez que salía con los carros y al que le habían advertido los jefes y compañeros que llevara mucho cuidado al embarcar el carro por lo estrecha que era la batea o plataforma, al llegar se puso a embarcar el carro y va y mete una cadena del carro por cada batea de modo  que estaba medio carro en una batea y el otro medio en la otra quedando por lo tanto media batea de cada lado libre, una vez que tenía el carro dentro se dirige a los demás diciendo, ¡ joer no decíais que entraba muy justo pues mirar lo que me sobra a mi!, cuando apareció el Capitán y el Comandante se echaban las manos a la cabeza.

   Una vez que llegamos a  la estación de Alpera como en la citada estación no había muelle con rampa para poder bajar los carros los de Ingenieros hicieron una con tablas y materiales, una vez los carros bajados del tren nos dediquemos una semana a hacer temas con los carros por aquella zona.

   Yo durante el resto del año seguía viendo a Rafaela como era moda entonces, los martes, jueves y por supuesto los sábados y domingos, creo recordar que por esas fechas empezó ella a dar clases para sacarse el carné de conducir, cosa que hizo en la Autoescuela Record, pasaba a recogerla un profesor que era de Fuentealamo y que recogía a todos los alumnos que había por los pueblos para llevarlos a Cartagena a dar las clases, tanto teóricas como practicas, recuerdo que pasaban todas las tardes sobre las 4 por la Mina en dirección a La Aljorra, donde me figuro cogería mas personal, yo como por las tardes no iba al cuartel y sabía mas o menos a la hora que pasaban, estaba en mi habitación del fondo de la casa y en cuanto los veía aparecer por la rambla, me iba rápidamente  a la puerta de la casa donde a unos 5 metros pasaría el coche y así poder saludarla, me figuro que ella con lo vergonzosa que era lo pasaría mal. Por entonces  Pepito Zamora le hablaba también a  Anita Bas, una chica del pueblo de Rafaela y que estaba dando clases también para el carné, yo me iba para Cartagena para poder verla allí, juntándome con Pepito en la puerta de la Autoescuela, pues bien, cuando terminaban las clases Pepito y su novia se iban a dar una vuelta por la ciudad pero a Rafaela no había forma de convencerla, pues no se movía de allí hasta que venía el coche de la Autoescuela a recogerla, le habían leído ya la cartilla en su casa y ella era muy obediente, cosa que no se lo he reprochado nunca.

   El 16 de Enero de 1.973  me nombraron junto con el Teniente Ávila Guerrero para llevar una partida conductora de reclutas desde la Caja de Reclutas de Albacete al Centro de Instrucción de Reclutas nº7 que entonces estaba en Betera, la misión de una partida conductora de reclutar consiste en hacerse cargo de los reclutas en la Caja correspondiente y luego mediante camiones o a pie  trasladarlos formados al tren donde pasando lista se van acoplando en los distintos vagones, durante el viaje hay que vigilar que nadie se baje del tren ni que vaya haciendo nada raro, normalmente se va auxiliado por varios Cabos y Soldados veteranos, según se la cantidad de Reclutar a trasladar, pues muchas veces suelen ser cientos.

   El día 15 de Abril el Teniente Loira, un Teniente que estaba encargado de los deportes en el Regimiento y que alguna vez ya siendo yo Cabo 1º me había nombrado para colaborar con el  y que después como veréis más adelante fue Capitán de mi Compañía, me pidió si quería ir a Valencia a cargo del personal de tropa que iba a participar en el Trofeo Deportivo Capitán General, cosa que acepte encantado, pues este Oficial era una persona que se trabajaba a gusto con el y a mí un viaje a Valencia siempre me agradaba, pues hay que recordar que yo me pase los 2 primeros años de mili en dicha ciudad.

El Teniente Loira durante una entrega de trofeos

    Del 12 al 15 de Mayo nos trasladamos con los carros a la zona del pantano del Cenajo que esta cerca de Hellín, en cuya estación de ferrocarril desembarcamos los carros, hicimos maniobras entre Hellín y Calasparra  y al final nos acercamos al pantano, donde a bordo de barcazas del arma de Ingenieros que habían venido de Zaragoza trasladamos los carros de una parte a otra del pantano efectuando tiro real con el cañón del carro sobre un talud de la otra parte del pantano.

   La primera semana del mes de Julio la pase de guardia en el polvorín C-4 que es un polvorín donde se guardaba toda la munición de la Brigada XXXII y que esta en la parte alta del faro de Navidad, recuerdo que para que no se me hiciera la semana muy larga muchos días bajaba a las rocas que hay junto al mar por la parte de atrás y sobre todo a la puesta de sol cojia muchos cangrejos que luego por la noche  cocía en la cocina y que estaban muy buenos, algunas veces iban los amigos a verme y estaban conmigo unas horas, sobre todo los domingos.

   Al final de este año 1973 fui otra vez a llevar reclutas de Albacete a Valencia, haciendo más o menos lo que ya conté antes.

   Yo durante este año seguía con Rafaela,  cuando salíamos fuera con el coche siempre íbamos acompañados por Aurelia la amiga y vecina de Rafaela, creo que fue por la patrona de la Infantería la Inmaculada cuando yo estaba de Sargento de Cocina fueron a verme Rafaela y Aurelia, creo que las llevo Antoñito de Mateo, tengo una foto de ese día con Rafaela frente a los carros, recuerdo que ese día tenía tarta de postre y les regale una.

   Los primeros años en el Cuartel de Tentegorra estaba solo el Batallón de Carros, donde continuaban haciendo naves para que en su día subiera el Batallón Mecanizado que continuaba todavía en  el Cuartel de Antigones, a la misma vez que las naves hicieron una cocina con tres comedores adjuntos, en los comedores podían comer hasta 1.500 soldados a la vez y la cocina era grandisima con ollas a

Con Rafaela la primera vez que subió a Tentegorra

 

presión, hornos y hasta una maquina lavavajillas todo muy moderno. Durante este tiempo que estaba solo el Batallón en Tentegorra la cocina del Regimiento estaba en Antigones estando encargado de la misma un Brigada o Subteniente, los Sargentos de Tentegorra hacíamos servicio de cocina  allí, pero no podíamos comprar nada, teniendo que bajar todos los días a primera hora al Cuartel de Antigones para que el Suboficial de cocina nos diera los suministros para la comida de ese día, por lo que nuestra misión como Sargento de cocina se limitaba a controlar al personal y que la cocina estuviera siempre limpia.

   A primero de 1.974 tomo parte en unas maniobras con carros en la zona de Sucina, recuerdo que fuimos por carretera hasta cerca de Sucina y luego partiendo de allí hicimos un ejercicio táctico en dirección de los Martínez del Puerto, cruzando la carretera general y llegando cerca de Corvera, hoy en día con la circulación que hay sería imposible hacer lo que hicimos aquellos días.

   Los siguientes meses los pase en la Compañía, con la instrucción de los soldados, haciendo servicio de semana y guardias y yendo de vez en cuando al barranco de Los Sánchez que es donde esta el campo de tiro a realizar tiro, tanto con armas individuales o sea Subfusil y pistola como con las armas de los carros.

   El día 3 de Octubre nos tocaba ir con los carros al Barranco de Los Sánchez, pues había unos ejercicios con tiro de cañón y ametralladora incluido, el día antes por la tarde estuvimos en la Compañía haciendo todos los preparativos para el día siguiente, preparar material, munición y ametralladoras, la ametralladora de 12,70 mm que es la que maneja el Jefe de Carro y va montada en la torreta es un arma de procedencia americana como el carro, había que tener mucho cuidado con ella, pues tenía un cañón que iba roscado al resto del arma, pero según las normas americanas una vez roscado había que girarlo a la izquierda para quitarle 4 puntos, cada punto era un clic que hacia un fleje sobre la parte extriada del cañón, como se había echo muy tarde nos marchamos y se quedo el Sargento de Semana encargado de hacerle dicha operación que se llamaba huelgo de culote.

   Por la mañana del día 3 salimos a primera hora con los carros para el campo de tiro, recuerdo que la Compañía la mandaba todavía el Capitán Vázquez Duran, siempre que íbamos al tiro nos acompañaba el medico del Regimiento que en este caso era el entonces Capitán medico Suárez, un Capitán que tenía muy mala fama entre los Suboficiales, pues alguno había llegado a dar parte de él a la superioridad, también nos acompañaba una ambulancia que era un Willy que lo habían adaptado para ambulancia en el que la camilla iba un metro fuera del vehículo, esta ambulancia se llevaba para cubrir el expediente, pues como se comprobó después no valía para este servicio. Al llegar al campo de tiro a mi Sección que la mandaba entonces el Teniente Gómez Ortega nos toco colocarnos por la zona donde estaba el antiguo Cuartel de la Guardia Civil, nos desplegamos en línea, o sea uno al costado de otro, separados por unos 20 metros con el cañón apuntando hacia el campo de tiro y sobre las 11,30 nos dieron la orden por radio de empezar los ejercicios, que consentían en dar marcha atrás al carro sobre 20 metros aproximadamente y a continuación volver a marchar hacia delante y disparar con el cañón y la ametralladora de 7,62 mm y la de 12, 70 mm que como recordareis la manejaba yo que era el Jefe del carro 112. Para empezar a dispara la ametralladora lo primero que hay que hacer es colocar la cinta de munición, cosa que ya habíamos echo nada mas llegar, al montar el arma el extractor que lleva el cierre  extrae un cartucho de la cinta, yo observe que al extractor le costaba un poco engarzar el cartucho, pero no le di importancia, una vez que el arma esta montada sueltas la palanca y el cartucho se introduce en la recamara, echo lo cual oprimo el gatillo o disparador y empiezo a disparar, observando que sale un disparo, pero en el siguiente de pronto el cartucho explota y gran cantidad de esquirlas de latón de la vaina se me introducen por todo el abdomen, recuerdo que íbamos todavía en mangas de camisa y que en principio yo no observe sangre por ningún lado solo los agujeros de la camisa y al descubrirla los orificios de entrada de las esquirlas, pero sangre no se veía, a los dos minutos más o menos empecé a sentir un dolor muy fuerte en la parte interior, hacia la zona de los riñones , los demás carros a darse cuenta de lo que había pasado dejaron de tirar y acudieron a ver lo que me pasaba, yo mientras tanto me baje del carro por mis propios medios, llegando a continuación el medico  y mandándome tender en suelo ordeno que viniera la ambulancia, pero al darse cuenta que era el Willy dijo que era muy peligro llevarme en ella, por lo que pidieron por radio una al Grupo Logístico que estaba en nuestro propio Cuartel, la ambulancia no tardo mucho en llegar, pero yo estaba ya con un dolor fortísimo sobre todo como si fuera un dolor muy fuerte de riñones, me subieron a la ambulancia y salió a todo gas para el Hospital de Marina que estaba entonces donde esta ahora la Universidad  Politécnica, sobre las 12 llegue al Hospital con la suerte de que a esa hora estaban todos los médicos allí, sobre todo el Teniente Coronel Medico Cirujano D. Mariano Brej que por entonces era el mejor cirujano que había en Cartagena, tanto en la Seguridad Social como en la Sanidad Militar, me llevaron directamente al quirófano donde empezaron a sacarme sangre y a ponerme la anestesia, yo me quede durmiendo viendo como los médicos  miraban en el monitor  las diferentes partes del cuerpo donde tenía  introducidas las esquirlas.

   De pronto  veo que me llevan por el pasillo en la cama hacía la habitación del hospital donde debía permanecer junto a varios enfermos, yo iba despertando poco a poco de la anestesia, recuerdo que lo primero que vi. a mi lado fue a mi madre y a mi padre que me iban acompañando.

   Después los médicos y enfermeros me fueron diciendo lo que había pasado durante la operación, según me dijo el doctor Brej me tuvieron que cortar sobre 15 centímetros de intestino delgado y volver a unir, pues había una parte que había sido afectada por varias esquirlas, también el duodeno tuvieron que coserlo en varios sitios y algo más que no recuerdo. Según me dijo el doctor después me había quedado una esquirla inescrutada en una zona de músculo y que no corría peligro por lo que no intentaron sacarla, esta esquirla cada vez que me hago una radiografía se lo tengo que advertir al medico pues siempre aparece en las mismas.

   El día 17 de Octubre, después de 14 días en el hospital me fui a mi casa con 30 días de permiso de convalecencia diciéndome el medico que podía comer de todo.

   Cuando yo estaba recién ingresado en el Hospital Rafaela vino un día a verme y después me entere que lo había pasado muy mal, pues para venir había dejado el coche 4 L que tenía en casa de su tío Pepe en Lobosillo y se acerco a la plaza junto al Bar Salvador donde estaba la parada de autobús, cuando escucha a unos hombres que había cerca y que me conocían a mi y que no sabían que Rafaela era mi novia, estos hombres estaban diciendo, creo que el Sargento Carrasco esta muy mal en el hospital y que posiblemente no se salve.

   Un enfermero que estaba entonces en practicas en el Hospital de Marina y que es hijo del Guirao,” aquel que junto con mi padre me mandaron a Valencia con su Pepe”, cada vez que me veía después, me decía que durante la operación cuando tenía la anestesia puesta no paraba de decir “si salgo de esta me caso”, supongo que seria una broma.

   A causa del accidente se abrieron unas diligencias previas para investigar las causas del mismo y si había alguna responsabilidad por parte de alguien, cerrándose las mismas sin encontrar responsable alguno.

   Poco después me concedieron la Medalla de Sufrimientos por la Patria, por la que me dieron una pensión de 2.250 pesetas y una indemnización de 8.970 pesetas, esto se entiende por una sola vez, no cobrando nada en la actualidad por dicha medalla.

 

Medalla de Sufrimientos por la Patria

 

   La semana de Navidad de este año me toco de guardia en el Polvorín C-4, donde ya conté más atrás que había estado otra vez, yo cuando hacía estos servicios de una semana, o la guardia en la prisión militar de Galeras que era de 15 días, solía escribir cartas a Rafaela y también poesías, pues en esa epoca yo estaba muy inspirado, cosa normal en cualquier enamorado, a continuación va una muestra de alguna de aquellas poesías:

Al verte mi corazón

ya tiene calefacción

 

Desde La Mina he venido

pisando espinas y rastrojos

solo por llegar a verte

clavellina de mis ojos.

 

Tengo cariño y me callo

tengo amor y no lo digo

no se como te lo diría

¿te quieres casar conmigo?

 

El día que tú me quieras

lo mismo que yo te quiero

dímelo poquito a poco

que si no, voy y me muero.

 

Aunque ni he fumado ni fumo

cuando me miras a los ojos

ya me he puesto echando humo.

 

Canto, bailo y doy botes

vivo y amo con pasión

pienso y sueño por las noches

con mi mayor ilusión.

 

 

Cuando salí de La Mina

y llegue a Balsapintada

yo me fije en una chica

que era todo una monada

por su figura y buen porte

por su corazón y mirada

que cautivaron al instante

y desde entonces hasta hoy

siempre yo pienso en ella

de forma que siempre voy

siempre que ella quiera a verla.

 

No se por que

yo te quiero tanto

no se por que

yo a ti te amo

será tu boca

serán tus ojos

o será tu mirada

lo que me vuelve loco

sea por una

o por otra cosa

lo importante es que eres

una buena moza.

 

 

 

                                                                                       

   A primero del año 1.975 vino destinado a mi Compañía el Capitán Loira Pérez, estábamos todos muy contentos, pues lo conocíamos desde Teniente y era un tío muy bueno en todos los aspectos, tanto para la tropa como para los mandos.

   Siguiendo con mi vida militar del 6 al 21 de Marzo de 1.975 estuve de guardia en la Prisión Militar del Castillo de Galeras, el servicio era de 15 días durante los cuales no podías salir del recinto de la prisión, la dirección de la prisión la ejercía cada mes un Capitán, bien de Infantería del Regimiento o de Artillería del Regimiento de Artillería nº 6 por esa epoca en la prisión había sobre 400 presos, de ellos casi la mitad eran de tropa del ejercito que habían sido condenados por algún delito a mas de 3 meses de castigo, pues los de menos de 3 meses se cumplían en los calabozos de las Unidades, la otra mitad eran de Testigos de Jehová, la mayoría eran catalanes y por negarse a hacer el servicio militar les metían unos cuantos años de prisión, estos no daban problemas ninguno, lo único es que no los podías molestar cuando estaban rezando que era muy a menudo, los presos militares que por regla general eran gente que estaba condenada por robo o por indisciplina daban algún problema de vez en cuando.

   Yo el castillo ya lo conocía, pues al llegar al Regimiento en el año 1964 de Cabo 1º me mandaron varios meses destinado a dicho castillo, junto con 2 soldados más, cuya misión era vigilarlo y conservarlo, pues en aquella epoca no existía todavía la prisión, recuerdo que entonces en la torre del castillo la marina tenía un observatorio para vigilar la llegada de los barcos, donde todos los días subía un Sargento para hacer la guardia, yo por las noches me subía un rato para estar con él y recuerdo que tenía un larga vista para ver la llegada de los barcos  , el que yo cojia alguna vez para ver las películas que echaban en el cine de los Juncos, se veía perfectamente desde allí, aunque de oírlas nada.

De maniobras en chinchilla

El 24 de Septiembre me fui con la Compañía de maniobras a la zona de Hoya Gonzalo – Casas de Juan Núñez (Albacete), donde estuvimos haciendo ejercicios por el campo de maniobras de Chinchilla hasta el 8 de Octubre, o sea 14 días sin poder ver a mi Rafa, recuerdo que una noche sobre las 11 nos reúne el Capitán y nos dice que esa noche van a fusilar a varios terroristas que estaban condenados a muerte, creo que fusilaron a dos o tres y a causa de aquello todos los países se pusieron en contra de España, a Franco le faltaban 2 meses para morir y aquellos fueron los últimos fusilamientos que hubo en España, pues con la entrada de la democracia fue abolida la pena de muerte.

   Como dije antes siempre que íbamos de maniobras con los carros embarcábamos en el tren en la estación de Cartagena  y desembarcábamos en la estación de Chinchilla  y a continuación por un camino de tierra llegábamos al campo de maniobras que estaba a unos 8 Km. de distancia de la estación. Por regla general por lo menos un par de veces nos solían dejar salir al pueblo de Casas de Juan Núñez donde había varios bares y alguna discoteca y podíamos llamar por teléfono y despejarnos un poco.    

   Durante todo el año 1975 siguió mi noviazgo  con Rafaela, haciendo los preparativos para la boda que queríamos celebrar el día 3 de Enero de 1976.Unos meses antes realizamos los cursillos prematrimoniales en la iglesia de Santa Maria de Gracia de Cartagena y el día 3 de Enero como he dicho antes nos casamos en la iglesia de Balsapintada, fueron los padrinos de la boda mi hermana Tomasa y su marido Felipe, aunque a Rafaela la acompaño su padre a la iglesia, acudieron a la ceremonia de la iglesia gran cantidad de familiares y compañeros del cuartel, entre estos el Teniente Coronel del Batallón Rodríguez Robles y el  Capitán de mi Compañía que como he dicho antes era Loira. No teníamos previsto ningún vino ni comida para después de la ceremonia, a mis compañeros del cuartel ya los había invitado yo unos días antes en el cuartel donde di un vino y lleve un saco de habas, pero mi padre y mi hermano Antonio  habían preparado en una nave que tenía Jesús Miralles en La Mina un refrigerio y a la vuelta para irnos a Cartagena pasemos un momento por allí. Las fotos de la boda nos la hizo un Subteniente que estaba en Carros conmigo y se dedicaba a hacer fotografías este Subteniente se llamaba Escobar.

 

 

 

Rafaela y yo el día de la boda

 

 

Con mis compañeros el día de la boda

   La noche de bodas la pasemos en nuestra casa de la Calle Juan Fernández 41, esta casa tengo que decir que se la había comprado yo unos 5 meses antes a la inmobiliaria Urbincasa, cuando la compre estaba ya terminada y solo quedaban libres una o dos, la casa creo que me costo sobre 500.000 pesetas pagando al contado una parte y dejando un prestamos hipotecario de 190.000 pesetas que creo que a los dos o tres años lo pague todo y quite la hipoteca, aunque los intereses entonces estaban al 11%.

   A los 2 días nos fuimos de viajes de novios, nos llevamos el coche del padre de Rafaela, un Renault 12 TS, pues no nos fiábamos de mi R-8, salimos en dirección a Valencia, donde permanecimos dos días en casa de mis tíos en Liria, haciendo visitas a Valencia ciudad; a continuación seguimos  el viaje en dirección a Andalucía, pasamos por Albacete donde paremos solo para repostar, recuerdo que como estábamos en Enero la carretera  que va de la Nacional de Valencia a Madrid hacia Albacete estaba helada y teníamos que llevar mucho cuidado con el coche, sobre las 7 de la tarde, ya de noche, llegamos a Linares donde cenamos y pasemos la noche en un hotel, decían que en ese hotel se había hospedado Manolote el día que toreo en Linares y lo mato un toro. Al día siguiente por la mañana continuamos viaje hacia Córdoba donde llegamos sobre el mediodía y nos hospedamos en una pensión que estaba por el centro de la ciudad, visitamos los sitios  más turísticos de Córdoba, como la Mezquita y sus calles típicas, marchando al día siguiente hacia Sevilla. Al llegar a Sevilla nos hospedamos en un Hostal que estaba casi en el centro de la ciudad, permanecimos dos días en Sevilla visitando La Giralda y todo lo típico de la ciudad, incluso subimos en un coche de caballos y nos hicimos una foto, nos llamo mucho la atención los camareros en los bares, pues pedías una tapa y como veían que éramos de fuera empezaban a  decir bromas con ese gracejo andaluz que ellos tienen.

   De Sevilla partimos para Granada, donde llegamos sobre el mediodía, alojándonos  en un hotel que estaba junto al Gobierno Civil, me acuerdo de eso porque aquel día había una manifestación junto a dicho edificio; pasamos dos días en Granada, visitando la Alambra , la zona de Sacro monte y otros sitios típicos.  Ya de regreso para Cartagena recuerdo que al pasar por el Puerto de La Mora había mucha nieve, aunque se podía pasar sin cadenas.

   Después de disfrutar del mes de Enero completo de permiso me incorpore de nuevo a mi Compañía donde me estaban ya 

Viaje de novios en Sevilla

esperando para que entrara de servicio de Semana,  este servicio se prestaba durante 7 días de viernes a viernes y solo podías salir a la hora de paseo de la tropa, debiendo estar a las 9 de la noche en el cuartel.

   Del 13 al 19 de Marzo  tomo parte en la Operación “Escudo” en la zona de Chinchilla, era por supuesto con carros y nos dedicamos durante esos días a hacer ejercicios y vida de campamento.

   Del 5 al 10 de Abril presto servicio de guardia en la Prisión Militar del Castillo de San Julián, en este Castillo estaba la prisión para Oficiales y Suboficiales, normalmente solo había uno o dos presos y entonces no se prestaba la guardia, encargándose de la vigilancia el Jefe de la prisión y un Suboficial que había destinado allí en plantilla junto con varios soldados, pero por esas fechas metieron en la prisión a varios Comandantes y  Capitanes que habían sido procesados por pertenecer a la Unión Militar Democrática, una asociación que estaba prohibida en el ejercito, a estos oficiales una vez que cumplieron el arresto los expulsaron del ejercito.

   Del 2 al 10 de Junio marcho otra vez para Chinchilla con los carros para hacer maniobras como siempre ejercicios y tiro y hacer vida de campamento.

   El mes de Julio cojo un mes de permiso y nos marchamos Rafaela y yo 15 días a Palma de Mallorca, fuimos en avión desde Alicante, era la primera vez que yo subía en un avión y lo pase muy mal, pues había tormenta y el avión no paraba de dar vaivenes y subir y bajar hasta el punto que según me dijo Rafa después yo iba con la cara totalmente descompuesta, al llegar nos alojamos en un hotel que estaba por la playa de Las Arenas, íbamos a pensión completa y como el hotel no tenía restaurante hacíamos las comidas en uno que había cerca, pasamos 15 días estupendos, nos bañamos y visitamos sitios típicos de Mallorca como las Cuevas del Drach, la fabrica de perlas Majorica en Manacor  y la casa donde vivió la escritora George Sand con un compositor que no recuerdo, estaba en la casa hasta el piano que tocaba este.

   De regreso para Alicante en el avión lo pase bien, pues hacía muy buen tiempo, recuerdo que un pasajero gracioso le dio por decir ¡ se ve que han arreglado los baches pues el avión no da saltos!.

   El 15 de Septiembre empiezo la fase por correspondencia del Curso para ascenso a Brigada, esta fase consistía en estudiar un programa que nos mandaban de la Academia de Infantería de Toledo, era sobre todo repasar todo lo de cultura general que ya dimos en el curso de Sargento así como todo el armamento que en esa epoca tenía el ejercito a cargo.

   Ya en el año 1977, sobre el día 15 de Enero termino la fase de correspondencia del curso de Brigada y del día 29 de Enero al 4 de Febrero voy a hacer guardia al polvorín C-4, marchando el 15 de dicho mes a la Academia de Infantería de Toledo donde realizo el examen para ascenso a Brigada, siendo declarado apto asciendo a dicho empleo con fecha de 28 de Febrero, quedando disponible en la plaza de Cartagena y agregado al Regimiento por un plazo máximo de 3 meses.

En La Mina con mis sobrinas y el perro General

CAPITULO IX

Ascenso a Brigada y Gerona

 

  El día 6 de Abril, recién ascendido a Brigada, nace mi hija Inma, por la fecha que nació yo creo que la encarguemos en el viaje a Mallorca, nació en el antiguo Hospital de Marina, done hoy esta la Universidad Politécnica y serian sobre las 9 de la mañana, a Rafa la atendió en el parto D, Florencio un medico ginecólogo militar que estaba destinado en el hospital y que tenía una consulta particular en su casa y a la que Rafaela había estado yendo durante el embarazo, por cierto dicho medico una vez ya retirado, hace cosa de dos años al ir a cruzar la Alameda de San Antón, una moto que iba a todo pasto le atropello y lo mato.

   El 22 de Abril soy destinado con carácter forzoso a la Zona de Reclutamiento y Movilización nº 42 en Gerona, efectuando mi despedida del Regimiento el día 30 de dicho mes, permaneciendo en mi domicilio hasta el día 18 de Mayo en que marcho para Gerona. A primero de Mayo antes de marcharme, bautizamos a mi hija Inma en la Iglesia de San Fulgencio y celebramos un pequeños guateque en la Sala de Suboficiales del Cuartel de Tentegorra, pues aunque yo ya me había despedido del Regimiento me dieron autorización para celébralo allí.

   El día 17 de Mayo tras dejar a Rafaela y mi hija en casa de sus padres en Balsapintada, pues a Rafaela le daba miedo quedarse sola en casa, cojo el tren que iba de Cartagena a Port-Bou en la frontera francesa, al llegar a Gerona me bajo del tren y me dirijo a la Residencia Militar,

Bautizo de mi Inma

donde me dan una habitación y quedo alojado para el tiempo que permanecí destinado allí. Recuerdo que una tarde- noche me visito mi cuñado Pedro que venía de Francia con el camión, estuvimos hablando y cenamos junto en el comedor de la Residencia

   En la Zona de Reclutamiento y Movilización una vez que me presente me mandaron a la sección de Movilización que estaba a cargo del Comandante Cervera, un Comandante de Infantería muy resto pero que conmigo se porto muy bien, como yo nada mas llegar eche la petición de destino, pues habían salido vacantes en el Regimiento España nº 18, estas vacantes el que tenía el curso de Instructor de Carros de Combate tenía preferencia sobre otros que no lo tenían , yo como de todos los que habíamos ascendido de Cartagena tenía el nº 1 y tenía el citado curso, sabía con certeza que me daban la plaza, por lo que durante el tiempo que estuve allí me encargaron de poner al día un libro muy grande que había con todos los pueblos de Gerona y en los que constaba la cantidad de soldados que había en cada pueblo y que podían ser movilizados.

   Durante el tiempo que estuve en Gerona vine una vez a ver a mi familia, creo que fue una locura, pero tenía mucha gana de ver a mis dos mujeres, recuerdo que salí  de Gerona un viernes por la noche en tren, llegando Murcía el Sábado por la mañana, cogiendo el coche de línea de Murcia hasta la estación de servicio Garceran, donde me recogió un hombre en su coche y me dejo en Balsapintada.   El domingo a primera hora salí para Barcelona en un autobús que partía de Murcia, el autobús llegó a Barcelona con mucho retraso, sobre las 11 de la noche, cuando ya habían salido  todos los trenes y autobuses para Gerona, pregunte a un taxista cuanto me cobraba por llevarme a Gerona, diciéndome que 5.000 pesetas, lo que para mi era mucho, por lo que decidí esperarme en la estación de tren hasta que partiera el primer tren para Gerona que creo era sobre las 7 de la mañana, recuerdo que me acosté en un vagón que había estacionado en vía muerta y allí permanecí hasta la hora de salida del tren. En resumen que llegue a Gerona sobre las 9 de la mañana, marchando directamente a mi destino cuya hora de entrada eran las 9, pues no era cuestión de llegar tarde, una cosa que a mí nunca me ha gustado.

   El día 21 de Junio fui destinado nuevamente al Regimiento España nº 18, pero tuve que permanecer 7 días más en Gerona, 

Bandera del Regimiento y Guión del Batallón de Carros

esto es porque según el Reglamento de destinos hasta que no hayan pasado 7 días de la publicación del destino no puedes abandonar la plaza, normalmente esto no se lleva a cabo, pero un Comandante que hacía las veces de Mayor y que llevaba el control del personal y que era un poco gili cuando fui a despedirme lo primero que me recuerda es que hasta dentro de 7 días no podía dejar la plaza, por lo que no me quedo más remedio que aguantar unos días más.

 

CAPITULO X

Batallón de Carros

Brigada y Subteniente

 

Una vez regresado de Gerona y después de recoger mi familia nos fuimos a mi casa de Cartagena, donde tras pasar unos días me presente el día 15 de Julio en el Regimiento Infantería España nº 18, mandándome al Batallón de Carros Cia. Plana Mayor, no me mandaron a la Primera Compañía de Carros, mi Compañía de toda la vida, por que si iba a la Compañía tenía que ser de auxiliar del Capitán, puesto que estaba ocupado entonces por el Subteniente Morata, sobre este Subteniente habría para escribir un libro de cosas que le pasaban, sobre todo porque le gustaba la bebida más de la cuenta., pero eso es otra historia.

   En la Plana Mayor me mandaron a la Sección de Automóviles, donde estaba encargado de toda la administración referente a los vehículos que tenía a cargo la Unidad, así como el control de los conductores.

  El año 1977 no se cuando me marche de permiso de verano, porque del día 30 de Agosto al 6 de Septiembre estuve de maniobras en el Ejercicio Táctico “Operación Hércules” en la zona de Alpera (Albacete), esta vez no iba con carros, sino con los vehículos de la Plana Mayor.

   A primero de 1.978 y cuando ya tenía un dinero ahorrado cambie de coche, me compre un Renault 12 TS color azul metalizado, la primera intención era comprar un Renault más pequeño, pero un día fuimos Rafa y yo a la Renault y lo vimos y nos gusto a los dos, era un poco más caro que el otro, pero nos decidimos por el, di de entrada el R-8 y pague una parte, la otra parte la fui pagando poco a poco, pero creo que antes de un año lo tenía pagado.

   Durante el mes de Marzo estuve en unos ejercicios tácticos en la Zona de Fuentealamo, sin carros, porque todavía estaba en la Plana Mayor.

   Creo que fue en las vacaciones de este año 1978, no recuerdo si fue Julio o Agosto, cuando mi Inma ya andaba algo, cuando fuimos por primera vez a pasar un mes en la playa, fue en Los Nietos en una casa que alquilamos al lado de la playa ya cerca de la lengua de la vaca, mi madre se vino con nosotros casi todo el mes y mi padre iba de vez en cuando; de aquel verano tengo recuerdo en película súper 8, pues hacia poco tiempo que me había comprado la cámara.           A partir de ese año me aficione bastante a la pesca con caña, pues me compre mi primera caña e iba todas las tardes a pescar a la zona de la lengua de la vaca que estaba cerca, pescaba sobre todo mújales pequeños, cuando pescaba algo que no era a menudo.

   El día 1 de Septiembre por haber ascendido a Teniente el Subtenientes  Morata y dejar libre la plaza de Auxiliar, el Capitán Loira que mandaba todavía la Compañía me reclamo para desempeñar este cargo, por lo que pase destinado otra vez a la Primera Compañía de Carros.

   Durante el año 1979 continuo en mi Compañía desempeñando el cargo de auxiliar del Capitán, la misión del auxiliar es como su nombre dice auxiliar al Capitán en todo lo referente a la Compañía, como llevar la administración, pagar a los soldados, llevar control y inventario de todo el material que tiene a cargo la Compañía ect.

 

Con la cocina de campaña

 

 

    Al estar las nuevas naves terminadas, la primera Compañía dejamos la nave que habíamos ocupado desde el principio y nos trasladamos a una de estas nuevas que estaba en un primer piso, recuerdo que al poco de estar en la nueva nave un Cabo que entraba de refuerzo por la noche, una vez que recogió el subfusil y la munición se encerró en un water y se disparo una ráfaga de tiros que le entro por la barbilla y le salio por la cabeza, estaba de servicio de Semana el entonces Sargento Cegarra y fue el primero que acudió al oír el disparo, supongo que debió sufrir una impresión muy grande, este Cabo no había dado nunca problemas y era un buen chaval, no se lo que le pasaría por la cabeza para hacer lo que hizo.

   Al Capitán Loira le gustaban mucho las habas, cuando era el tiempo de ellas siempre que iba al campo a ver a mis padres me traía un saco y luego por la mañana en la hora del descanso, en una sala de la Compañía  nos juntábamos todos los mando, yo ponía las habas, otros el bonito o caballa y otros el vino y almorzábamos de puta madre. Del Capitán Loira yo siempre decía que tenia echo un curso acelerado de pelar habas pues era un artista haciéndolo.

   Durante este año además de las guardias que hacíamos como Oficial en el Cuartel también hice unas maniobras durante el mes de Abril en la Zona de Chinchilla, la Compañía iba con carros y yo como auxiliar iba encargado de la cocina de campaña, esta cocina era remolcada por un vehículo marca Pegaso y cocinábamos en el campamento suministrando los víveres unas veces de Intendencia y otras yendo a comprar a Albacete.

 

   A primero de Marzo de 1980 salimos con la Compañía a la Zona del Barranco de los Sánchez que es donde esta el campo de tiro, estas salidas suelen ser de lunes a viernes a mediodía y esta era la primera que se hacía, normalmente cuando íbamos a Tentegorra lo hacíamos con carros y se aprovechaba para hacer ejercicios de tiro, yo como siempre iba con mi cocina y me encargaba de ir a comprar todos los días la comida a Cartagena y de que luego los cocineros la prepararan, los mandos solíamos tener una tienda grande de campaña , donde hacíamos las diferentes comidas y pasábamos nuestro ratos de asueto.

   Durante este año hago dos salidas más de 5 días al Barranco de Los Sánchez y dos maniobras de una semana cada una a la Zona

 

 

Con  tropa de mi Compañía

 

de Chinchilla, tanto las salidas como las maniobras eran con carros y yo iba encargado de la cocina.

   Creo recordar que una de estas maniobras a Chinchilla por falta de Oficiales me nombraron a mi Jefe de una Sección de carros y estuve agregado al Regimiento Mallorca nº13, yo acompañe a la 1ª Compañía a la que seguíamos en los ejercicios y acampábamos junto a ella y ellos nos daban de comer por medio de su cocina, sobre esto había gran diferencia con las Compañías de Carros, pues nosotros siempre llevábamos nuestro comedor con todo tipo de vajilla y ellos no llevaban nada, teniendo que comer de cualquier forma, hasta el punto que una mañana el desayuno que era chocolate nos tuvimos que tomar en una botella de plástico pasándola de uno a otro.

   Sobre estas maniobras con el Mallorca 13 tengo que constar una anécdota que paso con el Sargento García, aquel Sargento que metió una cadena del carro en dos plataformas diferentes

 

De Brigada maniobras con el Mallorca 13

 

a la hora de embarcar, pues bien este Sargento venía mandando un carro en mi Sección, teníamos que hacer un tema donde avanzaban a la vez la infantería a pie y la Sección de carros, yo desplegué la Sección en línea que era una formación en la que cada carro iba avanzando al costado de otro dejando un intervalo de unos 50 metros, cuando íbamos avanzando el citado Sargento se encontró un montículo de frente, diciéndome por radio que que hacía, contestándole yo que lo evitara bordeándolo por algún lado pues se veía a simple vista que la pendiente que tenía no la podía subir el carro, en resumen que en vez de bordear siguió subiendo, hasta que el carro una vez que no podía subir más empezó a deslizarse hacia abajo, pisando el conductor el freno y saliéndose las cadenas del carro; cuando llegaron los mecánicos del equipo A, ahora al mando del Sargento Sacristán , se echaron las manos a la cabeza del desastre que se encontraron, se pusieron a trabajar remolcándolo con otro carro hasta dejarlo en una zona más o menos horizontal, recuerdo que estaba lloviendo y se acerco el Capitán del Mallorca 13 con el que yo iba agregado y al ver lo que había pasado nos dijo que nos quedáramos allí la Sección de carros hasta que se reparara. Empezó el equipo de mecánicos ayudados por las tripulaciones de los carros a quitar las cadenas del todo y luego volver a montarlas, tarea bastante complicada y pesada, sobre las 10 de la noche aparecimos por el campamento con todos los carros, quedándose el Capitán asombrado de lo rápido que habíamos terminado, diciéndole que los carristas estábamos acostumbrado a cosas como esa.

   Creo que en el verano de este año, no recuerdo el mes, alquile por segunda vez una casa en Los Nietos, fue a medias con mi hermana Tomasa y estuvieron con nosotros todo el mes mi madre, y las hijas de mi hermana, Tri y Concha.

   A final del año 1980 el Capitán Loira dejo la Compañía, pues  ascendió a Comandante,  con este Capitán pasemos muy buenos ratos en la Compañía, pues era como un compañero más, le hicimos una cena de despedida en el restaurante los churrascos del Algar, haciéndole entrega de una boina de carrista con la estrella de Comandante, luego de madrugada nos invito a su casa de Cabo de Palos donde estuvimos haciendo tostones y pasamos un rato muy agradable.

   En lugar del Capitán Loira vino a mandar la Compañía el Capitán Sánchez Marín, este Capitán venía de la Plana Mayor del Batallón Mecanizado, que por cierto dicho Batallón ya había subido todo completo a Tentegorra al estar ya todas las naves terminadas, en principio a este Capitán lo recibimos con recelo, pues traía muy mala fama de su estancia en el Mecanizado, pero a su llegada a la Compañía empezó a transformarse, les pasaba a todos los Capitanes que venían a carros, pues no era lo mismo mandar una Unidad de infantes a pie que una Unidad de carros con 17 vehículos de combate que valían miles de millones de pesetas y en la que el personal tenía que estar especializado para formar parte de ella.

   Yo con este Capitán me llevaba bien, igual que los demás, aunque era un maniático de la limpieza  y le gustaba que cada cosa estuviera siempre en su sitio.

   El día 1 de Febrero de 1,981 entre de servicio de cocina con mi Capitán; al estar ahora todo el Regimiento en Tentegorra había ya una sola cocina en la que entraban de servicio por meses los Capitanes de Compañía y por tanto su auxiliar le acompañaba en este cometido durante todo el mes, el que se encargaba de todo era el Brigada, pues tenía que hacer la minuta de la comida del día siguiente y encargar todos los ingredientes de la misma, los que algunos proveedores subían al Cuartel, otros como la fruta tenía que ir yo diariamente a la lonja para elegir la fruta y verdura del día, otras veces mandaba al Cabo de cocina que era un Cabo de la Compañía que yo había escogido para que me ayudara, así como un escribiente.

   Recuerdo que ese mes de febrero estaba mandando el Regimiento el Coronel Ponsoda, un Coronel que cuando dijeron que venía al Regimiento se echo la gente a temblar, sobre todo los Oficiales, pues tenía muy mala fama según contaban de las Unidades por la que había pasado. Este Coronel vivía en una casa que había en el Cuartel de Antigones, que como recordare ya no albergaba ninguna Unidad, para vigilar el Cuartel se nombraba todos los días una guardia al mando de un Brigada o Subteniente, cuando salía o entraba había que formarle la guardia y darle la novedad, solía pasar revista a la guardia y si algún soldado tenía las botas sucias o el uniforme en mal estado te echaba la bronca y al soldado lo arrestaba, sin embargo si un soldado tenia las botas muy limpias le daba una semana de permiso; pues bien, como ya dije antes estaba de cocina en Febrero cuando el Coronel dice un día que al día siguiente va a pasar revista a la cocina, aunque la cocina estaba siempre limpia, pues ya he dicho antes que al Capitán Marín le gustaba que estuviera siempre todo en orden, el día anterior se hizo una limpieza a fondo; el día de la revista llega el Coronel y el Capitán manda firme a todo el mundo y le da la novedad, a continuación el Coronel pasa por todos los cuartos de la cocina pasando la inspección hasta que llega a un cuarto en que había una gran cantidad de bandejas que no se de que material estaban echas, pero cuando se limpiaban después de hacer asado al horno con ellas había que darles una pasada de aceite y a veces hasta con eso se oxidaban, pues sea porque el aceite no lo cubrió bien o por lo que sea que empezó a escarbar en las bandejas y empezaron a aparecer bandejas oxidadas, el coronel entro en cólera y el Capitán me miraba a mi y no sabía que decir, terminada la inspección nos dijo que dentro de tres días vendría a ver como estaban las bandejas, para terminar diré que cuando vino a los tres días el Coronel a ver las bandejas estas estaban metidas en el horno, pues ese día había puesto asado de pollo, el Capitán al principio cuando se entero se puso nervioso, pero cuando llego el Coronel y pregunto por las bandejas le dije que tenía asado de pollo y que estaban en el horno y no dijo nada y se marcho.

   Llegamos al día 21 de Febrero, que como todos recordaran fue el día en que el Teniente Coronel de la Guardia Civil Tejero asalto el Congreso de los Diputados, cuando encontrándome yo en la oficina de la cocina, serian sobre las 6 de la tarde , escucho un poco de jaleo en la cocina , salgo y veo que todos los cocineros estaban junto a una radio escuchando las noticias del asalto, a los pocos minutos me llama el Coronel Ponsoda que estaba en la sala de Oficiales, al llegar yo al cuerpo de guardia que estaba junto a la sala, escucho por una radio el bando que el General Milan del Boch había echo que todas las emisoras de radio retransmitieran, donde decía entre otras cosas que quedaban suspendidos todos los partidos políticos y todos los sindicatos  y que había que atenerse a lo que mandara la autoridad militar, me presento al Coronel y me dice que preparara cena para todos los mandos del Regimiento que en pocos momentos empezarían a llegar al haber dado la orden de acuartelamiento de todo el personal.

   Estuvimos acuartelados durante unos 4 días donde no podía salir ni a comprar la comida, todo me lo subían los proveedores, incluso la fruta y verdura, esos días tuve que dar desayuno, comida y cena a más de 1300 personal entre Mandos y tropa, recuerdo que una noche puse de segundo huevos fritos con patatas, cuando voy a llevar la prueba de la cena al Coronel sobre las 20,30 (la prueba es una muestra de la comida que hay que llevar al Coronel antes de cada comida para que la pruebe y de el visto bueno), como dije le llevo la prueba y al ver los huevos fritos me dice ¿estos huevos se los comerán la gente calientes no? Le contesto que si, a lo que me dice que ira a verlo a la hora de la cena; yo estaba tranquilo, pues el cocinero había empezado a freír huevos a las 5 de la tarde, hay que recordar que cenaban 1300, pensé que si iba ya tendría una excusa, pero llego la hora de la cena y no subió.

   Sobre este Coronel no me resigno a contar unas anécdotas que le paso con el Subteniente Suárez alias “El Águila”, aquel de la llave de relojero; estaba el Águila de servicio de cocina cuando acercándose la hora de llevar la prueba al Coronel le comunica el cocinero que las lentejas del primer plato se habían pegado y echaban mucho sabor a quemado, sin pensarlo dos veces el Águila mando al Cabo a una tienda que había junto a los Cuatro Caminos a que comprara una lata de lentejas estofadas, llevando la prueba a su hora y diciéndole el Coronel que estaban muy buenas y que le habían salido ese día al cocinero estupendas. Cuando iba de maniobras el Coronel y se sentaba a la mesa para comer siempre decía que el Águila se pusiera lo mas lejos posible de el, pues no paraba de pincharle, era el único al que Ponsoda le aguantaba las bromas, pues como dije antes el Águila era un paraca con gracia que a todo el mundo caía bien, aunque un poco carota. Después cuando el coronel ascendió a General y venía por el Cuartel alguna vez lo primero que hacia era darle un abrazo  al Águila en el centro de la explanada principal.

   El 12 de Mayo nace mi hijo Pepe, eran sobre las 10 de la mañana y nació como mi hija Inma en el Hospital de Marina antiguo y atendió a Rafaela el mismo doctor que le atendió cuando nació mi Inma o sea el Doctor D, Florencio.

A primero de Octubre bautizamos a mi hijo Pepe en la iglesia de San Fulgencio y celebramos el guateque en La Mina, como hacía buen tiempo montemos las mesas en la calle, la que yo había engalanado con papelillo y luces y nos juntamos toda la familia, tanto la de Rafaela como la mía, también invite a varios amigos y vecinos, en esa fiesta no falto de nada, pues había entremeses, gambas a la plancha, chuletas de cordera y hasta tarta helada, de prepararlo todo y servirlo se encargaron 2 soldados que me lleve yo de la Compañía que se habían ofrecido voluntarios y un cocinero civil que había en la cocina del cuartel.

 

 

Mi hijo Pepe de pequeño

 

   Del 8 al 13 de Junio me fui en una salida al campo con el Teniente Puertas, un Teniente que era de la tercera Compañía de Carros y que no tenía cocina, por lo que me cojio a mi para que le acompañara con la cocina de mi Compañía y me encargara de hacer la compra  y la comida para el personal de la Sección, unas 50 personas aproximadamente, fuimos a la zona de Relleu, un pueblo que esta en la provincia de Alicante, pero ya metido hacia el interior en zona de montaña.

   En  Septiembre y Octubre realizo dos salidas mas al campo, una a la zona del polvorín C-4 y otra al barranco de Los Sánchez hasta que el día 31 de Octubre marcho con la Compañía a la zona de Garrucha (Almería) para realizar las maniobras “Operación CRISEX-81) estas maniobras eran conjuntas con el ejercito de Estados Unidos de América, desde Cartagena fuimos a una zona cerca de Garrucha en un barco de transporte de la Armada, embarcamos los carros y resto de vehículos en el puerto de Cartagena y  una vez que lleguemos a una playa cerca de Garrucha los carros y vehículos íbamos pasando a barcazas , dejándonos estas casi en la misma playa, donde habían montado rejillas y sobre las que los carros y vehículos de ruedas salían perfectamente fuera de la playa, estuvimos por esa zona hasta el día 4 de Noviembre en que regresemos a Cartagena. Por estas maniobras el Rey que estuvo presente en las mismas nos felicito, saliendo la felicitación en la orden de Capitanía y siendo apuntada en nuestra Hoja de Servicios.

   Para no perder mucho el tiempo el día 21 del mismo mes nos mandan para la zona de Chinchilla para hacer unas nuevas maniobras llamadas “Operación Dragón) , regresando nuevamente a Cartagena el día 25.

    Durante los meses de Febrero, Marzo y Abril de 1.982 participo en salidas al campo de lunes a viernes a las zonas de Barranco de Los Sánchez y Polvorín C-5 que es un polvorín que hay detrás del Castillo de San Julián, marchando seguidamente del 29 de Junio al 8 de Julio a la zona de Albacete a prestar servicio de seguridad con motivo del  campeonato del mundo de fútbol que ese año se celebro en España. Mi Compañía se centralizo en las instalaciones que butano tenía antes de entrar a Albacete, donde quedemos alojados el mando de la Compañía, mas la cocina y un destacamento que se encargaba de vigilar todo el recinto, pues en su interior había unos deposito esféricos muy grandes donde se almacenaba el gas butano que llegaban allí por medio de cisternas que partían de Escombreras, esos días los mando dormíamos en literas que habíamos llevado, el resto de personal de la Compañía estaba distribuido para vigilar otras zonas cercanas, como los repetidores de Televisión, centrales eléctricas etc., yo debía cocinar y llevar la comida a los distintos destacamentos, recuerdo que al ser el mes de Julio hacía un fortísimo calor a la hora de mediodía que era la hora de repartir la comida.

   Durante esta epoca que mandaba la Compañía el Capitán Sánchez Marín estaba destinado también en la misma, primero de Alférez y después de Teniente, Atencia, un Oficial que cuando se iba el Capitán de permiso o para hacer algún curso se quedaba mandando la Compañía porque era el más antiguo, yo con este Oficial me llevaba y me he llevado siempre muy bien pues es una persona muy educada y no daba ningún permiso a la tropa sin consultarlo antes conmigo, a mi muchas veces me daba corte de que estuviera siempre, Pepe que te parece esto o aquello, no hacia nada sin consultármelo, y no es porque no estuviera enterado, pues para ser de la escala media que era procedente de Suboficial era un enterado en todo, después cuando yo estuve en el Gobierno Militar estuvo el mandando un tiempo el destacamento Logístico don yo estaba y seguimos la misma relación, sin embargo a muchos Suboficiales del Regimiento no les caía bien, no se porque.

   Durante el mando de Sánchez Marín estuvo prestando su servicio en la Compañía como soldado voluntario mi cuñado Miguel, estuvo de ordenanza de los Oficiales, entonces había un ordenanza para los Oficiales y otro para los Suboficiales que solo se podían usar para encargarles de hacer alguna compra que uno por las circunstancias del servicios no podías hacerlo, pero recuerdo que mi cuñado muchas veces estaba quemado, pues Sánchez Marín casi todos los días le mandaba a que limpiará el coche que tenía y que era un Ford Tauno, un coche muy grande y que siempre que se lo limpiaba nunca estaba conforme como quedaba.

   Antes de terminar el año me dio tiempo ha hacer una salida al campo al Barranco de los Sánchez y unas maniobras en Chinchilla.

   A final de 1982 o principio de 1983 el Capitán Sánchez Marín dejo la Compañía por haber ascendido a Comandante y vino destinado a la misma el Capitán Leiva, este Capitán estaba en la 2ª Compañía de carros desde que vino al Batallón destinado de Teniente, era de los Capitanes más jóvenes de su epoca, pues había ascendido con solo 25 años, cuando nos enteremos que venía a la Cía. nos alegramos mucho, pues ya de Teniente tenía muy buna fama entre los Suboficiales y la tropa, muy buena persona, entre Loira y el no sabría con quien quedarme

   A Leyva siempre le gustaba tomar junto con el cafetito una copa de Ginebra sin hielo ni nada, le gustaba mucho el bingo familiar, hasta el punto que la Compañía compro uno semiautomático y siempre que íbamos de maniobras o salidas al campo me lo tenía que llevar, después de la cena solíamos echarnos unas partidas  por pasar el rato pues solíamos jugar a 5 o 10 pesetas la partida.

   A primero de Febrero de 1983 voy al Barranco de Los Sánchez en una salida al campo con carros, aunque yo como siempre iba encargado de la cocina, normalmente cuando llegábamos al campo el personal de tropa se dedicaba a montar las tiendas de campaña, las tiendas de tropa eran para 4 y las de Oficiales y Suboficiales para uno, una vez que estaban las tiendas individuales montadas nos dedicábamos a montar la tienda-comedor para los mandos, así como una tienda grande que se solía montar para hacer de bar de la tropa, mientras tanto los cocineros y ayudantes de cocina se encargaban de montar la cocina de campaña y prepararse para empezar a hacer la comida; el lunes solía llevar ya todo lo necesario para la comida del día, pero el resto de días hasta el viernes solía bajar todos los días a primera hora de la mañana a Cartagena para hacer la compra, sobre todo la carne y el pescado y alguna verdura y fruta. La comida la compraba con el importe que nos daban de la plaza de rancho de los soldados que según la epoca variaba, creo que por entonces estaría a unas 150 pesetas cada uno y día, los mandos, de los pluses que nos pagaban teníamos que pagar al final el mismo importe.

   Del 9 al 20 de Mayo voy a la zona de Almería de maniobras, como la vez anterior embarquemos en Cartagena, pero esta vez desembarcamos en el puerto de Almería, a continuación cogimos una rambla que desemboca cerca de la ciudad y nos metimos hacia el interior de la provincia, llegando al campamento de Viator donde estuvimos unos días  haciendo maniobras y ejercicios de tiro, recuerdo que hacía mucho viento y se levantaban grandes polvaredas  porque un día tenía arroz a la cubana y al ir a repartirlo tenia la paella un dedo de tierra por encima. Cuando terminamos cojimos nuevamente la rambla y nos fuimos para Almería para embarcar, pero al llegar a la desembocadura nos dicen que el barco tardaría bastante en llegar, por lo que para no tener que esperar en el puerto donde podíamos estorbar nos quedemos en la desembocadura de la rambla y allí monte la cocina para hacer la cena, el Capitán Leiva y un Teniente que le gustaban mucho salir se vistieron de paisano y se fueron a Almería, quedándose al mando de la Compañía el Teniente Flores.

   Serian sobre las 9,30 de la noche, cuando los cocineros habían empezado ya a hacer la cena cuando aparece una patrulla de la Policía Local de Almería y comunica al Teniente que tenemos que abandonar la zona rápidamente, pues hay una gran tormenta en la parte interior de Almería y es muy posible que baje una gran riada por la rambla, rápidamente dejamos de cocinar y desmontamos la cocina y todos los vehículos y carros se ponen en marcha para el puerto de Almería al mando del Teniente Flores, llegamos al puerto y allí terminamos de hacer la cena y se reparte. Sobre las 2 de la mañana aparecen por el puerto el Capitán y el Teniente que se habían ido de jarana diciendo que se habían asustado mucho al llegar al campamento y no ver nada allí, creyendo que le habían robado la Compañía.

   El 28 de Mayo una semana después de llegar de Almería marcho con la Compañía a la zona Polvorín C-4, hubo un tiempo en que las Cias. Íbamos a dicho polvorín  en la salida al campo al objeto de protegerlo de posibles atentados, estuvimos allí hasta el 1 de Junio.

   El mes de vacaciones de este año creo que lo pase en una casa que alquile en Los Narejos, cerca de la playa, creo que fue ese año porque en una película que tengo se ve a mi Pepe muy pequeño.

   Por este tiempo cuando mi Pepe tenía sobre 2 años, una noche estando en mi casa empieza a hacer cosas raras, como si no pudiera respirar muy bien, por lo que lo observamos y vemos que tiene en el orificio de la nariz un objeto extraño, por lo que lo llevamos a urgencias, donde un ATS después de gran dificulta logra extraerle un botón del interior de la nariz, nos dio un buen susto ese día.

   Del 26 al 30 de Septiembre nos busquemos una nueva zona para hacer la salida semanal con la Compañía sin carros, fuimos a la playa de Percheles que esta por la zona de Mazarrón, cerca del pueblo Cañada Gallego, es una playa casi virgen y en la que no hay edificios, montemos las tiendas y la cocina cerca de la playa, por ese tiempo el agua estaba todavía buena para bañarse, lo que hacíamos todos los días, yo a parte de mi cocina me dedicaba a pescar, pues me había llevado la caña; iba todos los días a Mazarrón para hacer la compra del día, alguna vez iba por el puerto a la hora de llegar los los barcos de pesca y compraba alguna caja de sardinas que luego en el campamento hacíamos una fogata y cada uno se preparaba las suyas ensartadas en una caña, estaban buenísimas pues las habían pescado esa misma noche,  después fuimos más veces a esa zona, pues era un sitio que le gustaba mucho al Capitán Leiva y donde lo pasábamos muy bien, excepto un año que hizo mucho viento, hasta el punto que me fui yo por la  tarde después de comer a Cartagena para traerme suministro y cuan regrese sobre las las nueve de la noche me encuentro todo el campamento desecho, todas las tiendas en el suelo y el tordo de la cocina había volado.

   Del 19 al 28 de Febrero de  1984 me traslado a la zona de Almería a fin de tomar parte en los ejercicios tácticos Operación “Tiburón I”, me parece que en estas maniobras los vehículos de ruedas del Batallón marchamos por carretera y los carros por barco, yo iba en un Willy que conducía un soldado, yendo yo en el sitio del acompañante, cuando al cruzar un puente el camión que iba delante freno de pronto y al conductor del Willy no le dio tiempo a frenar de tal forma que nos empotramos sobre la parte trasera del camión, enfrente de mi, en la parte baja debía ir sujeto un extintor, pero por la causa que fuera ese vehiculo no lo lleva, por lo que la abrazadera que debía sujetar a dicho extintor iba suelta, yo al chocar el vehículo salí disparado hacia delante y me clave el tornillo de dicha abrazadera en la pierna, me examino el enfermero y me curo, parecía que no me había llegado al hueso por muy poco, cuando llegamos a Almería me llevaron a un servido de urgencias donde me pusieron la vacuna antitetánica, pues no era cosa de broma porque el tornillo estaba oxidado; recuerdo que me tire los 10 días de maniobras en la tienda de los mandos con el pie encima de una silla, nombrando el Capitán un Sargento para que se encargara de la cocina.

   Del 31 de Marzo al 11 de Abril vamos con el Batallón de carros a la zona de Chinchilla para hacer unas maniobras Alfa-Beta, normalmente cuando iba el Regimiento o el Batallón de maniobras a Chinchilla suministraba los víveres la Unidad de Intendencia del Grupo Logístico de la Brigada XXXII, pero estas maniobras eran solo del Batallón, por lo que nos pusimos  de acuerdo todas las Compañías y hacíamos un menú común para todas, pero el suministro lo hacíamos cada Compañía independientemente, aunque íbamos a suministrar al mismo sitio; por la mañana después del desayuno nos juntábamos los auxiliares de las Compañías y en un Land-Rover con remolque nos íbamos para Albacete que estaba unos 10 Km. del Campamento, entre los auxiliares recuerdo a Victoriano de la 2ª de Carros, a Rubio de la Plana Mayor y a un Sargento en practicas que iba con la cocina de la 3ª, nosotros normalmente hacíamos la compra para la cena de ese día y la comida del día siguiente, por lo que cuando nos marchábamos por la mañana los víveres para la comida del día ya la tenían los cocineros, al llegar a Albacete a la entrada había una empresa que suministraba carne al por mayor, donde nos preparaban la carne que encargábamos en cajas individuales y muy bien preparadas, luego íbamos a un mercado que había en el centro donde en una pescadería adquiríamos el pescado a un hombre muy pequeñito al que Rubio tan bromista como siempre le puso un mote muy gracioso que ahora no recuerdo.

    Nosotros normalmente en la carnecería pagábamos el último día, pero al Sargento de la 3ª su Capitán le decía que pagara todos los días, cosa que hacía, digo esto porque nosotros al pagar todo al final le apretábamos al carnicero para que nos hiciera un descuento, cosa que hacía y luego ese dinero lo teníamos para pagar los chorizos de orza con huevos fritos que nos tomábamos en el pueblo de la Felipa a la vuelta para el campamento; estos viajes a suministrar  los pasábamos muy bien , pues el Subteniente Rubio iba todo el camino contando chistes, sobre todo uno sobre Tarradellas que lo contaba siempre, pues sabía que a mi me entraba un ataque de risa que no me podía dominar. En el campamento tanto los soldados como los mandos nos decían que estaban comiendo mucho mejor que cuando iba intendencia y llevaban razón, pues una vez en unas maniobras en la que suministraba intendencia para una cena de 250 hombres nos dieron para hacer un hervido de verduras una coliflor 3 Kilos de patatas y un manojo de acelgas.

   No recuerdo si fueron en estas maniobras o en otras cuando una noche sobre las 12 nos damos cuenta que no quedaba agua en la cisterna, por lo que el Subteniente Rubio y yo cogemos un camión y enganchamos la cuba y nos vamos a la estación de Albacete para llenarla, para salir del campamento y por los caminos el camión suele ir dando saltos por lo irregular del terreno, al llegar a la estación enchufamos la manguera que tienen para llenar de agua las maquinas del tren y cuando estamos en plena faena vemos asombrados que se levanta el toldo de la carrocería del camión y aparece un  Sargento restregándose los ojos y preguntando que donde estaba , que que pasaba , había venido durmiendo desde el campamento y no se había enterado, seguro que si le hubiera caído una bomba al lado le hubiera pasado lo mismo.

   Del 4 al 16 de Mayo voy otra vez a la zona de Almería, esta vez para tomar parte en la operación “Tiburón II” y del 5 al 10 de Julio voy al polvorín C-4 junto con la Compañía a pasar una semana allí vigilando la zona, yo como siempre con mi cocina y preparando la comida para unos 100 hombres.

   Me parece que ese año coji las vacaciones en el mes de Agosto y nos fuimos por primera vez a la manga donde alquilamos una casa por la zona de Puerto Bello.

   Del 1 al 5 de Octubre voy otra vez con motivo de una salida de Compañía a la playa de Percheles, aunque era ya un poco tarde el agua todavía estaba buena, luego del 22 al 28 de Octubre fuimos con el Batallón para realizar ejercicio tipo Beta en la Zona de Mazarrón, estuvimos acampados por la parte alta del pueblo en dirección a Totana, recuerdo que una noche el Alcalde del pueblo  nos invito a algunos mandos en un restaurante del puerto a un plato típico de allí, unos calamares en su tinta, hechos en una paellera muy grande, ni que decir que estaban buenísimos.

   Tras haber estado haciendo un curso por correspondencia para ascender a Teniente el día 26 de Noviembre marcho  a la Academia Especial Militar, cita en Villaverde (Madrid), donde permanezco hasta el día 1 de Diciembre; durante estos días hicimos los distintos exámenes que debíamos superar para poder hacer el curso de presente que duraba 2 meses, nos presentamos todos los de mi curso que era el X de Sargento, había que hacer unas pruebas físicas que había algunos que no las pasaban, yo no tuve problemas para aprobar, un ejemplo es que las 100 preguntas de Tes de matemáticas creo que respondí bien sobre  98, pues las matemáticas siempre ha sido mi punto fuerte, durante los exámenes nos alojemos en un barrio que hay delante de la Academia donde alquilan habitaciones y comíamos en un restaurante para obreros que había cerca y que no era muy caro, venían conmigo Victoriano, Rosell y León entre otros. Una vez regresado de Madrid para no perder el ritmo voy  del 10 al 14 a la zona del Barranco de Los Sánchez, la Compañía con carros y yo con mi inseparable cocina.

   Durante este año 1984 compre la nueva casa donde vivo ahora en la calle Juan Fernández nº 10  y nos mudemos a ella, la otra casa no la vendí y la he tenido alquilada todos estos años.

  El 8 de Enero de 1.985 marcho para la Villaverde (Madrid) a la Academia Especial Militar, al objeto de realizar la fase de presente del curso para ascenso a Teniente, este curso duro 2 meses, regresando a Cartagena el día 8 de Marzo; el curso de presente no lo hacíamos todos juntos, sino que hicieron 3 tandas, a mi por mi número me toco en la primera tanda, recuerdo que en mi tanda venía también Victoriano y León, nos alojamos en la Residencia Militar el Quijote que estaba a unos 10 Km. de la Academia , donde íbamos y veníamos todos los días que no teníamos servicio, Victoriano y yo como no nos llevemos coche nos íbamos todos los días con uno que era de León o por esa zona, recuerdo que como era el mes de Enero por la mañana estaba el parabrisas del coche lleno de nieve o hielo, siempre salíamos un poco antes , pues a las 8 teníamos que estar en la Academia, para que nos diera tiempo a desayunar en un bar que había cerca de la Academia y donde servían unas porras que estaban buenísimas . La comida de mediodía la hacíamos en la Academia, por regla general no estaba mal, allí comí por primera vez el típico cocido madrileño con todos sus ingredientes, que por cierto no estaba mal.

   Durante el curso nos distribuyeron por Secciones, a Victoriano y a mi nos toco en la misma, por aquel tiempo estaba de profesor en la Academia el que fue Capitán de mi Compañía y entonces Comandante Sánchez Marín, que por cierto a mi no me daba clase, pues daba en otras secciones; durante el curso dábamos sobre todo clases teóricas, reservando el viernes para hacer instrucción con el sable, también subimos algún día al Palancar para hacer ejercicios de tiro, recuerdo que uno de estos días que íbamos para el tiro el conductor se equivoco y se metió para el centro de Madrid.

   Como donde estábamos era la Academia Especial Militar a la misma vez que nosotros estaban realizando el curso para Oficial los alumnos aspirantes procedentes de Sargentos, de los que había varios de mi Regimiento.

   Nosotros todas las semanas, bien en autobús o en tren solíamos venirnos para Cartagena los viernes después de la comida, menos un fin de semana que fueron a vernos la mujer de Victoriano, Conchi y mi Rafa, como Victoriano y yo estábamos en la misma habitación Rafa paso conmigo y Victoriano con su mujer a la habitación que ocupaban Sancho y León que se habían ido ese fin de semana, recuerdo que nos fuimos un día a visitar el Monasterio del Escorial y comimos por allí.

 

   Nada más terminar el curso para ascenso a Teniente del 11 al 15 de Marzo voy otra vez al Barranco de Los Sánchez  en una salida con carros.

   El 25 de  Marzo por llevar 8 años de Brigada me ascienden al empleo de Subteniente, quedando confirmado en mi actual destino del Regimiento, pues ese ascenso no causaba cambio de destino.

   Con fecha 29 de Marzo me declaran apto del curso que había realizado para ascenso a Teniente

   Del 17 al 21 de Junio marcho con mi Compañía para realizar una salida tipo alfa a la zona de Torrevieja, a mi Capitán como le gustaba tanto las zonas de playa esta vez iligio una zona que esta a unos 6 Km. antes de llegar a Torrevieja por la carretera general, después de pasar Campoamor instalamos el campamento junto a la carretera y a unos 100 metros de la playa, lo pasemos bien pues todos los días nos bañábamos y alguna noche íbamos a Torrevieja, recuerdo que un día cuando estábamos haciendo la comida escuchamos un golpe fuerte, salimos a la carretera y vimos que un coche le había dado un golpe a un hombre que iba en una moto, el sanitario que iba con nosotros le auxilio y la ambulancia que llevábamos lo traslado a Torrevieja.

   Durante el permiso de verano de este año estuvimos un mes en una casa de la manga que estaba por la zona de Eurovosa, en  esa urbanización estuvimos veraneando varios años en casas diferentes.

   Del 31 de Octubre al 12 de Diciembre fuimos con el Batallón a la zona de Chinchilla para hacer unas maniobras Alfa-Beta, por estas fechas ya hacia mucho frió, la Compañía había comprado una estufa de leña, que la montábamos en la tienda –comedor de los mandos, se montaba en el fondo de la tienda y luego poníamos una tubería  cogida al techo hasta la puerta de entrada, por donde salía el humo, al calentarse todo el tubo mantenía toda la tienda con una temperatura muy buena, las demás Compañías nos copiaron y al año siguiente todas llevaban estufa, más adelante compremos otra y la instalamos en la tienda-bar de la tropa.

   Yo también me invente una ducha de campaña, con ayuda de los soldadores de la Compañía hicimos un soporte de hierro de 4 patas, en la parte de arriba poníamos un bidón de 50 litros al que en la parte de abajo le habíamos acoplado una alcachofa de ducha con una llave de paso, para el suelo hicimos una plataforma de madera y para resguardarnos de las vistas con teletas de tienda de campaña hicimos unas cortinas, todo esto por separado se llevaba en el camión y cuando instalábamos el campamento se sacaba y se montaba todo; en verano nos duchábamos con agua fría y en el invierno se calentaba agua en la cocina y una vez mezclada en el deposito nos duchábamos.

   Cuando íbamos a Chinchilla siempre salíamos alguna tarde-noche a dar una vuelta por el pueblo de Casas de Juan Núñez, que estaba a unos 6 Km. del campamento, muchas veces decían que no se podía salir, pero en mi Compañía el Capitán Leiva era el primero que se subía en el camión, recuerdo que un día fuimos a Casas de Juan Núñez y como había mucha gente, pues ese día habían concedido también salida a la tropa, continuemos hacía un pueblo que esta por lo menos 10 Km. más lejos que no me acuerdo el nombre, estuvimos hasta las 12 de la noche y a la hora de cenar nos enteramos que había una casa particular en la que la dueña de la casa una mujer mayor preparaba cena a los que querían, nos puso unas chuletas de cordero a la brasa y unos huevos fritos con patatas a lo pobre que estaban buenísimos y nos no cobro muy caro, luego estuvimos en una discoteca del pueblo, que por cierto no había ninguna chica, donde el Brigada Sacristán un especialista que teníamos en la Compañía y que tenía mucha cara se lió al camarero diciéndole que estábamos con un Batallón de 500 soldados y que al día siguiente los íbamos a llevar todos a la discoteca, el camarero cuando oyó esto se desvivía por invitarnos a cubatas.

   El 6 de Diciembre cuando ya habían terminado todas las tandas del Curso de Teniente nos escalafónaron, sacando yo el número 30 que era el más bajo de los que habíamos ido de Cartagena, me seguía el Subteniente Flores, uno que estaba destinado en el Cuartel General, con el número 33, esto de los números era muy importante a la hora de pedir destino, pues las plazas se daban por antigüedad y a número más bajo mayor antigüedad; aunque teníamos ya aprobado el curso no nos ascendían porque no había vacantes, como veréis mas adelante me tire tres años y medio con el curso aprobado y sin ascender.

   Del 13 al 24 de Enero de 1986 voy con el Batallón a Chinchilla a realizar otras maniobras Alfa-Beta, no tengo que decir por el mes que era que hacía un frió que pelaba y que las tiendas aparecían por la mañana llenas de escarcha o nieve, para combatirlo en la tienda la estufa a tope y por el campo cuando me tropezaba con un Brigada del Mallorca 13 que siempre llevaba una cantimplora llena de orujo me pegaba un buen trago que te resucitaba.

   En el mes de Mayo de este año mi hija Inma hizo su primera Comunión, la ceremonia religiosa fue en la Capilla del colegio de las Adoratrices donde ella estaba estudiando EGB, luego celebremos un guateque en la sala de la Dama de Oro donde estuvieron de invitados todos los familiares y amigos, así como los primos de Valencia.

   Del 29 de Junio al 8 de Julio marchamos todo el Batallón de Carros a la zona del campo de Maniobras de San Gregorio (Zaragoza), los carros marchan en tren y los vehículos ruedas por carretera, los que íbamos por carretera salimos de Cartagena en dirección a Valencia, donde llegamos y hicimos noche en el campamento de Betera, por la mañana salimos de Betera y cogimos la carretera de Valencia a Zaragoza, recuerdo que era el tiempo de las cerezas y al pasar por los pueblos se veía mucha gente vendiendo cerezas en la orilla de la carretera, así como los árboles llenos de esta fruta madura, llegamos a Zaragoza a ultima hora de la tarde, donde en la estación de tren de la Academia General Militar ya nos estaban esperando los carros que habían llegado poco antes, marchamos todos juntos hacia el interior del campo de Maniobras donde a unos 5 Km. de la Academia instalamos el campamento.

   Durante los 10 días que estuvimos allí los carros se dedicaron a hacer ejercicios conjuntamente con los alumnos de la Academia, por cierto entonces estaba haciendo sus practicas en la Academia el Príncipe Felipe, aunque yo no lo llegue a ver, el campamento estuvo estable durante todo el tiempo, yo iba todos los días por la mañana a la Academia, donde el servicio de Intendencia de la misma nos suministraba los víveres para el día. Un día los carros salieron para hacer un ejercicio con los alumnos que duraban 2 días, por lo que les di comida en frió para esos días y al personal que quedaba en el campamento que entre cocineros y otros serian unos 5 también les deje la misma comida y con permiso del Capitán Leyva me fui dos días a la Academia junto con el  entonces Comandante Pastor y lo Subteniente Saavedra y Rosell, dormí dos noches en la Academia y por la tarde salimos a ver Zaragoza que yo no la conocía, estuvimos en la Basílica de la Virgen del Pilar y yo probé por primera vez los percebes, pues nos llevaron a un bar que los servia en cantidad y no era muy caro; el Comandante Pastor que era muy binguero nos llevo también un día a un bingo,

   Del 8 al 12 de Septiembre y como hacía todavía buen tiempo para el baño mi Capitán nos llevo a la Playa de Percheles en la zona de Cañada Gallego.

   Para empezar bien el año 1987 del 2 al 6 de Marzo me voy al Barranco de Los Sánchez donde me paso cinco días dando de comer a los triperos de mi Compañía y sin apenas descansar el 20 de Junio me mandan a Chinchilla hasta el día 29 como participante de unas maniobras Beta-Gamma  done realizamos lo mismo de siempre por lo que paso de largo y no lo cuento.

   Por estas fechas el Capitán Leyva dejo la Compañía y se fue para hacer el curso de Comandante entregando la Unidad al Capitán Saiz Vicario, un Capitán que había estado destinado siempre de Teniente en la 2ª Compañía de carros y que estaba casado con una hija del dueño de la tienda Jovelca de las Puertas de Murcia , no era mal Capitán, aunque tenía pocas dotes de mando para mandar una Compañía, un año o dos después se fue a la Reserva transitoria siendo aun Capitán.

   Creo que fue en las vacaciones de verano de este año cuando fuimos toda la familia durante 10 días a Palma de Mallorca, nos alojemos en un hotel de la playa del Arenal que estaba apenas a 20 metros del hotel en el que estuvimos alojados Rafa y yo cuando fuimos en el verano de 1976 cuando estábamos recién casados, íbamos a pensión completa y la comida era tipo buffet , lo recuerdo porque mi Pepe que tendría unos 6 años se volvía loco o no sabia lo que coger; el viaje lo hicimos en avión desde Alicante y yo como siempre que subo en avión lo pase mal, 

 

 

Inma y Pepe durante el viaje a Mallorca

 

 

aunque no hacia mal tiempo.

   Del 2 al 8 de Septiembre participo por ultima vez con mi Compañía en unas maniobras tipo Beta en la zona de Chinchilla, digo por ultima vez porque tras regresar, el día 16 causo baja en mi Compañía por haber sido destinado a la Unidad de Servicios del Acuartelamiento USAC, tras más de 20 años en la misma Compañía y arto de hacer tantas salidas al campo y maniobras había pedido destino a la Usac, donde no se hacían maniobras, solo se hacía servicio de cocina cada 5 o 6 meses.

 

CAPITULO XI

USAC. Tentegorra

 

 

A la misma vez que yo salio destinado para la USAC Victoriano y Rosell, que estaban también en el Batallón de Carros, recuerdo que mandaba el Regimiento el entonces Coronel Pascual Riera, hoy General retirado y que se quedo a vivir en Cartagena, el Coronel un día en una charla a los Oficiales y Suboficiales se deja caer que los tres Subtenientes nos habíamos ido a la USAC porque no teníamos ganas de trabajar, nada más terminar la charla nos presentamos en su despacho y le decimos a su Ayudante que queremos hablar con él, nos recibe, estando también presente el entonces Teniente Coronel Guitar que mandaba el Batallón Mecanizado, yo como más antiguo de los tres le hablo primero y le digo que había dicho eso de nosotros por que no nos conocía, que yo llevaba 21 años en el Batallón de Carros y que todos los años pasaba fuera de mi casa de maniobras  más de 3 meses, que si quería podía ver mi hoja de servicios, el Teniente Coronel Guitar se reía porque sabia que era verdad, al final el Coronel por los gestos que hacía daba a entender que se había equivocado.

   Al llegar a la USAC que entonces la mandaba el Comandante Martínez, un Comandante que había estado de Teniente y Capitán en Carros, me mandaron a mi encargado de la lavandería, así como  del mantenimiento de los jardines y de la piscina, aparte cuando me correspondía por turno hacia un mes de servicio de cocina.

   Por esa epoca estaba mandando la Compañía de la USAC el Capitán Ramos un Capitán que es de Alicante y que de Sargento había estado destinado en la primera Compañía de carros cuando yo era Cabo 1º , este Capitán era de la escala media y como era procedente de Suboficial se llevaba muy bien con todos los Suboficiales sobre todo con los que habían estado antes en carros con él; cuando entrábamos de cocina lo primero que hacíamos era encargarle al carnicero que nos subiera un jamón, el cual  poníamos en su jamonera en un pequeño bar que había en la Compañía y a las horas de descanso nos tomábamos unas tapitas y unos vinos, después cuando se fue Ramos y vino otro Capitán de la Escala activa esta costumbre desapareció, pues este decía que no le gustaba que lleváramos cosas de la cocina, aunque nosotros le decíamos que era un regalo del carnicero, pero como el no era tonto sabía que el carnicero después nos lo quitaría por otro lado a la hora de suministrar carne.

   Como he dicho antes una de mis misiones era controlar el mantenimiento de los jardines del acuartelamiento, para esto tenía a mi cargo 3 o 4 soldados que se encargaban de realizar los trabajos, entre estos soldados tuve uno que se llama Mora y que es de Hoya del Campo en Abaran, este soldado  fue un día al cuartel para recomendármelo un Teniente de Artillería que yo conocía , iba acompañado por el padre del soldado que había estado realizando el servicio militar con el en el Parque , me hablaron de él y que había sido destinado a la USAC, por lo que yo lo metí en el equipo del jardín, al poco tiempo lo nombre jefe de los jardineros y el muchacho que tenía mucha idea y no se escaqueaba nunca tenía siempre los jardines en perfecto estado y de vez en cuando hacía plantaciones nuevas, los demás soldados estaban mosqueados con él porque les hacía trabajar mucho; yo durante su servicio militar lo compensaba dándole casi todos los meses unos días de permiso. Cuando se licencio este soldado en la víspera de nochevieja siguiente se presenta en mi casa con dos cajas de uva, una negra y otra blanca, a partir de ese día todas las vísperas de nochevieja se presenta en mi casa con una caja de uva, va para 20 años que lo esta haciendo.

   A partir de que vino la primeras vez a traerme la uva empecemos una buena amistad, habiendo estado en la comunión de un hermano suyo, así como en su boda y en la boda de una hermana, son muy buena gente, cuando vas por su casa  les falta tiempo para ofrecerte todo, el padre ha estado siempre encargado de una finca de árboles frutales y parras y el muchacho trabaja en el campo en los frutales, cuando viene a traerme la uva viene con sus hijos y comemos en casa o salinos fuera.

   Durante todo el año 1988 me lo tiro realizando mis cometidos en la USAC y el mes de vacaciones lo paso en la Manga alquilando un apartamento en la zona de Eurovosa.

   Me parece que fue en Octubre de este año cuando varios vecinos de La Mina encabezados por Maruja de Matías resucitemos las fiestas en honor de la Virgen del Rosario que llevaban un montón de años sin celebrarse, se hicieron trovos y bailes, así como misa y procesión con la Virgen por las calles del pueblo, recuerdo que yo estuve hablando con el trovero Ángel Roca  y le recordé que en su libro que escribió sobre el trovo aparecía un cartel de cuando él tenía 17 años y actuó en un salón que había en el pueblo, el hombre se ofreció para actuar y se llevo con él al Palmesano, el domingo después de la procesión se hizo una merienda donde se sirvieron morcillas y gran cantidad de fiambre, así como cerveza a gogo, al ser la primera vez que

 

 

Mi casa de La Mina

 

se hacían fiestas después de varios años acudió gran cantidad de gente, yo creo que había más de 700 personas.

  

CAPITULO XII

 

Ascenso a Teniente y destino Bilbao

 

 

   El día 15 de Marzo de 1989 asciendo a Teniente y quedo disponible forzoso en la plaza de Cartagena, por lo que me despido de la USAC y paso a mi casa a esperar un nuevo destino.

   Durante los casi dos meses que pase en mi casa hasta que me dieron nuevo destino me dedique a cercar un terreno que me habían dejado mis padres junto con una casa vieja en el pueblo de La Mina, este terreno lo cerque poniendo postes y alambrada de 1,5 metros de altura, lo hice todo yo solo, menos la tela metálica que me ayudo a ponerla Pepe el Huescar, un vecino de La Mina al que le gastaba el vino un poco más de la cuenta. Parte de los árboles frutales fui a comprarlos a la huerta de Murcia y otros como los melocotoneros y los paraguayos me los regalo mi amigo Mora de Hoya del Campo, me los dio de unos que tenia su padre en el huerto en el que estaba encargado y que al ser híbridos me están durando mucho, aunque ya se ha secado alguno, pero todavía me quedan 3, cuando la vida media de estos árboles es de unos 10 años y los míos tiene ya 18 años.

   Durante estos meses para celebrar mi ascenso a Teniente obsequie a mis hermanos y sobrinos con una comida en La Mina en casa de mi hermano Antonio, que era la casa donde vivían antes mis padres y que le había tocado a el en el reparto, pues mis padres se habían ido unos años antes a vivir a una casa que tenían en La Aljorra, al final de la comida le regalaron un ramo de flores a Rafaela y a mi un estuche con una pluma.

 

Con mis padres y  hermanos

 

   De todo ello quedó constancia en una película de video que tengo en mi colección de videos. También por esas fechas nos juntamos en La Mina varios antiguos compañeros del Regimiento para celebrar mi ascenso.

   Durante estos meses fueron saliendo vacantes en el Boletín Oficial de Defensa, por lo que tuve que rellenar la papeleta de petición de destino, como en Cartagena no habían salido vacantes y no me quería ir voluntario a ningún sitio fuera de Cartagena, pedí en preferencia forzosa al Regimiento Mallorca 13 que estaba en Lorca, preferencia forzosa era que si me  tenían que mandar destinado forzoso,  daban preferencia a lo que tu habías pedido.

   Unos cuantos días después de haber solicitado estas vacantes salieron nuevas vacantes en el país vasco o sea Bilbao y San Sebastián, un día que voy al Gobierno Militar me encuentro allí con el Teniente Flores que había ascendido a la misma vez que yo, pues el tenía el nº 33 y yo el 30 del escalafón, hablando nos damos ánimos uno al otro y subimos a la oficina y hacemos la papeleta de petición, yo pido en primera preferencia a Bilbao y en segunda a San Sebastián, el lo hace al contrario, pide primero San Sebastián y después Bilbao, entonces Bilbao tenía mala fama, pues acababan de matar a un Teniente ATS hacia poco tiempo, pero a mi me daba igual un sitio que otro; hay que decir que la petición de estas vacantes eran con derecho preferente de retorno, es decir que si te destinaban tenias que estar en el destino como mínimo un año, pero a partir del año tenias derecho preferente para las vacantes que salieran en tu plaza, en este caso Cartagena, siempre que no la pidiera uno más antiguo que tu y que hubiera salido antes de Cartagena, yo después de estudiarlo todo vi que de Cartagena no había nadie destinado fuera ni de Artillería ni de ningún arma, por lo que cualquier vacante que saliera en Cartagena para mi escala a partir de mi año de destino seria para mi y la segunda para Flores.

   El día 25 de Abril salgo en el Boletín Oficial destinado forzoso al Regimiento Tetuán 14 de Castellón, pero había un error en la asignación de destinos, pues a mi me pertenecía ir al Regimiento Mallorca 13 que había pedido en preferencia forzosa y al Pijete un Teniente que había ascendido a la vez que yo y que era de Alicante y que estuvo también destinado un tiempo en el Regimiento España 18 y que era mas antiguo que yo le pertenecía ir al Tetuán que lo había pedido en preferencia. Hicimos rápidamente el recurso y unos cuantos días después sale la rectificación en el Boletín mandándome a mí al Mallorca 13 y al Pijete al Tetuán 14; como después de salir destinado había 15 días para presentarte en el nuevo destino yo seguía en Cartagena, así que llega el día 21 de Mayo y salgo destinado en el Boletín Oficial al Gobierno Militar de Vizcaya en Bilbao, visto lo cual en el Gobierno Militar me dicen que no me presente en Lorca y me dan Pasaporte para que a la mayor urgencia me presente en el Gobierno Militar de Vizcaya, pues en los destinos al país vasco no valía lo de 15 días para presentarse. A la misma vez que yo salio destinado a San Sebastián el Teniente Flores.

   El día 22 de Mayo me despido del Gobierno Militar y el día 25 cojo el tren TALGO que sale a primera hora para Madrid, voy solo, pues no era cosa de mover para el país  vasco a toda la familia, llego a Madrid sobre las 14,30 horas espero en la estación de Chamartin la salida del tren- correo nocturno cuya hora de partida era sobre las 9 de la noche, en este tren me tiro toda la noche de viaje durmiendo a ratos, pues iba en litera, el tren al llegar a Miranda de Ebro se transforma en dos, siguiendo uno para San Sebastián- Irun y el otro para Bilbao, llego a la estación de Bilbao sobre las 8 horas y como no tenía ni idea donde estaba el Gobierno Militar cojo un taxi el que me deja en la puerta de mi destino; antes de seguir adelante he de explicar que el complejo de edificios del Gobierno Militar de Bilbao esta cercado por una tapia de unos dos metros de altura y da a varias calles, en el interior de este complejo esta el Gobierno Militar, la Zona de Reclutamiento, la Policía Militar, la Residencia de Oficiales y Suboficiales, así como los pabellones del General, de algunos Jefes y las cocheras para los vehículos.

   Cuando llego la Residencia esta completa y no me pueden dar alojamiento, por lo que al hablar con el Capitán de la Policía Militar me cede en su Compañía un cuarto de Oficiales que en ese momento no hacían uso de el , en ese alojamiento estuve sobre unos 15 días hasta que quedo una habitación libre en la Residencia.

   Una vez alojado me presento en el Gobierno y me destinan a la oficina de personal, cuyo jefe de negociado era el Comandante de Artillería Hermida de Castro, un Comandante que no lo quería nadie del Gobierno pero que conmigo se porto muy bien.

   Mi trabajo en la oficina consistía en abrir la correspondencia y presentársela al jefe, así como después contestarla y pasarla a la firma del Comandante, era una oficina que tenía mucho trabajo, al principio tenía conmigo un Sargento de Artillería y dos soldados, pero el Sargento al poco tiempo lo destinaron a otra oficina y yo me que solo con los soldados, que por regla general solían ser enchufados del General o del Comandante y que muchas veces no sabían escribir a maquina, por lo que la mayoría de escritos los hacía yo, al poco tiempo de estar allí compraron una maquina de escribir con memoria donde podía meter los escritos y así luego era más rápido, hay que decir que en aquel tiempo solo había un ordenador en todo el complejo y lo tenía el Centro de Reclutamiento.

   En el Gobierno Militar, en la entrada hay una lapida con el nombre de todos los caídos muertos por la banda terrorista ETA y que habían pasado por el Gobierno, hay desde Generales hasta funcionarios civiles, el ultimo de la lista se lo habían cargado unos 3 meses antes de llegar yo, era un Teniente de Farmacia que estaba destinado en la farmacia del complejo, este Teniente según oí decir después era también de la directiva de una agrupación de farmacéuticos civil, por lo que estaba muy controlado por la banda terrorista a la que no se le debían dar muchas facilidades, en total en la lapida estaban escritos los nombres de unas 20 personas asesinadas.

   En los primeros días en el Gobierno fui conociendo gente, había un Brigada de Artillería que era de Cartagena que se llamaba Gallardo y había estado destinado en el Gobierno Militar de Cartagena, pero que le habían mandado forzoso un año a Bilbao, nada más cumplir el año se marcho otra vez a su antiguo destino, este Brigada venía casi todas las semanas a Cartagena en un Ford que tenía, me invito varias veces para venir con él, pero a mí no me agradaba viajar en coche; también había otro Brigada que era de Cartagena, pero que llevaba ya varios años en Bilbao, se había divorciado y creo que dejo los hijos y la mujer en Cartagena, de Cartagena era también un Teniente de Oficinas Militares que estaba destinado  en la Zona de Reclutamiento y que se había divorciado también y llevaba ya bastantes años en Bilbao, este Teniente como hacía tiempo que no había venido por Cartagena, me dijo que echaba de menos la hueva con almendras, pues en Bilbao no se vendía eso, por lo que en el primer viaje que hice compre una hueva y la comimos una mañana en el bar entre varios compañeros, después de unos años me lo encontré por Cartagena, iba acompañado por una señora con la que vivía junto, ahora vive en el pueblo de esta señora que es Santurce y vienen varios meses al año a Cartagena donde tienen una casa y van mucho a bañarse a la playa de Cala Cortina.

   En el Bajo del Gobierno había una cocina y dos comedores, uno para los mandos y otro para la tropa, yo normalmente iba a mediodía a comer a ese comedor, a cenar iba alguna vez y otras cenaba en la Residencia, bien con algo que yo había comprado o algún plato combinado de los que hacían.

   Al principio como no conocía mucho a la gente  salí unas cuantas veces solo, tanto al salir del cuartel como a la entrada había que llevar mucho cuidado  e ir pendiente de todo el mundo por si alguien intentaba seguirte, yo solía salir sobre las 7 de la tarde, daba una vuelta para ir conociendo Bilbao y luego en un bar que había en una calle paralela a la estación donde hacían unos bocatas muy buenos de tortilla y de chorizo de Salamanca cenaba.

   Creo recordar que me vine de permiso de verano en el mes de Julio, el que pasemos en una casa en la zona de Eurovosa, creo que ese año le alquilemos la casa a la suegra de Begninico.

   A primero de Agosto se vinieron conmigo para Bilbao para pasar el mes allí conmigo Rafa y los crios, como ya había echo yo antes nos fuimos en TALGO hasta Madrid y de Madrid a Bilbao en el tren con literas, pasaron todo el mes de Agosto conmigo, Rafa se alojo en mi habitación donde pusieron una cama de matrimonio y Inma y Pepe en la habitación que me cedió el Brigada Gallardo que ese mes estaba de permiso; salíamos casi todos los días a pasear por Bilbao, y vieron las fiestas de Bilbao que se celebran a final del mes de Agosto, sobre todo los castillos de fuegos artificiales que se celebran durante una semana por la noche y que son muy famosos, fuimos también un día a Plensia que esta en la costa y donde desemboca un rió viendo la bajada y la subida de la marea que en el Cantábrico suele ser de varios metros, por cierto ese día comimos en un restaurante de allí y yo pedí una merluza que la preparaban con una salsa de marisco y unas gambas y almejas ,que yo no he probado en mi vida manjar como aquel.

   A primero de Septiembre mi familia se vino para Cartagena y yo me quede en Bilbao continuando con mi trabajo en la oficina y haciendo cuando me tocaba Oficial de Servicio, servicio que lo hacíamos por turno los Capitanes y Tenientes, este servicio duraba 24 horas y tenias que dar los partes y novedades al General, pudiendo por la noche acostarte en un cuarto que había preparado para dicho servicio.

   Yo cada 15 días solía venir a mi casa de Cartagena para ver a mi familia, normalmente solía venirme los viernes después de comer en el TALGO que salía de Bilbao para Madrid a las 16,30 horas, llegaba a Madrid sobre las 21,30 y empalmaba con el tren correo para Cartagena que salía sobre las 22 horas, en este tren iba en litera y llegaba a Cartagena sobre las 9 de la mañana, creo recordar que el billete de Bilbao a Cartagena después del descuento que nos hacían a los militares me salía por unas 5.000 pesetas, el regreso lo hacia unas veces saliendo el lunes en el TALGO de la tarde donde empalmaba en Madrid para Bilbao en el nocturno de las 22, en este aspecto mi Comandante se porto muy bien conmigo, pues si yo le decía que iba a ir el Martes a primera hora me decía que fuera el miércoles, siempre me decía que me tomara el tiempo que quisiera, a mi me daba pena porque la oficina era una de las que más trabajo tenía, pero el sabia que yo durante la semana me quedaba muchos días hasta altas horas de la noche trabajando y luego le tenía todos los escritos resueltos.

   Creo que un viaje que hice a Cartagena en el mes de Septiembre hice cambio de coche, en el concesionario Peugeot de Fuentealamo compre un coche 405 , haciendo entrega del mi R-12.

   Me parece que fue en la navidad de este año 1989 cuando me vine un día en avión de Bilbao a Madrid y luego coji el de Madrid a San Javier y a la vuelta fui de San Javier a Madrid, ya en Madrid coji el Autobús para Bilbao, este viaje me salio bastante caro, pero pude estar algún día más con mi familia, yo por aquellas fechas tenía algo de dinero, pues además de la paga me daban una cantidad por estar destinado en Bilbao que creo rondaban las 30.000 pesetas de entonces, con las que cubría los gastos de residencia, comidas y todavía me sobraba algo.

   Los meses del año 1990 hasta el mes de Julio lo seguía dedicando a mi trabajo en el Gobierno, además a principio de año me encargaron también de pasar la revista anual de armas a todos lo mandos que la tuvieran en propiedad, cuando alguno la entregaba para que se inutilizara yo las guardaba en una caja fuerte y cuando tenía varias iba a Burgos donde en el Parque de Artillería hacia entrega de las mismas, solía ir en un vehículo con matricula civil y tanto el conductor como yo íbamos vestidos de paisano.

   El mes de Mayo coji un fin de semana largo para asistir a la primera comunión de mi hijo Pepe, la ceremonia religiosa se celebro en la Iglesia de San Fulgencio y el guateque en la Dama de Oro en el mismo sitio donde celebremos la de mi Inma, como siempre estuvieron invitados todos los familiares y algunos amigos y vecinos.

   El mes de Julio y Agosto fueron otra vez para pasar esos mese conmigo en Bilbao Rafa y mis hijos, esta vez creo que fuimos un día a pasarlo en San Sebastián donde estuvimos comiendo en un restaurante por la zona de la Concha y otro día fuimos a Santander el de San Sebastián hicimos la ida en tren de vía estrecha y la vuelta en autobús, al de Santander fuimos en autobús y el regreso lo hicimos por un tren de vía estrecha que iba por el interior de la provincia y que tardo lo menos 4 horas para llegar a Bilbao; en Santander recuerdo que era el mes de Agosto y hacía un día bueno de sol, por lo que me bañe, estando el agua muy fría, parecía que estabas pegado a una barra de hielo.

 

 

Frente a la playa de La Concha en San Sebastián

 

   A final del mes de Agosto mi hermano Paco había ingresado en un Hospital de Madrid para una operación que le querían hacer a primero de Septiembre, por lo que yo pedí unos días de permiso para estar presente durante la operación, marchando con mi familia al final de este mes para Madrid, donde ellos continuaron viaje para Cartagena y yo me quede unos 5 días en Madrid acompañando a mi hermano y mi cuñada Antonia, también habían ido mi hermana Tomasa con su marido Felipe y mi hermano Antonio, yo durante esos días me aloje en una Residencia en la Escuela de Guerra que esta en el Paseo de la Castellana, cuando operaron a mi hermano y vi. que estaba mejor me marche otra vez para Bilbao.

   A primero de Octubre sale en el Boletín Oficial de Defensa una vacante de Teniente de mi escala en el Gobierno Militar de Cartagena para el Mando de la Sección de Policía Militar, pues el Teniente que la mandaba se había marchado a la Reserva Transitoria, yo le doy curso a Madrid a mi papeleta de petición de destino, en la que hago constar que tengo derecho preferente de Guarnición, pues yo cuando me presente en el Gobierno Militar de Bilbao había mandado un escrito a la Dirección de Personal del Ejercito donde solicitaba el cambio de derecho de retorno desde Lorca donde había sido destinado antes a Cartagena, cosa que se podía hacer al estar dentro de la misma Provincia y que la Dirección me contesto concediéndome el cambio y diciéndome que cuando pidiera destino hiciera constar en la papeleta dicha circunstancia para ellos poder tenerlo en cuenta; ala vista de todo y con los informes que yo tenía la plaza de Cartagena era seguro para mí.

   Cuando ya faltaban pocos días para que salieran los destinos en el Boletín Oficial me llama por teléfono desde San Sebastián donde estaba destinado el Teniente Ortiz, un Teniente de Artillería que fue destinado allí a la misma vez que yo y que el Teniente Flores , me dice que ha estado hablando con un amigo que tiene en Madrid en la oficina donde dan los destinos y que le ha dicho que yo no estaba en la lista para salir destinado a Cartagena, que estaba el Teniente Flores, le pido el teléfono de su amigo y le llamo, diciéndole que estaba equivocado que me pertenecía a mi, pues era más antiguo que Flores y que en la papeleta había echo constar mi derecho preferente, consulta el error y me dice que rápidamente van a cambiarlo todo antes de mandarlo al Boletín, a mi todo esto me olía a chamusquina, pues el Teniente Flores tenía un hermano Comandante que estaba destinado por Madrid.

   El día 20 de Noviembre salgo destinado para Cartagena y me despido del Gobierno Militar de Bilbao, realizando mi último viaje en el tren en el  que había estado viajando cada 15 días durante 18 meses.

 

CAPITULO XIII

 

Destinado a la Policía Militar

 

 

   El día 10 de Diciembre hago mi presentación en el Gobierno Militar de Cartagena, recuerdo que estaba entonces de segundo jefe el Coronel Guitar, al que yo conocía desde Teniente, pues había estado siempre destinado en el Regimiento España 18, una vez echas las presentaciones oficiales marcho al Acuartelamiento de Los Dolores donde estaba entonces el Grupo de Artillería Antiaérea del Regimiento nº 73 y donde tenía su alojamiento la Sección de Policía Militar de la cual me tenia que hacer cargo de su mando .

   Al llegar a la Unidad de P.M. el Sargento 1º  destinado en la misma que era el Sargento 1º Evaristo  estaba dado de baja por enfermedad, este era  un Suboficial que siempre estaba haciendo viajes por todo el mundo, había escalado varias montañas famosas y participaba en reyéis por el Sahara y otras cosas, lo que hacía pidiendo permisos especiales y excedencias, al no estar el Sargento 1º el mando lo ejercía el Cabo 1º más antiguo de los dos que había, hice formar la Sección y me presente .

   A los pocos días de estar allí me di cuenta de que aquello era un desbarajuste, pues   al estar ya mas de un mes la Unidad sin un Oficial al mando allí cada uno hacía y deshacía a su antojo, habiendo una falta total de disciplina; al reemplazo más veterano le faltaba sobre un mes para licenciarse, por lo que con consentimiento del Cabo 1º se habían rebajado de servicio y no hacían guardia ni otros servicios, como excusa me dijeron que

 

 

Carné mió de Policía Militar

 

era costumbre que cuando faltaba un mes para la licencia se hacia así, yo con mis 28 años de servicio era la primera vez que veía aquello, por lo que rápidamente di la orden de que todo el mundo hiciera servido desde el más veterano al ultimo llegado sin distinción alguna, lo que se hizo hasta un día antes de la licencia.

   En la Policía Militar había personal destinado que nos mandaban del Regimiento España 18, al llegar allí me encuentro algunos elementos pocos recomendables procedentes de dicho Regimiento, pues los Capitanes de Compañía cuando les decía el Coronel que tenían que mandar uno a la P.M. siempre te mandaban al individuo peor que tenían en la Compañía y así se lo quitaba de encima.

   A los pocos días de llegar, al presentarme en la Unidad por la mañana me dan parte de que uno de estos elementos se había peleado con otro y había sacado una navaja, creo que el fulano era de raza gitana, fue ingresado en el calabozo y causo baja en la Unidad, a partir de ahí siempre que venía personal destinado del regimiento subía yo a Tentegorra a seleccionarlo.

   Como he dicho antes la Unidad estaba ubicada en una nave que había dentro del Grupo de Artillería donde el personal comía en su comedor y a cuyo Oficial de servicio tenía que dar parte por la noche el Cabo 1º de servicio después de pasar lista de retreta, sin embargo la P.M. dependía directamente del General Gobernador Militar para todo lo referente al servicio.

   Los servicios que hacia la P.M. eran de vigilancia en unos almacenes de Intendencia, controlar al personal de tropa que salía de paseo para que fuera en condiciones, vigilar el Campo de Tiro de Los Sánchez y sobre todo su tarea principal era abrir paso y dar escolta a todo convoy de vehículos militares que entraran o salieran de Cartagena, sobre todo a las Unidades que venían de Ceuta y Melilla por barco y que iban de maniobras a Chinchilla, a los que había que escoltar hasta las afueras de Cartagena.

   Los años 1991, 1992 y 1993, me los pase en la P.M.,  en concreto del 10 al 12 de Noviembre de 1992  estuve en Valencia en el Mando Regional realizando un curso Básico de Operador de Teletipo Cifrado, respecto a la Unidad se fue destinado por ascenso el Sargento 1º Evaristo y vino en su puesto el Sargento Aguirre el cual estuvo conmigo hasta la desaparición de la Unidad, de ese tiempo tengo muy buen recuerdo de dos Cabos 1º que estuvieron conmigo, el Cabo 1º Martínez que se caso con una hija del Subteniente Cabezas un antiguo compañero del Regimiento y que unos años después se divorcio, y sobre todo

 

El Sargento 1ª y yo  durante la llegada de un barco con legionarios

 

 

del Cabo 1º González, un Cabo 1º que era incansable para el trabajo, podías confiar en él, cuando estaba de servicio podías dormir tranquilo; un día estando el de servicio  siendo ya de noche le avisan que  en el campo de tiro se había escuchado una explosión y que posiblemente haya alguien herido, cojio la furgoneta y dos soldados más y se fue para el campo de tiro, cuando llego ya de noche el padre de un chico que vive cerca del campo de tiro le dice que estaba preocupado porque su hijo no había ido por su casa y había oído una explosión a media tarde en el campo de tiro, a continuación González coge una linterna y saltando la alambrada que rodea el campo se introduce por la zona de caída de los proyectiles, sobre todo granadas de mortero, mirando bien donde pisaba, pues algunas granadas al caer no explotaban y si el que estaba tirando no se daba cuenta el artificiero no iba a explotarla y la granada podía estar por allí, al avanzar con la linterna observa un bulto en el suelo y se encuentra al joven tendido en el suelo, por lo que se ve había saltado la alambrada y estaba buscando munición abandonada, cosa que estaba prohibido pues había carteles que así lo indicaban , el solo, pues a los soldados no les dejo entrar por el peligro que se corría, recogió al joven que estaba mal herido del suelo y a hombros lo saco a las inmediaciones de la Furgoneta donde en una camilla que lleva dicho vehículo lo traslado urgentemente  al hospital de Rosell, creo que el muchacho perdió una pierna y un ojo en dicho accidente.

   Durante estos años también estuvo prestando su servicio en la Unidad mi sobrino Ángel hijo de mi hermana Tomasa, la mili la hizo por su quinta y le toco a la Tercera Región por lo que un día yo llame a Capitanía donde hacían el reparto y hable con el Teniente y le pedí el favor de que lo destinara al Gobierno Militar, una vez en el Gobierno yo me lo lleve para la P.M. donde lo metí de conductor de la furgoneta Vanette donde había dos conductores más que se turnaban con el para los servicios y los permisos; en el tiempo que estuvo el destinado los conductores estaban muy a gusto pues hacían una semana seguida de servicio de conductor y luego se iban con 15 días de permiso.

   A primero del año 1994  la Sección de Policía Militar de Cartagena por orden de la superioridad fue disuelta, pasando yo a prestar mis servicio en el edificio del Gobierno Militar, haciéndome cargo de la oficina de infraestructura, donde llevaba todo lo relacionado con los edificios militares de la plaza, así como el control de las armas particulares de los mando a las que tenía que pasar revista anual, por estas fechas causo baja en el Gobierno el Coronel Segado y vino para mandar el Destacamento Logístico, como así se llamaba ahora, el Comandante Atencia al que ya conocía muy bien de cuando estuvo destinado conmigo en la Primera Compañía de Carros, el tiempo que estuve en ese destino bajo el mando de Atencia lo pase muy bien, pues siempre nos hemos entendido estupendamente.

   Cuando estaba con la P.M. en Los Dolores no hacia servicio, pero tenía que estar las 24 horas localizable por si había alguna urgencia, sin embrago ya en el Gobierno Militar hacía de Oficial de Servicio, por lo que cuando me tocaba que era sobre uno cada 15 días me tenía que quedar a dormir allí en un cuarto que había preparado para dicho Oficial.

   El 24 de Marzo de 1995 me ascienden a Capitán, para este ascenso no hacía falta hacer curso alguno, pues se ascendía por antigüedad, en principio este ascenso no se esperaba, pero tras varias reclamaciones a nivel nacional y para compensarnos

 

 

Carné mió del Destacamento Logístico

 

por habernos tenido 4 años con el curso de Teniente aprobado y sin ascender ha dicho empleo, nos ascendieron, quedando yo en la situación de agregado al Destacamento Logístico hasta que me concedieran un nuevo destino, pues yo la plaza que ocupaba era de Teniente, intente con la ayuda del Comandante Atencia de que la Dirección de Personal de Ejercito me confirmara en el destino, pero me contestaron que no era posible.

   Por el mes de Mayo salio en el Boletín Oficial publicado la relación de escalas y personal que podían solicitar su pase a la situación de Reserva Transitoria, esta Reserva se había creado hacia varios años para que el que quisiera y estuviera dentro de los parámetros que se exigían, pudiera dejar el Ejercito y marchar a su casa, una vez hubiera pasado a esa situación tenía derecho a un ascenso si el que iba detrás de el en el escalafón ascendía, yo al ver que ya habían pasado casi dos meses de mi ascenso y viendo que tenia mucha posibilidad de que me mandaran forzoso a Madrid o al país vasco y sobre todo que si me quedaba cumpliría  la edad de pase a la Reserva obligatoria antes de que me ascendieran a Comandante, no lo pensé dos veces y pedí dicha Reserva.

  

CAPITULO XIV

 

Pase a la Reserva  Transitoria

 

 Con fecha 22 de Junio paso a la situación de Reserva Transitoria, despidiéndome de mi destino en el que me hicieron un vino de despedida y me entregaron una metopa de recuerdo, marchando a mi casa y terminando de ese modo mis 33 años, un mes y 22 días de servicio en el Ejército.

   Durante los años 92, 93 y 94 alquile un apartamento en La Manga, donde pasaba el mes de vacaciones con mi familia, pero para el año 1995 había reservado 15 días en la Residencia Militar de San Antonio en Ibiza concediéndome una quincena de Agosto, donde marche con Rafa y mis hijos, el apartamento que nos asignaron tenía dos habitaciones y un salón-cocina, nos fuimos con mi coche hasta Alicante donde lo dejemos en el aparcamiento y cojimos un avión para Ibiza, yo como siempre que subo en avión estaba loco porque aterrizara, y eso que el viaje duro solo media hora, una vez instalados en la Residencia, nos dedicamos la ver la isla, unas veces íbamos a bañarnos a una cala, otras veces hacíamos excursiones, como la que hicimos en barco a la isla de Formentera donde pasemos un día entero, allí recorrimos en un autobús la isla de punta a punta, llegando hasta un faro que hay al pie de un acantilado al final de la isla, las aguas de esta isla igual que las de Ibiza son completamente cristalinas donde da gloria bañarse.

   Por aquellos años estaba destinado en la Comandancia de Ibiza mi amigo ya fallecido José Luís Guerrero y que también había ascendido a Capitán a la misma vez que yo, estuvimos en su casa

 

 

Durante el viaje a Ibiza

 

 

visitándolo y nos enseño la parte típica de Ibiza, de todo ello quedo constancia en una película de video que guardo en mi colección.

    Como en el mes de Mayo de 1996 se cumplían los 25 años desde que mi promoción había salido de Sargento varios compañeros de promoción, sobre todo unos que estaban destinado en Valencia, se encargaron de organizar las Bodas de Plata de la promoción, se celebro en la Academia de Infantería de Toledo, donde marchamos varios compañeros de Cartagena, al llegar nos alojamos en el mejor Hotel que hay en Toledo, el Hotel Beatriz de 4 estrellas, llegamos un viernes y por la noche se celebro la presentación en un salón de la Academia donde

 

 

Bodas de Plata de Sargento

hubo  un vino-cena y íbamos  vestidos de paisano, al día siguiente ya vestidos de militar en traje caqui de gala se efectuó un acto en el patio principal de la Academia presidido por el General Jefe de la misma, luego fuimos al Alcázar de Toledo, donde era tradición que todas las promociones fueran a depositar una corona de flores en honor de los caídos en la defensa de dicho Alcázar cuando siendo entonces la sede de la Academia fue atacado por las fuerzas republicanas durante la guerra civil española. A mediodía en el salón  principal de la Academia se celebro una comida de Hermandad y ya por la noche un baile de Gala, donde asistimos vestidos con el traje azul de gran gala, sirvieron una cena y a continuación hubo baile con orquesta hasta altas horas de la madrugada, a todos estos actos asistió el General Jefe de la Academia acompañado un el Coronel 2º Jefe de la misma. En el tiempo que tuvimos libre ,tanto el viernes como el sábado el que tenía tiempo y gana se dedico a dar una vuelta por la ciudad de Toledo marchando nuevamente para Cartagena el domingo a media mañana después de haber desayunada muy bien en el desayuno-buffet que nos pusieron en el hotel.

   Cuando pase a la Reserva los viernes al mediodía empecé a ir con algunos antiguos compañeros al Club Santiago de Oficiales, donde nuestro compañero Miguel Utrera que entonces llevaba el bar y restaurante del Club por 6 euros nos preparaba gran cantidad de tapas , que regado con unos buenos vinos y cerveza nos hacia pasar un buen rato, recordando anécdotas del Regimiento y luego echándonos nuestra partida de domino; cuando se cerro el Club nos trasladamos a la Residencia de Plaza, pero no era lo mismo y la gente empezó a dejar de ir, por lo que los pocos que aun íbamos terminamos por dejarlo.

   A mi padre cuando tenía 67 años le había dado una trombosis  que le paralizo el lado izquierdo, conforme fueron pasando los años y se hacía mayor le costaba cada ver mas poder andar, por lo que al final se tuvo que comprar una silla de ruedas, lo que le afecto mucho, pues el siempre había sido muy enérgico, a partir de ahí había que ayudarle en casi todo y al estar mi madre también muy mayor y no poder manejarlo, los hermanos nos turnábamos para ir por las noches y los fines de semana, pues durante lunes a viernes los atendía una vecina a la que todos los meses se le pagaba una cantidad, durante estas estancias con él y cuando todavía no había perdido la memoria, le hice una serie de entrevistas que tengo grabadas en un CD, mi padre en los últimos días se puso muy mal y lo tuvimos que ingresar en el hospital de la Cruz Roja don falleció a final del mes de Octubre de 2002.

   Al quedar mi madre sola y ante la imposibilidad de trasladarnos todos los días a La Aljorra, sobre todo mis hermanos que estaban trabajando, alguno fuera de Cartagena, decidimos de acuerdo con ella de que se viniera un mes a cada casa, lo que así hicimos, vendiendo al poco tiempo la casa de La Aljorra, pues al estar cerrada corría peligro de deteriorarse, teniendo algunas vigas partidas, el dinero de la venta se deposito en una caja de ahorros a disposición de mi madre para lo que le hiciera falta.

   El día 1 de Febrero de 2003 y por llevar 8 años en el empleo de Capitán y haber ascendido a Comandante el que me sigue a mi en el escalafón, asciendo a dicho empleo, cosa que ya estaba prevista al pasar a la Reserva Transitoria.

   Mi madre en el año  2006 seguía yendo a las casas de sus hijos cada mes como habíamos acordado, ya llevaba bastante tiempo mal, pues se le había reproducido lo de la operación que le habían echo de mama hacía unos 15 años, además tenía la columna muy mal por lo que cualquier movimiento que hacía le producía gran dolor, hasta el punto de haber estado ingresada varias veces en el Hospital , en el mes de Febrero estuvo en mi casa y ya sufría mucho y le costaba mucho trabajo andar con las andaderas que tenía, en el mes de Marzo marcho a casa de mi hermano Paco y una mañana cuando iba al aseo se le rompió la cadera y se cayo al suelo, llevada al servicio de urgencias del Hospital del Rosell estuvo tres días ingresada para ver si la podían operar, hasta que no se pudo recuperar y murió

   En Cartagena se había formado en el año 2000 una Hermandad de Veteranos del Regimiento de Infantería España nº 18., a la que yo me había apuntado como socio a primero de 2006, en la junta ordinaria del año 2007 me dicen que si quiero colaborar con ellos entrando de secretario general en la junta a lo que no me puedo negar, pues hay otros antiguos compañeros que también van a colaborar para relanzar la Hermandad.

 

Escudo de la Hermandad de Veteranos

 

 

Estas memorias se han terminado de escribir el día 10 de Agosto de 2007.